La Comunitat Valenciana debate cómo proteger la salud mental más grave: profesionales, familias y administración se sientan a pensar juntos

La consellera Elena Albalat cierra una jornada sobre salud mental grave en los servicios sociales valencianos y llama a actuar sin estigmas.

Guardar

Jornada sobre salud mental
Jornada sobre salud mental
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Hay enfermedades que se ven y enfermedades que se callan. La salud mental, durante demasiado tiempo, ha pertenecido al segundo grupo. Por eso tiene un significado especial que la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana haya reunido en una misma sala a profesionales del ámbito social y sanitario, representantes de entidades, personas usuarias y expertas para hablar, sin rodeos, de uno de los grandes retos de nuestra época.

Una jornada para escuchar y construir juntos

La jornada 'La atención a las personas con problemas graves de salud mental en el Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales', organizada por la Dirección General de las Personas con Discapacidad, reunió a todos los actores implicados en la atención a quienes conviven con un trastorno mental grave. El formato no fue el de un congreso académico al uso: junto a las mesas redondas y la conferencia de la psiquiatra María Huertas Zarco, hubo espacio para representaciones teatrales vinculadas al proyecto comunitario Patchwork, una iniciativa que lleva el arte y la expresión colectiva al terreno de la salud mental.

La clausura corrió a cargo de la consellera Elena Albalat, que aprovechó el cierre del acto para trazar las líneas que, a su juicio, deben guiar la respuesta pública a este desafío.

"La salud mental constituye un elemento esencial del bienestar de las personas y exige una respuesta coordinada, cercana y centrada en la dignidad y los derechos de cada persona" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Un sistema que ya trabaja, pero que debe crecer

El contexto no es menor. La Conselleria de Servicios Sociales financia con 7,6 millones de euros el Servicio de Atención y Seguimiento para las Personas con Problemas de Salud Mental (SASEM), un recurso especializado que ha atendido a 2.751 personas con trastorno mental grave. La red cuenta con 236 profesionales, está implantada en 64 entidades locales de la Comunitat Valenciana y realizó más de 98.000 intervenciones durante 2025. Son cifras que hablan de un sistema activo, pero también de una demanda que no para de crecer.

Porque la presión sobre los recursos es real. La sanidad pública valenciana registró un nuevo máximo de consultas por salud mental en 2025, con el 4,5% de los residentes en la Comunitat recibiendo asistencia pública por cuestiones relacionadas con ella. El área más demandada fue Psiquiatría, con 885.828 atenciones —un 20,4% más que el año anterior—, mientras que Psicología registró el mayor incremento interanual: 452.353 consultas, un 36,6% más.

Una parte de ese aumento tiene una explicación concreta: 2025 fue el primer año completo posterior a la DANA que afectó a decenas de municipios valencianos en octubre de 2024, un factor que habría impulsado la demanda de atención en materia de salud mental. Pero más allá del impacto de la catástrofe, los datos revelan una tendencia estructural: en 2025 se registraron casi un 77% más de consultas que en 2019, el ejercicio anterior al confinamiento.

El estigma, la otra barrera que hay que derribar

Albalat no esquivó en su intervención el problema del estigma, esa capa invisible que durante años ha hecho que muchas personas prefirieran callar antes que pedir ayuda. La consellera defendió que hay que hablar de salud mental con naturalidad, "sin miedo, sin vergüenza y sin estigmas", porque se trata, en sus propias palabras, de "uno de los grandes desafíos de nuestra generación". Una frase que suena a consigna pero que esconde una realidad clínica: el retraso en buscar tratamiento agrava los cuadros y encarece la atención.

La Comunitat Valenciana es, según los datos epidemiológicos del propio Plan Valenciano de Salud Mental y Adicciones 2024-2027, la comunidad autónoma con la mayor prevalencia registrada de trastornos mentales, con un 25,1% frente al 15,0% de la media nacional. Además, el riesgo de mala salud mental afecta al 42,3% de las mujeres y al 39,7% de los hombres mayores de 14 años, así como al 10,7% de los niños y niñas menores de 15 años. Ante esos números, hablar sin miedo no es un gesto simbólico: es una necesidad sanitaria.

Coordinación entre lo social y lo sanitario, clave del modelo

Uno de los ejes del discurso de Albalat fue precisamente la necesidad de que los sistemas social y sanitario trabajen de manera articulada. No es una novedad conceptual, pero sí un reto operativo permanente. La mayoría de las personas atendidas por el SASEM recibe también seguimiento en unidades de salud mental: en concreto, 2.352 usuarios mantenían tratamiento en estos recursos durante 2025, lo que refleja la coordinación ya existente entre ambos ámbitos. La jornada sirvió, en ese sentido, como espacio para reforzar esos puentes.

La consellera también puso en valor el trabajo diario de los profesionales y las entidades del tercer sector que acompañan a estas personas y a sus familias, muchas veces en silencio y sin los focos que merecería su labor. Cuidar la salud mental, subrayó Albalat, "es proteger ese espacio de dignidad que cada persona lleva dentro", y lo calificó como una responsabilidad que no puede recaer solo en los sistemas públicos, sino que exige el compromiso del conjunto de la sociedad. Una idea sencilla, pero que en la práctica requiere de recursos, voluntad política y, sobre todo, de encuentros como el que este día reunió a quienes ya están en primera línea.