La Generalitat Valenciana moviliza 2 millones de euros de emergencia para frenar el avance de la enfermedad de Newcastle en granjas avícolas de Utiel y Fuenterrobles

El Consell declara la emergencia sanitaria ante dos nuevos focos de Newcastle en explotaciones de Utiel y Fuenterrobles, con un presupuesto de 2 millones de euros.

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Dos granjas avícolas de la comarca de Utiel-Requena han encendido de nuevo las alarmas sanitarias en la Comunitat Valenciana. El Pleno del Consell ha declarado la emergencia sanitaria para prevenir y controlar la enfermedad de Newcastle tras detectarse focos activos en explotaciones de Utiel y Fuenterrobles, y ha aprobado un presupuesto de emergencia de 2 millones de euros, exentos de IVA, para hacer frente a los trabajos de contención durante 2026.

Un virus que España creía bajo control

La enfermedad de Newcastle no es nueva, pero su regreso sí ha pillado a muchos por sorpresa. La patología no se detectaba en aves de corral en España desde junio de 2022, pero los brotes registrados desde finales de 2025 y durante 2026 en la Comunitat Valenciana, Castilla y León y Castilla-La Mancha han reactivado las alarmas. Fue el 29 de diciembre de 2025 cuando una granja de pollos en Llutxent, en la comarca valenciana de la Vall d'Albaida, rompió tres años de silencio epidemiológico.

El repunte ha sido tan brusco que las cifras hablan por sí solas. Entre 2022 y 2026, España acumula 43 focos: tres en 2022, cuatro en 2025 y 36 en 2026, un incremento que se ha disparado en el último año según los datos del Ministerio de Agricultura correspondientes al mes de septiembre. Se trata de una patología vírica altamente contagiosa que afecta a las aves y que ha obligado al sacrificio de más de un millón de animales en todo el país.

La comarca de Utiel-Requena, el nuevo epicentro

La enfermedad de Newcastle volvió a detectarse en la provincia de Valencia con nuevos focos confirmados en octubre de 2026, afectando a explotaciones avícolas de la comarca de Utiel-Requena y suponiendo la reaparición de la enfermedad en la provincia después de varios meses sin nuevas notificaciones. La rapidez con la que el virus puede saltar de una granja a otra —a través de vehículos, personas o materiales contaminados— convierte cada nuevo caso en una carrera contra el tiempo para las autoridades veterinarias.

Ante esta situación, el Consell ha activado el mecanismo de emergencia y ha encargado las actuaciones a la Empresa de Transformación Agraria (TRAGSA), como medio propio de la Generalitat, con un coste estimado de 2 millones de euros para la anualidad 2026. La urgencia no admite demora: la normativa europea obliga a aplicar medidas sanitarias estrictas de manera inmediata cuando se detectan focos de esta enfermedad, clasificada como de máxima gravedad para la sanidad animal.

El operativo: del sacrificio sanitario a los puntos de desinfección

El plan de acción diseñado por la Generalitat es tan amplio como las posibles vías de contagio. Las actuaciones comienzan por lo más urgente: el sacrificio sanitario de las aves afectadas y la recogida y destrucción de los animales muertos o sacrificados, así como de todos los materiales potencialmente contaminados. A continuación, se procede a la limpieza y desinfección a fondo de las instalaciones y los vehículos que hayan podido estar en contacto con el virus.

Pero el operativo no se limita a las granjas directamente afectadas. También se contemplan la toma de muestras y controles en explotaciones relacionadas epidemiológicamente con los focos, auditorías de bioseguridad en todas las granjas avícolas situadas en un radio de 10 kilómetros y el establecimiento de puntos de desinfección para los vehículos vinculados al transporte de ganado, pienso, estiércoles, huevos y otros materiales propios de la actividad avícola. Un perímetro de seguridad, en definitiva, diseñado para que el virus no encuentre ninguna puerta de salida.

Una crisis que va más allá de la ganadería

Ante la aparición de casos en España, cuatro comunidades han obligado ya al sector avícola a vacunar: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana y Aragón. La vacunación obligatoria es, junto con las medidas de emergencia, la otra gran palanca que las administraciones están usando para intentar contener una enfermedad que, si bien no representa un riesgo directo para la salud humana, sí tiene un impacto devastador sobre las explotaciones ganaderas y sobre la cadena de suministro de carne y huevos. Lo que ocurra en los próximos días en Utiel y Fuenterrobles marcará el ritmo de la respuesta sanitaria en toda la región.