La Diputación de València ha dado luz verde a una significativa inversión de 1.785.674 euros destinada a la fase inicial de expansión de la planta de compostaje de lodos ubicada en el municipio de Calles. Esta decisión estratégica refuerza el compromiso de la provincia con la economía circular y la sostenibilidad ambiental, abordando de manera proactiva el creciente desafío de la gestión de residuos generados por las estaciones depuradoras de aguas residuales.
El proyecto es fundamental para transformar un subproducto residual en un recurso valioso para el sector agrícola. La necesidad de esta ampliación surge directamente del aumento constante en la producción de fangos (lodos) en las diversas estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) distribuidas por toda la provincia de València. La infraestructura actual de la planta de Calles, aunque eficiente, requiere una mejora urgente para poder manejar el incremento en la producción de compost, lo que implica la creación de nuevos espacios de almacenamiento para el producto final antes de su distribución y uso en la agricultura.
Detalles de la inversión y el proyecto de ampliación
Los fondos aprobados se destinarán principalmente a la construcción de dos nuevas naves de almacenamiento. Estas estructuras se ubicarán estratégicamente en terrenos adyacentes a las instalaciones ya existentes, garantizando una integración fluida con las operaciones actuales. El alcance de los trabajos para esta primera fase es integral e incluye varias acciones clave:
- Movimiento de tierras: Preparación del terreno, que abarca la tala controlada de árboles y la nivelación del área.
- Compactación del terreno: Mejora de la base para asegurar la estabilidad y durabilidad de las nuevas construcciones.
- Cimentación y estructura: Edificación de los pilares y el armazón principal de las naves.
- Vial perimetral y camino de acceso: Creación de infraestructuras de transporte esenciales para optimizar la logística interna y externa de la planta.
La complejidad técnica de la obra y la necesidad de una secuencia constructiva bien definida exigen una planificación del proyecto por fases. Este enfoque estructurado permite que cada etapa de la ampliación sea ejecutada y evaluada técnicamente de forma independiente, aunque forme parte de un conjunto mayor. Esta metodología asegura la eficiencia y el rigor técnico a lo largo de todo el desarrollo.
Un paso clave hacia la sostenibilidad y la economía circular
Esta ambiciosa expansión no es una iniciativa aislada; se enmarca dentro del II Plan Director de Saneamiento de la Comunitat Valenciana. Su objetivo primordial es incrementar la producción anual de agrocompost de la planta, pasando de las actuales 30.000 toneladas a una impresionante cifra de 50.000 toneladas. Este aumento sustancial subraya el firme compromiso con una gestión de residuos más sostenible y eficiente.
Paco Comes, diputado del Ciclo Integral del Agua, destacó la trascendencia de esta inversión, afirmando que “esta inversión de la Diputación contribuïx a l'economia circular i a la sostenibilitat ambiental”. Comes añadió que “Fem un pas més a favor del medi ambient perquè els residus es transformen en abonament natural ric en nutrients i acaben reutilitzant-se en l'agricultura, reduint l'ús de fertilitzants químics, entre altres beneficis”. Su visión enfatiza la transformación de un problema ambiental en una solución valiosa y sostenible.
Beneficios para el municipio de Calles y el medio ambiente
La alcaldesa de Calles, María Consuelo García, también expresó su satisfacción por la aprobación de este proyecto, resaltando su impacto positivo tanto a nivel ambiental como socioeconómico para la localidad. García afirmó que “esta actuació permetrà incrementar la capacitat de tractament de llots i altres residus orgànics generats en les depuradores, afavorint la seua transformació en compost, un recurs útil que pot ser utilitzat en agricultura y recuperación de sòls”.
Además de los evidentes beneficios ecológicos, la alcaldesa subrayó la importancia económica de la planta para el municipio. “Encara que es tracta d'una instal·lació que no és de titularitat municipal, la seua presència en el nostre terme suposa llocs de treball y una oportunitat per a contribuir a una gestió més sostenible dels residus i a la valorització de materials que, d'una altra manera, tindrían un mayor impacte ambiental”, explicó. Esta perspectiva refuerza el valor de la planta no solo como infraestructura de tratamiento, sino también como un motor de desarrollo local y generación de empleo.
La ampliación de la planta de compostaje de Calles se erige como un modelo ejemplar de cómo la inversión pública puede catalizar la innovación ambiental y el desarrollo sostenible, convirtiendo los desafíos de la gestión de residuos en oportunidades concretas para la regeneración de suelos y la reducción de la huella de carbono en la agricultura valenciana.


