Uno de cada cuatro fallecidos en carretera en España en 2024 iba en moto. Las motocicletas representan apenas el 12% del parque de vehículos, pero concentran el 25% de las víctimas mortales en nuestras carreteras. Con ese telón de fondo, la Diputació de València participó este viernes en el II Foro de Seguridad Vial celebrado en el Circuit Ricardo Tormo de Cheste, una cita que reunió a representantes de administraciones públicas, expertos universitarios, fabricantes, fuerzas de seguridad y profesionales del sector para abordar uno de los retos más persistentes de la movilidad moderna: cómo proteger a quienes más riesgo corren en la red viaria.
Una institución que gestiona 1.800 kilómetros de responsabilidad
La vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, fue la encargada de clausurar el encuentro. En su intervención dejó claro que la seguridad vial no es un objetivo más dentro de la agenda institucional, sino el eje central sobre el que gira toda la gestión de los cerca de 1.800 kilómetros de carreteras provinciales, desde la planificación de nuevas infraestructuras hasta las labores cotidianas de conservación y mantenimiento.
"La mejora de la seguridad vial es un objetivo irrenunciable para todos los que trabajamos en el ámbito de la movilidad. Detrás de cada víctima de un accidente de tráfico hay una tragedia humana y un fracaso colectivo que nos obliga a seguir avanzando." - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras de la Diputació de València
La preocupación por los motoristas ocupa un lugar central en esa estrategia. La Diputació ha intensificado en los últimos años los estudios específicos sobre accidentalidad de este colectivo, ha identificado tramos de concentración de accidentes y trabaja de forma coordinada con la Dirección General de Tráfico en actuaciones concretas. No es un esfuerzo aislado: los motoristas son el único colectivo que no mejora sus cifras de siniestralidad, con 441 fallecidos en 2024, el 25% del total de víctimas mortales, pese a que el parque de motos representa solo el 12% del total de vehículos.
Triplicar la inversión: más que una cifra
Uno de los datos más reveladores de la intervención de Mazzolari fue el esfuerzo presupuestario de la última década: la institución provincial ha multiplicado por tres los recursos destinados a conservación y mantenimiento de su red viaria. Una apuesta que no es baladí si se tiene en cuenta que el 74% de las personas fallecidas que viajaban en motocicleta en vías interurbanas en 2024 lo hicieron en carreteras convencionales , precisamente el tipo de vía que gestiona una diputación provincial.
El estado del firme, las curvas mal señalizadas o los arcenes deteriorados no son detalles menores. Las salidas de vía concentraron el 47% de las personas fallecidas en moto en 2024, seguidas de las colisiones laterales y frontolaterales, con un 17%, y las colisiones frontales, con un 14%. Muchas de esas tragedias ocurren en tramos que, con un mantenimiento adecuado, podrían haber contado con mejor señalización, balizamiento o protección lateral.
"Construir carreteras más seguras es importante, pero también lo es conservarlas adecuadamente. La seguridad vial depende tanto de las infraestructuras como de su mantenimiento diario." - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras de la Diputació de València
Tecnología, formación y trabajo conjunto: la nueva hoja de ruta
Sin embargo, Mazzolari fue también honesta sobre los límites de lo que puede hacerse desde la carretera. La infraestructura importa, pero no lo explica todo. Aunque la percepción del riesgo entre los motoristas es alta, las prácticas inseguras siguen presentes y están relacionadas directamente con la siniestralidad: más de la mitad de los motoristas reconoce circular puntualmente por encima de la velocidad permitida, zigzaguear entre vehículos o utilizar el arcén. Ante esa realidad, la diputada apostó por ampliar el foco más allá del asfalto: tecnología, innovación, formación y educación vial deben ganar protagonismo si se quiere doblar la tendencia.
La representación técnica de la institución estuvo a la altura del mensaje. El director del área de Carreteras, Javier Piedra, abrió el acto inaugural de la jornada, mientras que la jefa del Servicio de Seguridad Vial y Supervisión, Paloma Corbí, participó en una de las mesas técnicas del foro. Una señal de que la apuesta no es solo discursiva.
España es uno de los países de la Unión Europea con mayor tasa de mortalidad en motociclistas sobre el total de víctimas mortales en carretera: un 23%, frente a la media comunitaria del 16%. En ese contexto, que una institución provincial como la Diputació de València sitúe la seguridad de los motoristas entre sus prioridades estratégicas, coordine actuaciones con la DGT e invierta de forma sostenida en el mantenimiento de su red no es solo una buena noticia para los miles de motoristas que recorren esas carreteras cada fin de semana. Es, también, un recordatorio de que las cifras nacionales se construyen kilómetro a kilómetro, curva a curva, y que la responsabilidad de reducirlas nunca puede recaer en un solo actor.


