La vuelta al cole: ¿los centros podrán suspender las clases por el calor en la Comunitat?

Los centros podrán adaptar horarios y actividades ante las altas temperaturas, mientras que la suspensión de las clases será una medida excepcional

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Tres alumnas entrando en un colegio - Marta Fernández Jara (Europa Press)
Tres alumnas entrando en un colegio - Marta Fernández Jara (Europa Press)
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El próximo miércoles comenzarán las clases en la Comunitat Valenciana. Sin embargo, los avisos amarillos y naranjas por altas temperaturas que afectan al territorio pueden llevar a los centros educativos a modificar sus horarios e incluso, en situaciones excepcionales, a suspender temporalmente la actividad lectiva.

Actualmente, las previsiones mantienen las temperaturas elevadas durante los primeros días del curso. La predicción municipal de Aemet llega a mostrar máximas de hasta 40 grados en poblaciones como Cofrentes durante la jornada del miércoles. Ante estos episodios de calor, los centros educativos dispondrán de una serie de medidas que van desde adaptar las actividades y permitir una hidratación más frecuente hasta modificar los horarios o, en casos extremos, plantear la suspensión temporal de la actividad académica.

Desde la Generalitat ya han puesto en marcha un plan de confort térmico para los colegios e institutos valencianos, con nuevas instrucciones que permitirán actuar de manera inmediata en caso de que las condiciones de un centro dificulten el desarrollo normal de las clases. Además, las familias deberán recibir información por parte de sus centros cuando se adopten estas medidas.

Las clases podrán ser de 8.00 a 13.00 horas

Durante los meses de junio y septiembre se podrán organizar actividades escolares en una jornada continuada comprendida entre las 8.00 y las 13.00 h para reducir la exposición al calor durante las horas centrales del día. Esta posibilidad afecta a los centros que imparten Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional.

Esta medida no supone eliminar asignaturas ni jornadas lectivas. Los centros deberán impartir todas las materias previstas, aplicando una reducción proporcional de los periodos lectivos para concentrar toda la actividad dentro de esta franja horaria.

El cambio de horario no será automático

La existencia de un aviso amarillo, naranja o rojo por elevadas temperaturas no provocará por sí sola una reducción automática del horario. Cada centro deberá valorar sus propias instalaciones, la temperatura interior de las aulas, los espacios disponibles y las necesidades concretas de sus alumnos.

En los centros públicos, la flexibilización deberá ser aprobada por el Consejo Escolar. En los centros concertados, corresponderá a su titularidad aprobar la medida. Esta modificación solo podrá entrar en vigor cuando quede garantizado el funcionamiento ordinario de los servicios complementarios.

¿Se podrán suspender las clases por el calor?

La suspensión de las clases se contempla como una medida excepcional en caso de que las temperaturas sean excesivamente elevadas y el centro no disponga de espacios alternativos adecuados para continuar con la actividad educativa.

En estos casos, la dirección del centro podrá comunicar las circunstancias al responsable municipal de Protección Civil. Esta autoridad será la competente para decidir si procede suspender temporalmente la actividad académica, una decisión que también deberá trasladarse a la dirección territorial de Educación.

Por tanto, ni los colegios ni los institutos podrán suspender unilateralmente las clases por el simple hecho de que los termómetros superen una determinada temperatura. Las instrucciones no fijan un umbral único para cerrar los centros, sino que obligan a estudiar las circunstancias reales de cada instalación.

Menos exposición al sol

En los patios se deberá evitar la exposición prolongada al sol y los centros podrán modificar tanto los horarios como las actividades previstas durante el recreo. Asimismo, deberán limitarse los ejercicios y esfuerzos físicos y trasladarlos a las horas de menor temperatura.

En los comedores, se recomienda aumentar la presencia de platos fríos, frutas y verduras frescas, evitar comidas especialmente pesadas y extremar la vigilancia sobre la conservación de alimentos y medicamentos sensibles a las altas temperaturas.