La Diputación de Valencia inyecta 10,2 millones en 65 proyectos municipales: desde un hogar para jubilados en El Puig hasta nuevas pistas de pádel en Requena

La Diputació de València aprueba 10,2 M€ para 65 proyectos en 50 municipios dentro del Pla Obert, que ya supera los 202 millones de inversión acumulada.

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El president y la vicepresidenta de la Diputación, Vicent Mompó y Natàlia Enguix
El president y la vicepresidenta de la Diputación, Vicent Mompó y Natàlia Enguix
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Un nuevo hogar para los mayores de El Puig, dos pistas de pádel en Requena y tuberías renovadas en Sot de Chera. Son solo tres de los 65 proyectos que la Diputació de València acaba de financiar con 10,2 millones de euros en el último decreto del Pla Obert, el gran programa inversor provincial que, con una dotación histórica de 350 millones de euros, busca transformar la vida cotidiana en los municipios valencianos. La batería de aprobaciones afecta a 50 ayuntamientos de 14 comarcas y a la mancomunidad Porta de la Vall, consolidando un plan que, decreto tras decreto, va dejando una huella cada vez más visible en el territorio.

El Puig y Requena, las actuaciones estrella

Si hay dos nombres que sobresalen en esta tanda de aprobaciones, son El Puig y Requena. El primero recibirá más de un millón de euros para cambiar el uso de un edificio existente y habilitarlo como nuevo hogar del jubilado, una inversión que va mucho más allá de la rehabilitación arquitectónica: supone dotar a los mayores del municipio de un espacio propio y digno donde socializar y envejecer con calidad de vida. El segundo, Requena, recibe luz verde para ampliar su polideportivo con dos nuevas pistas de pádel y la reforma de la instalación de tenis, además de acometer la rehabilitación del retén de la Policía Local y la adecuación de aulas para la DGT, actuaciones que en conjunto movilizarán 1.283.000 euros del Pla Obert, de los 2.815.000 euros de los que dispone el consistorio. Con tres proyectos aprobados, Requena es el municipio que más inversión acumula en este decreto.

El pádel, deporte de crecimiento exponencial en España durante la última década, encaja perfectamente en la filosofía del plan: instalaciones deportivas que no solo mejoran la oferta lúdica, sino que también contribuyen a fijar población en municipios que compiten con la atracción gravitacional de las grandes ciudades.

Un plan que ya supera los 202 millones de euros

El Pla Obert, coordinado por la vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix, lleva en marcha desde principios de 2024 y acumula ya 1.293 proyectos aprobados con una inversión global de 202 millones de euros. Se trata del gran programa inversor de la Diputació de València, con una asignación histórica de 350 millones de euros para municipios y mancomunidades. Su carácter cuatrienal es, precisamente, una de sus señas de identidad: el programa facilita las tramitaciones y no incomoda a los ayuntamientos con plazos cerrados, al tiempo que incentiva la renovación de instalaciones deportivas, zonas verdes y el ciclo del agua.

"Estamos satisfechos con la respuesta de los municipios a un plan mucho más flexible y ambicioso, que tiene ya un porcentaje de aprobación de proyectos superior al 60% de los 350 millones del Pla Obert, y una adjudicación superior al 30%" - Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputació de València

Pero la satisfacción no impide el pragmatismo. El presidente, Vicent Mompó, coincide con Enguix a la hora de animar a los pueblos y ciudades que tienen fondos pendientes a presentar sus proyectos, con el objetivo de que se ejecute hasta el último euro de los 350 millones presupuestados. Porque en política inversora, el dinero que no se gasta no existe.

Deporte, parques y agua: los tres ejes que vertebran el plan

No es casualidad que las instalaciones deportivas, las zonas verdes y el ciclo integral del agua sean las tres categorías incentivadas por la corporación provincial. Las bases del Pla Obert establecen que las entidades locales, a excepción de las mancomunidades y los pueblos de menos de 1.500 habitantes, deben destinar un 10% de su asignación al ciclo del agua, otro 10% a instalaciones deportivas y otro tanto a zonas verdes. Y los ayuntamientos no solo han cumplido ese mínimo: han superado todas las expectativas, destinando porcentajes de entre el 15% y el 23% a esas líneas.

En el decreto de agosto se materializan estas prioridades con proyectos concretos. En materia deportiva, además de las actuaciones en Requena, destaca la nueva pista de atletismo de Bèlgida y la reforma de las piscinas de Venta del Moro y Quart de les Valls. En zonas verdes, el ajardinamiento del espacio entre el museo y el centro de día de Casinos, la reforma integral del parque Primero de Mayo de Tavernes Blanques y actuaciones en parques de Burjassot. Y en el ciclo del agua, la reposición de la tubería de saneamiento del Puente Nuevo de Sot de Chera, la reurbanización de las calles Sant Vicent y Sant Roc de Atzeneta y la modernización del pozo de Estubeny.

Un mapa de inversión que alcanza a toda la provincia

La distribución geográfica del decreto refleja la vocación territorial del plan. Por número de proyectos, la Vall d'Albaida y el Camp de Túria lideran el ranking con 11 y 10 iniciativas aprobadas respectivamente, con un coste de 1.577.000 y 838.000 euros. En términos de volumen económico, l'Horta Nord encabeza la lista con 2.970.000 euros, seguida de la Plana Utiel-Requena con 1.764.000 euros. La Ribera Alta suma cinco proyectos por 905.000 euros; el Camp de Morvedre aporta tres iniciativas por 500.000 euros; y la Costera cinco actuaciones por 455.000 euros.

Por municipios, Millares destaca por su actividad con cuatro proyectos aprobados —aunque de menor cuantía, 125.000 euros en total—, mientras que Real recibirá 622.000 euros para crear una nueva zona de aparcamiento público con integración ambiental. Llíria también tiene tres propuestas aprobadas, y Castelló de la Ribera, Vilamarxant, Náquera, Rafelbunyol, Quatretonda, Atzeneta y Teresa de Cofrentes cuentan con dos proyectos cada uno.

Detrás de cada cifra hay una historia de uso diario: la piscina que un vecino de Venta del Moro podrá usar en verano, el parque donde los niños de Tavernes Blanques jugarán por las tardes, o el banco donde un jubilado de El Puig se sentará a tomar el fresco con sus vecinos. El Pla Obert convierte euros en infraestructura, pero sobre todo convierte infraestructura en razones para quedarse en el pueblo.