Recibir turistas tiene un precio. Y ese precio, en muchos casos, lo pagan los vecinos. Los municipios que concentran una afluencia masiva de visitantes se ven obligados a ampliar y reforzar sus servicios —limpieza, señalización, oficinas de atención, mantenimiento de espacios— sin que sus ingresos fiscales ordinarios crezcan al mismo ritmo. Es una paradoja bien conocida: cuanto más atractivo es un pueblo, más le cuesta serlo. Para tratar de compensar ese desequilibrio, la Diputació de València ha abierto una nueva convocatoria de subvenciones dotada con 2 millones de euros destinados exclusivamente a los municipios de la provincia que cuenten con el reconocimiento oficial de municipio turístico otorgado por la Generalitat Valenciana.
Quién puede pedir las ayudas y hasta cuándo
Pueden solicitar estas subvenciones todos los ayuntamientos de la provincia de Valencia con menos de 100.000 habitantes que hayan obtenido la declaración formal de municipio turístico por parte de la Comunitat Valenciana. El plazo para presentar las solicitudes finaliza el próximo 18 de noviembre. Las ayudas se conceden en régimen de concurrencia competitiva, lo que significa que los fondos se distribuirán de forma proporcional según el mérito y las características de cada candidatura, no por orden de llegada.
El contexto no es menor: la Comunitat Valenciana cuenta ya con 85 municipios turísticos reconocidos, distribuidos en tres categorías distintas según su grado de especialización turística: Singularidad, Relevancia y Excelencia. Este distintivo, regulado por el Decreto 5/2020, acredita que los municipios cumplen con los criterios y obligaciones establecidos en el Estatuto del Municipio Turístico. No es, pues, un título honorífico: implica responsabilidades concretas y, con ellas, gastos reales que los ayuntamientos deben asumir con sus propios presupuestos.
Un esfuerzo económico que el turismo no devuelve solo
El diputado de Turismo y Deportes de la Diputació de València, Pedro Cuesta, ha explicado con claridad el espíritu de la convocatoria:
"Estas ayudas tratan de compensar el esfuerzo económico derivado de la actividad turística local que realizan estos ayuntamientos, con el fin de que dispongan de recursos suficientes para que esto no afecte negativamente a la adecuada prestación de servicios municipales, además de compensar los efectos del turismo en su desarrollo sostenible." - Pedro Cuesta, diputado de Turismo y Deportes de la Diputació de València
La frase resume una realidad que los gestores locales conocen de primera mano. Los municipios turísticos se ven sometidos a un esfuerzo financiero superior al de los no turísticos. Un pueblo con playa llena en agosto o con una ruta de senderismo de moda en primavera necesita más policía local, más recogida de basuras, más mantenimiento de caminos y más recursos de información al visitante. Pero esos visitantes no empadronan, no tributan y se marchan sin dejar más huella fiscal que el IVA del restaurante.
En qué se pueden gastar los fondos
La convocatoria establece que las actuaciones financiables deberán estar relacionadas con alguno de los siguientes ámbitos:
- Atención e información a los visitantes
- Prestación, refuerzo y mejora de servicios vinculados a la actividad turística
- Mantenimiento de recursos y espacios turísticos
- Promoción y difusión del destino
- Dinamización y desestacionalización turística
- Accesibilidad, sostenibilidad, calidad, innovación, digitalización, planificación y gestión turística municipal
El abanico es amplio, aunque no ilimitado. La clave es que los gastos deben estar directamente vinculados a la actividad turística y haber sido realizados durante el ejercicio en curso. No se trata, por tanto, de financiar obras de infraestructura general, sino de cubrir los costes corrientes que el turismo genera y que los ayuntamientos deben asumir cada año, muchas veces en silencio y sin reconocimiento explícito.
Cómo se repartirá el dinero
La distribución de los 2 millones de euros no será igualitaria. La cuantía que recibirá cada municipio dependerá de varios factores objetivos: la categoría de cada municipio turístico —Singularidad, Relevancia o Excelencia— jugará un papel determinante, pero también se tendrán en cuenta el número total de plazas de alojamiento reglado, las banderas azules con que cuente el municipio y el número de oficinas de turismo en funcionamiento. Es decir, quien más turistas mueve y más servicios ofrece, más recibirá.
Un aspecto destacado de la convocatoria es la fórmula de pago: la Diputació abonará el 100% de la subvención de forma anticipada, sin esperar a que los ayuntamientos justifiquen previamente el gasto. Una medida que, en la práctica, facilita enormemente la gestión a los consistorios más pequeños, que a menudo no disponen de tesorería suficiente para adelantar fondos a la espera del reintegro institucional.
En definitiva, esta convocatoria no es solo una transferencia de fondos: es el reconocimiento de que el turismo, uno de los motores económicos más potentes de la provincia de Valencia, tiene también sus facturas. Y que pagarlas no debería recaer en exclusiva sobre los vecinos de los municipios que, precisamente por su atractivo, se han convertido en destino de medio mundo.


