El acoso escolar visto a través del ojo de una ballena blanca. Esa es, en esencia, la propuesta con la que David Sánchez Pacheco acaba de ganar el Premio de Teatro Infantil y Juvenil Escalante 2026, uno de los galardones más consolidados de la dramaturgia en valenciano para niños y jóvenes. Su obra, 'Blanca la balena', reinterpreta el universo de Moby Dick —la novela de Herman Melville que durante más de un siglo ha simbolizado la obsesión humana y la cacería sin fin— para hablar de algo dolorosamente contemporáneo: el bullying, la humillación y la lucha por existir con nombre propio.
Una cacería en las colonias escolares
La trama arranca cuando una niña de nueve años llamada Blanca llega a unas colonias escolares. Desde el primer instante, sus compañeros la convierten en blanco de burlas y humillaciones. Aiat, el líder del grupo, encarna esa figura del capitán Ahab que la persigue sin tregua. Y lo que comenzó como un juego —una gincana organizada por la propia escuela— acaba derivando en algo mucho más oscuro: una persecución real, una cacería, un desastre anunciado.
La historia la cuenta Ismael, el único superviviente capaz de narrarla. Pero es Blanca quien, desde el misterio y la leyenda que rodean su destino, reconstruye lo que ocurrió aquel día y aquella noche. El paralelismo con Melville no es decorativo: es estructural, alegórico y profundamente perturbador. La ballena blanca ya no surca los mares; ahora camina por los pasillos de un campamento escolar.
Seleccionada entre 14 obras
El jurado de esta edición, compuesto por Francisco Javier Puchades, Begoña Tena, Isabel Martí, Vicente Peiró y Esther Pedrós, eligió 'Blanca la balena' entre un total de 14 obras presentadas a concurso. Para tomar su decisión, evaluaron el impacto cultural del texto, el uso de un lenguaje teatral adecuado, el desarrollo de los personajes, la originalidad y creatividad, y la viabilidad de la obra para una posible puesta en escena.
"Impulsar la creación de nuevos textos teatrales es una tarea clave para enriquecer la oferta editorial y ampliar las oportunidades de representación escénica para el público infantil y juvenil" - Rocío Gil, diputada delegada de Teatros de la Diputació de València
El galardón, dotado con 6.000 euros, es convocado por el Teatro Escalante, proyecto escénico de la Diputació de València que desde 1985 fue pionero en España al apostar por producciones de calidad específicamente dirigidas a niños y jóvenes. En sus más de doce ediciones, el premio ha contribuido a construir un catálogo de dramaturgia infantil en valenciano que incluye títulos como 'L'udol', de Begoña Tena; 'El vol de Farasha', de Mafalda Bellido; 'Xut', de Roberto García; o 'La pau', de Adrián Novella, entre otros.
Un dramaturgo con raíces en Orihuela y formación en la Sala Beckett
David Sánchez Pacheco nació en 1994 en Torremendo, pedanía de Orihuela, y es graduado en Filología Catalana por la Universidad de Alicante. Su trayectoria como dramaturgo se ha forjado con rigor: ha completado el itinerario formativo de Dramaturgia de la Sala Beckett —uno de los centros de referencia de la creación teatral contemporánea en España— y ha recibido formación de la mano de algunos de los dramaturgos y directores más relevantes del panorama escénico español.
Su palmarés ya era notable antes de este reconocimiento. Entre sus premios figuran el Premio de Teatro Vila d'Andratx, el Premio VI Concurso de textos dramáticos '[ACoTaciOnEs en la caixa negra]' de la revista Red Escénica con el apoyo de la Fundación SGAR, el Premio Lorena Palau a la coproducción con Rambleta, y el Premio de la Crítica Valenciana en la categoría de literatura dramática. A todo ello se suma ahora el Escalante 2026, el galardón que lo sitúa en el mapa de la dramaturgia infantil de referencia en la Comunitat Valenciana.
Que un texto sobre acoso escolar dialogue con uno de los grandes mitos de la literatura occidental dice mucho del momento que atraviesa la dramaturgia para público joven en España: ya no se conforman los autores con entretener, sino que aspiran a inquietar, a remover, a hacer que niños y adultos salgan del teatro preguntándose cosas que no se habían planteado al entrar. 'Blanca la balena' es, en ese sentido, mucho más que un cuento sobre una niña acosada: es un recordatorio de que las grandes historias, las de siempre, siguen siendo la mejor lente para entender el presente.