La guerra en Oriente Medio está teniendo consecuencias directa en el bolsillo de los valencianos (de la misma manera que en el resto del país). Y es que la subida del precio de petróleo y del gas en las últimas semanas está encareciendo, también, la factura energética. En España, el impacto ya es visible. Como explica Rafa Loza, experto energético y CEO de Quecomparo.es, “las medidas aplicadas al petróleo ayudan de forma puntual, pero no atacan el problema de fondo que es el precio del gas, principal responsable de la evolución de la electricidad”.
La tensión geopolítica en una de las principales zonas productoras de energía del mundo está alterando el equilibrio de los mercados internacionales. “El encarecimiento energético no es una previsión; es una realidad. Desde el inicio del conflicto, el precio del petróleo y del gas ha subido con fuerza en los mercados internacionales, lo que ha provocado un aumento directo en los carburantes y empieza a presionar otros costes”, apunta Loza, que añade que “el cierre o la amenaza sobre rutas clave como el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, ha tensionado el suministro global y ha disparado los precios en cuestión de días”.
Así, señala el experto, “este impacto más allá de quedarse en las gasolineras, afecta al sistema eléctrico europeo que depende, en parte, del gas para fijar el precio de la electricidad. Por lo que cuando éste sube, también lo hace el precio de la luz”.
Un problema que se agrava con la llegada del calor
Este escenario de conflicto, y sus consecuencias para la economía familiar, coincide, además, con un momento especialmente delicado: la llegada del verano. “El aumento de las temperaturas dispara el consumo eléctrico en los hogares, lo que incrementa la factura justo cuando la energía ya es más cara”. Una situación a la que se le suma otro factor como son las diferencias entre contratos eléctricos: “dos hogares con el mismo consumo pueden estar pagando cantidades muy distintas”, apunta Loza.
Por este motivo, las decisiones individuales, que muchas veces no se revisan, suponen una parte importante para reducir el gasto energético. En este sentido, desde Quecomparo.es, recomiendan una serie de medidas para contener los precios.

Medidas para contener el impacto de la subida de la luz
Cabe recordar que el Gobierno de España ha puesto en marcha una serie de medidas orientadas a aliviar la factura eléctrica. Estas son:
- Reducción del IVA de la electricidad al 10% y del impuesto eléctrico del 5% al 0,5%.
- Refuerzo del bono social, con descuentos de hasta el 57,5% para consumidores vulnerables severos.
- Ayudas a industrias electrointensivas, con bonificaciones de hasta el 80%.
- Impulso a medidas estructurales como el autoconsumo y las comunidades energéticas.
A pesar de ello, “el impacto de estas medidas es desigual y, en muchos casos, limitado en la factura final”, afirma el experto Rafa Loza.
Ante este contexto, los especialistas recomiendan optar por soluciones que reduzcan la dependencia de las fluctuaciones del mercado eléctrico. Así, el principal consejo que lanzan a los consumidores es contar con una tarifa a precio fijo competitiva. “Sin duda, es la mejor opción. Actualmente, el precio medio del kilovatio hora se sitúa en torno a los 15 céntimos, mientras que existen tarifas fijas cercanas a los 11 céntimos, lo que supone una diferencia significativa en el coste final. Este tipo de tarifas puede traducirse en ahorros superiores a 20 euros mensuales en una factura media”.
De esta manera, apuntan que “en el 99% de los casos, no compensa tener una tarifa indexada o del mercado regulado, ni siquiera con bono social, salvo que exista un porcentaje muy alto de bonificación”.
Desde Quecomparo.es, los consumidores pueden acceder a un análisis gratuito de su factura eléctrica para identificar oportunidades de ahorro y comparar alternativas más competitivas. En el último año, la compañía ha ayudado a más de 30.000 hogares en España a optimizar su tarifa eléctrica, consiguiendo en muchos casos ahorros superiores a los 300 euros anuales.
El proceso es sencillo y puede realizarse en una sola llamada, en la que un especialista revisa las condiciones del suministro y propone opciones adaptadas al perfil de consumo de cada usuario.


