Las calles del pueblo volvieron a ser, por unas horas, lo que siempre fueron: una cancha. Bicorp ha sido el primer municipio en acoger 'Pilota al Poble', el proyecto impulsado por la Diputación de València y ejecutado por la Federació de Pilota Valenciana (FEDPIVAL) para devolver este deporte milenario a las plazas, las escuelas y las aceras de los pueblos valencianos. Una apuesta que, más que una iniciativa deportiva, es casi un acto de memoria colectiva.
Un deporte que nació en la calle y quiere volver a ella
La pilota valenciana tiene más de siete siglos de historia documentada en tierras valencianas, y durante la mayor parte de ese tiempo su escenario natural no fue un pabellón ni un trinquete, sino la calle. Durante siglos, las partidas se disputaban en plena calle, adaptando balcones, fachadas y plazas al juego, y las poblaciones llegaron a configurar espacios específicos para poder jugar. Esa conexión con el espacio público convirtió a la pilota en un deporte cercano, accesible y profundamente arraigado en la vida cotidiana. El siglo XX, con la llegada del fútbol y otros deportes de masas, fue arrinconando ese papel protagonista. No fue hasta los años setenta cuando se inició un nuevo período de recuperación y reconocimiento, coincidiendo con el esplendor de algunas de sus más grandes figuras. Hoy, 'Pilota al Poble' intenta dar un paso más en esa recuperación, pero esta vez volviendo al origen: la calle de cualquier pueblo.
La jornada inaugural se celebró en la calle de la Iglesia de Bicorp, donde los alumnos del CEIP Los Pinos participaron en una actividad que reivindicó la pilota como parte viva de la cultura valenciana. No fue casual la elección del municipio. Bicorp es un referente del raspall, la modalidad con raíces que algunos investigadores remontan incluso al harpastum romano, y que actualmente se juega en comarcas como La Safor, La Costera, La Ribera del Xúquer o La Canal de Navarrés. Un deporte con solera, practicado en un pueblo con solera.
Voces del proyecto: de la institución al patio de la escuela
El presidente de la Diputación de València, Vicent Mompó, no ocultó su satisfacción por el arranque del proyecto:
"Ver cómo este proyecto ha empezado a hacerse realidad, acercando la pilota a los pueblos, en este caso a Bicorp, y así fomentar su práctica en las escuelas, las calles y las plazas, para que todos tengan la oportunidad de descubrir nuestro deporte" - Vicent Mompó, presidente de la Diputación de València
Desde la FEDPIVAL, su presidente Vicent Molines subrayó la dimensión social del proyecto, que va más allá del deporte en sí:
"El objetivo es transformar el pueblo, por un día, para que las diferentes generaciones compartan sus historias y anécdotas" - Vicent Molines, presidente de la Federació de Pilota Valenciana
Una de las voces más significativas de la jornada fue la de Susana Serrano, directora del CEIP Los Pinos y vicepresidenta del área de raspall y rendimiento femenino de la federación, alguien que conoce el deporte desde dentro y desde el aula a la vez:
"Iniciativas como estas, que fomentan el juego de la pilota en la calle, son fundamentales para la vida de nuestro deporte y su salud" - Susana Serrano, directora del CEIP Los Pinos y vicepresidenta del área de raspall y rendimiento femenino de la FEDPIVAL
Bicorp, un pueblo que ya sabe lo que vale el raspall
No todos los municipios habrían podido ejercer de anfitrión con tanta naturalidad. Bicorp tiene al raspall cosido a su identidad, y su alcaldesa, Nuria Mengual, lo dejó claro sin rodeos:
"El raspall es una modalidad muy arraigada en el municipio y es una buena manera de acercar el deporte a la gente de aquí. Estamos dispuestos a acoger este tipo de acontecimientos las veces que sea necesario" - Nuria Mengual, alcaldesa de Bicorp
Es esa combinación —institución que financia, federación que organiza, escuela que participa y municipio que acoge— la que hace que 'Pilota al Poble' tenga más visos de prosperar que otras iniciativas de recuperación cultural que se quedaron en el papel. La federación trabaja para garantizar el relevo generacional y la profesionalización del sector, y proyectos como este intentan que ese relevo no dependa solo de familias pilotaires de toda la vida, sino que cualquier niño de cualquier pueblo pueda descubrir el deporte en la misma calle donde vive. Porque la pilota, antes de ser competición, fue vecindad.


