La Diputació de València, referente europeo: Moldavia quiere copiar su modelo para reorganizar el territorio antes de entrar en la UE

Pocos habrían imaginado hace unos años que un país del este de Europa en plena carrera hacia la Unión Europea llamara a la puerta de una diputación española para reorganizar su territorio. Pero eso es exactamente lo que ha ocurrido.El gobierno de Moldavia ha puesto sus ojos en la Diputació de València como modelo de referencia para acometer la reestructuración territorial del país, un proceso que forma parte de su hoja de ruta hacia la adhesión comunitaria.El escenario fue el Foro Europeo para l

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Pocos habrían imaginado hace unos años que un país del este de Europa en plena carrera hacia la Unión Europea llamara a la puerta de una diputación española para reorganizar su territorio. Pero eso es exactamente lo que ha ocurrido. El gobierno de Moldavia ha puesto sus ojos en la Diputació de València como modelo de referencia para acometer la reestructuración territorial del país, un proceso que forma parte de su hoja de ruta hacia la adhesión comunitaria.

El escenario fue el Foro Europeo para la Reestructuración Territorial de Moldavia, celebrado en Chisinau, la capital del país, y organizado por el propio ejecutivo moldavo. La jornada, liderada institucionalmente por Alexander Buzu, secretario general del Gobierno de Moldavia y responsable de coordinar la diplomacia entre las instituciones participantes, reunió a los 32 presidentes de provincias del país —denominadas allí «distritos»— para debatir cómo mejorar la prestación de servicios públicos a la ciudadanía desde una óptica territorial.

Una diputación española en el centro del debate europeo

La presencia valenciana en ese foro no fue casual. La Diputació de València asumió recientemente, por primera vez, la presidencia de Partenalia, la organización que agrupa a las provincias de la Unión Europea, a través de su diputado de Fondos Europeos, Juan Ramón Adsuara. Ese nuevo liderazgo la ha colocado en el mapa institucional europeo y ha abierto puertas que antes permanecían cerradas.

Partenalia nació en 1993 con el propósito de dar visibilidad y fortalecer el papel de las diputaciones y administraciones locales intermedias europeas en el proceso de construcción comunitaria. Durante décadas fue una red discreta, técnica, alejada de los grandes titulares. Hoy, con la Diputació de València al frente, se ha convertido en un interlocutor de peso en debates que afectan directamente al futuro administrativo de países candidatos a la adhesión.

Adsuara participó en el foro junto a representantes de alto nivel de toda Europa: André Violá, presidente de la red CEPLI; Luca Menesini, presidente del PES en el Comité Europeo de las Regiones y vicepresidente de Partenalia; Sorin Munteanu, director de la Unión Nacional de Provincias de Rumanía; Grzegorz Kubalski, representante político de la Asociación de Provincias de Polonia; y Andreas Listing, en representación de las provincias alemanas. Juntos expusieron ante los 32 presidentes de distritos moldavos distintos modelos europeos de financiación, distribución competencial y prestación de servicios públicos de proximidad. Un verdadero escaparate de cómo organizar un territorio desde abajo.

El modelo valenciano: servicios públicos para los municipios pequeños

¿Qué tiene la Diputació de València que no tengan otras administraciones? La respuesta está, precisamente, en su dimensión más cotidiana. Durante su intervención, Adsuara defendió la importancia de la cooperación supramunicipal como herramienta para garantizar una prestación eficiente de los servicios más complejos, especialmente en municipios pequeños que difícilmente podrían afrontar solos, por ejemplo, el mantenimiento de una red de agua potable, la digitalización de sus servicios o la rehabilitación de una instalación cultural.

La institución valenciana fue presentada como un ejemplo concreto de éxito: planes de inversión directa que han permitido a municipios de toda la provincia ejecutar proyectos que, por su tamaño o capacidad presupuestaria, nunca habrían podido asumir en solitario. Carreteras, servicios sociales, prevención de incendios, bomberos, soporte informático o modernización de redes de agua son solo algunos de los ámbitos en los que la Diputació actúa como brazo ejecutor de lo que los ayuntamientos necesitan pero no pueden hacer.

"Queremos enseñarles cómo colaboramos con los pueblos en materia de política social, carreteras, prevención de incendios, bomberos, asuntos sociales, soporte informático, etc., y así exportar nuestro modelo a su país." - Juan Ramón Adsuara, diputado de Fondos Europeos y presidente de Partenalia de la Diputació de València

La propuesta concreta no se quedó en palabras: Adsuara ofreció a las autoridades moldavas visitar la Diputació de València para comprobar de primera mano cómo funciona ese modelo de proximidad territorial. Una invitación que, en el contexto del proceso de adhesión moldavo, tiene un valor político nada desdeñable.

Moldavia, un país que construye su futuro europeo

Para entender la importancia del foro, conviene tener en cuenta el momento histórico que atraviesa Moldavia. El país solicitó su adhesión a la UE en marzo de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, fue reconocido oficialmente como candidato en junio de ese mismo año y comenzó las negociaciones de adhesión en junio de 2024. Es, pues, un proceso acelerado, impulsado en parte por la urgencia geopolítica.

En octubre de 2024, los moldavos aprobaron por un margen muy ajustado —solo 0,7 puntos porcentuales— un referéndum constitucional sobre la adhesión a la UE, a pesar de una supuesta campaña masiva de interferencia rusa, desinformación y ataques híbridos. La voluntad de integrarse en Europa es real, pero frágil. Y reorganizar el territorio para que funcione según los estándares comunitarios es una de las reformas pendientes más complejas.

En marzo de 2025, el Parlamento Europeo aprobó el Mecanismo de Reforma y Crecimiento para Moldavia, dotado con 1.900 millones de euros, el mayor paquete de apoyo financiero de la UE al país desde su independencia. En ese contexto, la reforma territorial no es un capricho burocrático: es un requisito para modernizar la administración pública y acercarla a los estándares europeos de gobernanza local.

Una declaración conjunta y nuevos socios para Partenalia

El foro concluyó con una declaración conjunta en favor de una reforma territorial en Moldavia que permita avanzar hacia una organización provincial más eficaz, moderna y alineada con los estándares de la UE. España, Italia, Francia, Polonia y Rumanía fueron identificados como aliados estratégicos en ese proceso de modernización administrativa.

"Salimos muy satisfechos de esta jornada porque autoridades de Moldavia, y también de Polonia, han mostrado su interés en sumarse a Partenalia, una vez han comprobado el buen funcionamiento de la red y la defensa que hacemos de los intereses de los gobiernos intermedios." - Juan Ramón Adsuara, diputado de Fondos Europeos y presidente de Partenalia de la Diputació de València

La corporación provincial ha adoptado en la presente legislatura una premisa clara de vertebración territorial, consolidando un carácter municipalista que prioriza el acompañamiento a los ayuntamientos con independencia de su tamaño o ubicación geográfica. Ese principio, que en Valencia se traduce en kilómetros de carretera arreglados y en servicios sociales que llegan a pueblos de apenas unos cientos de habitantes, es precisamente lo que Moldavia busca construir desde cero. La Diputació también aspira a consolidar a Partenalia como interlocutor ante la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Comité de las Regiones, en un momento clave en el que comienza a definirse el próximo periodo de programación europea 2028-2035. La visita que Adsuara ha propuesto a los representantes moldavos podría ser, si se materializa, el primer paso de una cooperación con consecuencias tangibles para miles de ciudadanos que viven en pequeños pueblos de un país que mira, con esperanza y con dificultades, hacia Europa.