'Apocalypse Now: Final Cut', la versión que Coppola siempre quiso hacer, llega a los jardines del Palau de la Música de València

La Filmoteca d'Estiu proyecta el 21 de agosto la versión definitiva en 4K del clásico bélico de Coppola, dentro del ciclo 'Un río de cine'.

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Apocalypse Now: Final Cut'
Apocalypse Now: Final Cut'
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Pocas películas en la historia del cine han tenido una relación tan tormentosa con su propio montaje como Apocalypse Now. La obra maestra de Francis Ford Coppola nació en 1979 entre intentos de suicidio, ataques cardíacos y un director al borde del abismo financiero, y desde entonces ha existido en varias formas distintas, como si ninguna de ellas acabara de convencer del todo a su creador. El próximo jueves 21 de agosto, a las 22.30 horas, los jardines del Palau de la Música de València acogerán la proyección de la que Coppola considera su versión definitiva: el Final Cut de 2019, dentro del ciclo 'Un río de cine' de la Filmoteca d'Estiu.

La película que Coppola tardó 40 años en terminar

La historia del montaje de Apocalypse Now es, en sí misma, un relato sobre la obsesión artística. La versión original de 1979 tuvo varios retoques entre su presentación en la competencia del Festival de Cannes —donde ganó la Palma de Oro pese a ser presentada como work in progress— y su estreno comercial. En 2001, Coppola volvió a la carga: estrenó una versión conocida como Apocalypse Now Redux, en la cual restauró cuarenta y nueve minutos eliminados de la versión original, convirtiendo el metraje en un épico de 202 minutos. Pero tampoco eso le satisfizo del todo.

"Creo que la primera era demasiado corta, y Redux era demasiado larga. Ésta es la mejor", asegura el propio cineasta sobre el Final Cut, su tercer y supuestamente último intento de dar forma definitiva al filme. Para lograrlo, le quitó veinte minutos a la versión Redux, resultando en un montaje de 182 minutos. Treinta minutos más que la edición original de 1979, pero muy por debajo del desbordante Redux. Un equilibrio buscado durante décadas.

La película fue remasterizada digitalmente en 2019 a partir del negativo original de cámara, y el Final Cut cuenta con una banda sonora mejorada con Dolby Atmos y el sistema Meyer Sound's Sensual Sound para una calidad de imagen y audio óptima. Ver este filme en estas condiciones en una noche de verano valenciana es, cuando menos, una experiencia que invita a la reflexión sobre lo que el cine puede llegar a ser.

Un viaje al corazón de las tinieblas —y del río

La película es un viaje iniciático a lo profundo de la conciencia, tal como lo proponía Joseph Conrad en su novela El corazón de las tinieblas, publicada en 1902, que sirvió de inspiración. La gran genialidad de Coppola y su guionista John Milius fue ver en el África colonial donde estaba ambientada esa novela una traducción posible de la experiencia estadounidense en Vietnam.

El personaje central es el joven capitán Willard, un oficial de inteligencia norteamericano al que se le encarga penetrar en Camboya para eliminar al coronel Kurtz, un militar renegado que ha construido su propio reino de terror en la selva. Para cumplir su misión, deberá navegar el río hasta el corazón de la oscuridad —y de la locura—. Un argumento que, décadas después, sigue resonando como un recordatorio incómodo sobre los horrores que los hombres son capaces de infligirse mutuamente en nombre de la guerra.

El reparto del filme es, por sí solo, un argumento de peso para no perderse la sesión: Martin Sheen y Marlon Brando encabezan el cartel, acompañados por Robert Duvall, Frederic Forrest, Sam Bottoms, Albert Hall, Laurence Fishburne, Harrison Ford y Dennis Hopper. Su filmación es material de leyenda: intentos de suicidio, ataques cardíacos, problemas de ego, graves dificultades financieras y abuso de alcohol y sustancias psicoactivas fueron el telón de fondo de un rodaje que le llevó a Coppola más de tres años dar coherencia y cohesión al material filmado.

'Un río de cine' y la memoria de los ríos valencianos

La proyección se enmarca en el ciclo temático 'Un río de cine', una selección de películas ambientadas en entornos fluviales que la Filmoteca d'Estiu ha elegido como homenaje a los propios jardines del Palau de la Música, espacio que acoge las sesiones al aire libre desde el año 2000. La elección de Apocalypse Now para este ciclo no es casual: pocas películas explotan tanto el río como metáfora de un viaje sin retorno.

Como viene siendo tradición, cada sesión se abrirá con un montaje de imágenes de la colección de cine aficionado y familiar de la Filmoteca Valenciana. En esta ocasión, la selección está dedicada a los ríos valencianos —el Túria, el Júcar y el Segura— captados por aficionados con sus cámaras de 9,5 y súper 8 milímetros. Esas imágenes cotidianas, domésticas, anónimas, conectan con una de las misiones fundamentales de la Filmoteca Valenciana: la salvaguarda del patrimonio audiovisual y de la memoria colectiva. Un contrapunto íntimo y emocionante antes de adentrarse en las junglas de Vietnam.

Información práctica

Las sesiones de la Filmoteca d'Estiu se celebran de lunes a domingo, excepto los miércoles, y dan comienzo a las 22.30 horas. La apertura del recinto, la taquilla y el servicio de bar tiene lugar a las 21.30 horas. La programación completa y la venta anticipada de entradas están disponibles en la web del Institut Valencià de Cultura (IVC).

La Filmoteca d'Estiu es una actividad de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, organizada por el IVC a través de la Filmoteca Valenciana, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de València, que cede los jardines del Palau de la Música como escenario de las proyecciones. Una noche de agosto, bajo el cielo abierto de la ciudad, para recordar que hay películas que no envejecen: simplemente esperan a ser redescubiertas.