Domeño tendrá vía ciclopeatonal para conectar el pueblo con el carril bici de la CV-35, y una planta que reciclará hasta 13.000 colchones al año en Llíria

La Diputació de València licitó obras por casi 600.000 € para unir Domeño con el carril bici de la CV-35 y restauró el acceso a su castillo y ermita.

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Hay pueblos que conviven a diario con una contradicción difícil de ignorar: tienen acceso a una infraestructura ciclista moderna, pero ninguna forma segura de llegar a ella desde el casco urbano. Domeño, un pequeño municipio de la Serranía valenciana, arrastra ese problema, y la Diputació de València acaba de dar los primeros pasos formales para resolverlo. Las obras de una nueva vía ciclopeatonal que conectará el núcleo del pueblo con el carril bici de la CV-35 han sido licitadas esta semana, según confirmó el presidente de la institución provincial, Vicent Mompó, durante una visita al municipio este viernes.

607 metros para ganar seguridad en el día a día

El proyecto, con un presupuesto de 598.420 euros y un plazo estimado de ejecución de seis meses, contempla la construcción de una vía ciclopeatonal de aproximadamente 607 metros a lo largo de la avenida Masía del Carril. El recorrido no es arbitrario: responde a una necesidad concreta. La zona está especialmente condicionada por los accesos al polígono industrial y a la instalación deportiva municipal, dos puntos donde ciclistas y peatones comparten espacio con el tráfico rodado sin ningún tipo de separación física. Una situación que, en cualquier municipio, es una fuente constante de riesgo.

El trazado arrancará por el margen derecho de la carretera y, una vez superado el polígono industrial, cruzará al margen izquierdo para enlazar con el carril bici ya existente en la vía de servicio de la autovía. La anchura útil de 2,50 metros permitirá que ciclistas y peatones circulen con holgura, en línea con los estándares habituales de este tipo de infraestructuras en la Comunitat Valenciana. Además, la pasarela existente sobre el barranco será ampliada: pasará de 1,80 a 3,80 metros de anchura, casi el doble, para adaptarse al nuevo flujo de usuarios. La actuación incluye también mejoras en las aceras y la señalización, y el área de Carreteras aprovechará para renovar el pavimento del vial que une Domeño con la autovía, reparando fisuras, baches y zonas deterioradas.

Mompó estuvo acompañado durante la visita por la vicepresidenta segunda y responsable del área de Carreteras, Reme Mazzolari, y por el alcalde de Domeño, Francisco Gómez, con quien analizaron los detalles técnicos del proyecto.

El castillo y la ermita, de nuevo accesibles

Pero la visita a Domeño tuvo un segundo capítulo, quizá más cargado de simbolismo. El presidente y la vicepresidenta también recorrieron el camino de acceso al Castillo y a la Ermita del antiguo pueblo de Domeño —el pueblo original, que quedó sepultado bajo las aguas del embalse— tras su reciente acondicionamiento. La Diputació destinó una subvención directa de 228.140 euros para rehabilitar este acceso, que se encontraba muy deteriorado. Y no se trata de un camino cualquiera: es la única vía practicable durante buena parte del año, ya que el otro acceso existente queda inundado cuando el embalse alcanza sus niveles máximos.

La actuación tiene un impacto concreto y medible en la vida del municipio: cada año se celebra en ese enclave la tradicional romería, un evento que ahora podrá contar por primera vez con autobuses para el traslado de los participantes.

"Esta actuación es muy importante para preservar las raíces de nuestro municipio, porque conecta con dos elementos tan relevantes para nuestra historia como el castillo y la ermita" - Francisco Gómez, alcalde de Domeño y presidente del Consorcio Valencia Interior

Por su parte, Mompó reflexionó sobre el valor intangible de este tipo de proyectos:

"Como alcalde de Gavarda, soy consciente de la importancia que tiene cuidar y promover los elementos simbólicos, que al final son los que hacen pueblo" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

Una nave para que los colchones no acaben en el vertedero

La jornada de trabajo en la Serranía concluyó en Llíria, donde Mompó y Gómez visitaron las nuevas instalaciones de la planta de reciclaje del Consorcio Valencia Interior. La novedad es una nave específicamente diseñada para tratar y reciclar hasta 13.000 colchones al año. Un dato que obliga a imaginar la escala del problema: miles de colchones que, sin una instalación de este tipo, terminarían colapsando los vertederos de la zona. Ahora, en cambio, los materiales extraídos —principalmente espumas y fibras— podrán transformarse en aislantes para la construcción, dándoles una segunda vida útil.

El proyecto ha contado con una inversión de 5,6 millones de euros procedentes de fondos europeos y su impacto directo beneficiará a los 271.000 habitantes de las cinco comarcas que integran el consorcio. En el encuentro participaron también alcaldes y alcaldesas de los municipios adheridos al organismo.

"El objetivo es cuidar más el medio ambiente y darle una segunda utilidad a los colchones que se pueden convertir en aislamientos para la construcción" - Francisco Gómez, alcalde de Domeño y presidente del Consorcio Valencia Interior

Mompó quiso poner el foco en la concienciación ciudadana, especialmente entre los más jóvenes, subrayando que sin educación ambiental "los residuos acaban en los barrancos, en los ríos y en el mar". Una advertencia que, en una provincia que todavía recuerda los efectos de la dana de noviembre de 2024, resuena con una carga especial. La jornada en la Serranía resume, en tres paradas, una forma de entender la gestión provincial: infraestructuras que mejoran la movilidad cotidiana, patrimonio que refuerza la identidad de los pueblos pequeños y medioambiente como eje transversal de la acción pública.