El Ayuntamiento de Sagunto ha dado un paso poco habitual en la administración local española: en lugar de esperar a que la innovación llegue desde fuera, decidió ir a buscarla. Y para eso acaba de recibir el respaldo económico que necesitaba. El IVACE+i Innovación —antes conocido como la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI)— concederá al municipio una subvención de 134.200 euros para poner en marcha el proyecto 'Sagunto Horizonte CPI – Retos, Innovación y Soluciones para Transformar la Ciudad', una iniciativa que busca hacer de la contratación pública una palanca real de transformación urbana.
Comprar diferente para cambiar la ciudad
La idea detrás de la Compra Pública Innovadora (CPI) es, en apariencia, sencilla: que cuando una administración necesita un producto o servicio, en lugar de comprar lo que ya existe en el mercado, abra la puerta a soluciones que todavía están en desarrollo. Se trata de una actuación administrativa de fomento de la innovación a través de la contratación pública, mediante la adquisición de bienes y servicios novedosos que se introducen por primera vez en el mercado. En la práctica, esto significa que un ayuntamiento puede convertirse en el primer cliente de una tecnología emergente, asumiendo el riesgo conjunto con la empresa que la desarrolla.
El resultado puede ser tan concreto como un asistente virtual. El Ayuntamiento de Alicante, por ejemplo, usó la CPI para desarrollar un asistente de inteligencia artificial llamado ALI, que ayuda a la ciudadanía a realizar trámites online y mejora la accesibilidad reduciendo los tiempos de espera. Otros municipios han apostado por soluciones en movilidad sostenible o gestión energética. La lógica es siempre la misma: la contratación pública ha dejado de ser un mero trámite de aprovisionamiento para convertirse en una herramienta estratégica; ya no se trata solo de comprar "más", sino de comprar "mejor".
Un proyecto sin coste para las arcas municipales
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es su estructura financiera. La subvención, enmarcada en el programa de Impulso a la Compra Pública Innovadora, cubre íntegramente el gasto previsto, lo que significa que el proyecto no supondrá ninguna aportación económica por parte del Ayuntamiento. Dicho de otro modo: Sagunto no pone dinero, pero sí capacidad de gestión, voluntad política y, sobre todo, la posibilidad de conectar las necesidades reales de su ciudadanía con empresas dispuestas a innovar para resolverlas.
La financiación se distribuirá en tres anualidades a lo largo del periodo 2026-2028: 32.900 euros en 2026, 32.300 euros en 2027 y 69.000 euros en 2028, con el grueso de la inversión concentrado en el último tramo, probablemente cuando el proyecto esté en fase de ejecución más avanzada. La iniciativa se enmarca en las actuaciones de fortalecimiento del Sistema Valenciano de Innovación para la mejora del modelo productivo de la región.
Sagunto, una ciudad en transformación acelerada
No es casualidad que Sagunto aparezca en este tipo de convocatorias. El municipio lleva años en un proceso de cambio económico e industrial que lo ha situado en el radar de inversores, empresas tecnológicas y organismos regionales. Ese dinamismo genera, al mismo tiempo, retos urbanos complejos que requieren respuestas más ágiles de las que puede ofrecer la administración tradicional. Y ahí es donde encaja la CPI: no como solución mágica, sino como método para encontrar respuestas que todavía no existen.
"Esta ayuda supone un paso más en el impulso de la innovación dentro de nuestro territorio y refuerza la relación público-privada, creando nuevos escenarios colaborativos" - Toni Iborra, concejal de Ciencia, Innovación y Universidad del Ayuntamiento de Sagunto
Iborra también subrayó la necesidad de que "el conocimiento, la investigación, las empresas y la Administración puedan trabajar conjuntamente en la investigación de soluciones a los retos de una ciudad que está cambiando rápidamente". Una declaración que, más allá del lenguaje institucional habitual, apunta a algo concreto: Sagunto necesita herramientas nuevas para gestionar una realidad que evoluciona más rápido de lo que sus estructuras administrativas pueden absorber.
El sector público como motor, no como espectador
La Compra Pública Innovadora permite al sector público atender necesidades reales mediante soluciones adaptadas del mercado, aunque su uso sigue siendo limitado. Impulsarla sistemáticamente es clave para transformar la administración y promover servicios más innovadores y eficaces. En ese contexto, que un municipio de tamaño medio como Sagunto acceda a este tipo de financiación tiene un valor simbólico que va más allá de los 134.200 euros: demuestra que la innovación pública no es exclusiva de las grandes capitales.
La mayoría de los proyectos de CPI en España se desarrollan desde 2012, coincidiendo con el periodo de mayor utilización de este instrumento en el país. Más de una década después, la herramienta sigue ganando adeptos en el ámbito local. Sagunto se suma así a una corriente creciente de administraciones que entienden que innovar no es un lujo, sino una forma más inteligente de resolver los problemas de siempre. El proyecto arranca este mismo año y sus primeros resultados se esperan antes de que acabe la legislatura.


