Pocas veces una obra de reforma sanitaria lleva implícita una historia de resiliencia tan marcada. El centro de salud de Catarroja, uno de los municipios que registró el segundo número más alto de víctimas mortales durante las inundaciones de la DANA , acaba de completar su transformación más ambiciosa: una inversión global superior a los 9 millones de euros que lo convierte en un equipamiento sanitario radicalmente distinto al que existía antes, tanto en tamaño como en capacidad asistencial.
De 39 a 69 consultas: el salto que cambia la atención a 30.000 vecinos
La Conselleria de Sanidad ha dado por concluidas las obras de ampliación y reforma del centro, que ahora atiende a cerca de 30.000 habitantes del municipio con unas instalaciones completamente renovadas. El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, visitó el edificio para constatar el resultado de un proyecto que, sobre el papel, empezó en 2019, pero que la tragedia del 29 de octubre de 2024 convirtió en algo mucho más que una simple modernización.
"Han permitido aumentar la capacidad asistencial del centro, de manera que en estos momentos cuenta con 30 consultas más, lo que va a suponer una mejora de la calidad asistencial para los ciudadanos de Catarroja asignados a este centro sanitario" - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana
El dato habla por sí solo: el centro pasa de 39 consultas a 69. Casi el doble. Para quien acuda a pedir una cita médica o llevar a sus hijos al pediatra, eso se traduce en tiempos de espera más cortos, circuitos más ordenados y, en definitiva, una atención de mayor calidad. La superficie total supera ahora los 5.600 metros cuadrados, resultado de reformar los 3.300 metros cuadrados del edificio original y ampliar otros 2.374 metros cuadrados adicionales.
Un equipamiento que va mucho más allá del médico de cabecera
Lo que hace singular a este centro de salud no es solo su tamaño, sino la diversidad de servicios que concentra bajo un mismo techo. Las 69 consultas distribuidas en tres plantas incluyen:
- 17 consultas de Medicina de Familia y 7 de Enfermería
- 8 consultas de Pediatría y 2 de Odontología
- 7 consultas de Salud Mental y 3 de Salud Sexual y Reproductiva
- 4 consultas de la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) y 2 de matronas
- 1 consulta de Trabajo Social y 2 consultas polivalentes
- Radiología con dos cabinas, Rehabilitación con gimnasio y vestuarios
- Área de Urgencias (Punto de Atención Continuada) con 6 consultas, 1 sala de observación, 1 sala de vitales y base de Soporte Vital Básico 24 horas
En esta última fase de las obras también se han incorporado al edificio los servicios de Fisioterapia, la Unidad de Conductas Adictivas, la Unidad de Salud Mental y la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva, completando así la reorganización asistencial del centro. Más de 100 profesionales de distintas categorías —desde médicos de familia hasta veterinarios de Salud Pública, pasando por psiquiatras, psicólogos, matronas, técnicos de radiodiagnóstico y farmacéuticos— conforman la plantilla que da vida a este equipamiento.
La DANA que obligó a reescribir el presupuesto
Aquí entra el capítulo más duro de esta historia. El 29 de octubre de 2024, la comarca de l'Horta Sud fue escenario de una de las inundaciones más devastadoras de las últimas décadas, con precipitaciones que superaron los 400 litros por metro cuadrado. Municipios como Catarroja fueron especialmente afectados, con calles convertidas en ríos caudalosos y viviendas sumergidas bajo el agua.
El centro de salud no escapó a la destrucción. Las inundaciones lo golpearon con dureza, obligando a la Conselleria a destinar casi 2 millones de euros adicionales al presupuesto inicial de más de 7,3 millones para reparar los daños y garantizar la recuperación de toda la actividad asistencial. Esa cifra extra explica por qué la inversión total supera finalmente los 9 millones de euros.
"La recuperación de este centro simboliza también la capacidad de respuesta de la sanidad pública valenciana. Tras los graves daños provocados por las inundaciones, hemos trabajado con la máxima prioridad para devolver la normalidad asistencial a los vecinos de Catarroja y hacerlo, además, con unas instalaciones mejores que las que existían antes" - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana
Son palabras que resuenan con más fuerza de lo habitual en Catarroja. Más allá de los daños materiales, la DANA reactivó un sentimiento que permanece latente desde aquella madrugada del 29 de octubre, con vecinos que reconocen que aún no han recuperado la normalidad. En ese contexto, ver reabrir el centro de salud —y hacerlo con mejores instalaciones que las previas— tiene un valor que va más allá de los metros cuadrados o las consultas inauguradas.
Atención Primaria como apuesta estratégica
El conseller Gómez ha enmarcado la reapertura en el objetivo más amplio de reforzar la Atención Primaria en la Comunitat Valenciana, apostando por llevar una asistencia "más resolutiva, eficiente y humana" a la ciudadanía. No es un discurso nuevo, pero el ejemplo de Catarroja sí aporta una concreción que los datos abstractos rara vez logran: un municipio de 30.000 habitantes con un centro de salud que pasó de ser un edificio dañado y con capacidad limitada a convertirse, tras seis años de obras y una catástrofe natural de por medio, en una referencia sanitaria de la comarca. Lo que empezó como una reforma rutinaria en 2019 termina siendo, casi por obligación, la historia de cómo se reconstruye lo público cuando la naturaleza decide acelerar los plazos.

