Casi dos años después de que la dana de octubre de 2024 devastara el área metropolitana de València, la ciudad da un paso que va más allá de sus propias fronteras municipales. Las alcaldesas de València, María José Catalá, y de Xirivella, Paqui Bartual, han firmado este martes un convenio de colaboración para extender el Plan València + Segura al municipio vecino, convirtiéndolo en el primer acuerdo de este tipo con otro ayuntamiento del entorno metropolitano. No es un gesto simbólico: es la primera piedra de lo que aspira a ser una cultura compartida de prevención en todo el territorio.
Una lección que dejó la dana: nadie está preparado solo
La catástrofe de octubre de 2024 evidenció algo que muchos ya intuían pero pocos querían asumir: España, en general, carece de una cultura sólida de la emergencia. Frente a fenómenos meteorológicos extremos que no distinguen de calles ni de términos municipales, la respuesta ciudadana resultó improvisada y, en demasiados casos, tardía. La pregunta que quedó flotando fue incómoda: ¿qué habría pasado si los vecinos hubieran sabido qué hacer?
El Plan València + Segura nació precisamente de esa reflexión. La iniciativa emana del documento de conclusiones que elaboró la Comisión para la Recuperación de las zonas afectadas por la dana de 2024 en la ciudad de València, en el que se recomendaba formar a la población y capacitarla en habilidades y conocimientos clave para hacer frente a una emergencia. Para ello, el Ayuntamiento de València impulsó la redacción del plan, llevado adelante por la Universitat de València a través de la Cátedra Mesval, una iniciativa conjunta de ambas instituciones.
"Uno de los aprendizajes que nos dejó el paso de la dana fue que, en general, España necesita una mejor cultura de la emergencia; y nosotros nos dimos cuenta de que formar a la población siempre es oportuno y útil" - María José Catalá, alcaldesa de València
Más de 41.000 personas formadas y ahora, salto metropolitano
Desde su implantación oficial el 1 de septiembre de 2025, el plan ha avanzado con rapidez. En València ya han recibido formación específica sobre emergencias más de 41.000 personas, con especial atención a formadores, docentes, usuarios de centros de mayores y colectivos vulnerables. En total, el programa se despliega en 538 centros escolares, 70 asociaciones vecinales, 51 centros de mayores, 20 asociaciones de personas con discapacidad, 31 sedes de la Universidad Popular, 15 alcaldías pedáneas y 6 centros de día. A eso se suma una red de carpas informativas instaladas en puntos estratégicos de la ciudad para llegar también a quienes no acuden a ningún centro concreto.
El convenio firmado hoy con Xirivella representa el primer ensayo de ese modelo fuera de la capital. A través del acuerdo, València facilita al municipio vecino acceso a todo el arsenal pedagógico desarrollado: materiales educativos, guías didácticas, vídeos formativos, metodología de formación de formadores, identidad visual del programa y hasta el diseño de las carpas informativas. Además, el Ayuntamiento de València se compromete a ofrecer asesoramiento técnico inicial y formación a profesorado, bomberos, policía local y protección civil de Xirivella para que puedan replicar el modelo con autonomía.
"Cuando la ciudadanía está formada se salvan vidas, por lo tanto en Xirivella vamos a formar a todos los barrios, a nuestros mayores, a los más pequeños" - Paqui Bartual, alcaldesa de Xirivella
Un convenio con obligaciones concretas y cuatro años de vigencia
El acuerdo no es una declaración de intenciones. Xirivella asume compromisos precisos: utilizar los materiales exclusivamente para fines institucionales de formación ciudadana, adaptar los contenidos respetando la filosofía del programa original e incorporar los logotipos del Ayuntamiento de València y de la Universitat de València en todos los materiales, campañas y actividades públicas derivadas del plan. El convenio tendrá una vigencia de cuatro años y contempla la creación de una comisión de seguimiento y coordinación integrada por representantes de ambas administraciones.
La alcaldesa Catalá ha querido subrayar la dimensión supramunicipal del reto: "València y el área metropolitana constituyen un espacio urbano y humano tremendamente interrelacionado. Lo vivido nos ha demostrado que las emergencias no entienden de fronteras administrativas". Para la regidora, este acuerdo "supone extender la red de resiliencia y buenas prácticas a otros municipios del área metropolitana que compartan la necesidad de fortalecer la respuesta ciudadana ante riesgos y emergencias".
El inicio de una red metropolitana de prevención
Esta iniciativa es pionera en el ámbito europeo y tiene como objetivo formar a la ciudadanía para saber cómo actuar ante situaciones de emergencia. Que su primera expansión haya llegado precisamente a Xirivella no es casual: el municipio comparte con las pedanías valencianas tanto la proximidad geográfica como la memoria de lo ocurrido. El plan se articula en torno a diez objetivos bien definidos que buscan desarrollar una cultura de la prevención, la autoprotección y la corresponsabilidad, abarcando desde la interpretación de alertas hasta la reducción de la presión sobre los servicios de emergencias.
Catalá ha avanzado que se espera que más municipios del área metropolitana se adhieran próximamente al programa para aprovechar la experiencia acumulada por València. La pregunta ya no es si hace falta prepararse, sino cuántos ayuntamientos están dispuestos a dar el paso. Porque una catástrofe, como demostró la dana, no espera a que los vecinos del municipio de al lado también estén listos.


