Valencia triplica su parque de vivienda pública: el Ayuntamiento contratará el mantenimiento de 841 inmuebles municipales por 2,25 millones

El Ayuntamiento de Valencia amplía su contrato de mantenimiento de viviendas hasta 841 inmuebles, más del triple que en 2023, por 2,25 millones.

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Un edificio de viviendas
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Hace apenas tres años, el Ayuntamiento de Valencia gestionaba el mantenimiento de 255 viviendas municipales. Hoy, ese número casi se ha triplicado: el parque público de alquiler de la ciudad cuenta ya con 596 inmuebles, y el nuevo contrato de mantenimiento recién adjudicado se ha diseñado para llegar hasta los 841. Un salto que no es solo estadístico, sino que refleja una apuesta sostenida por ampliar la oferta de vivienda asequible en una ciudad donde, como en casi todas las grandes urbes españolas, encontrar un alquiler al alcance del salario medio se ha convertido en un reto cotidiano.

Un contrato pensado para el futuro, no solo para el presente

La Junta de Gobierno Local de Valencia ha adjudicado el nuevo contrato de mantenimiento de los edificios y viviendas de propiedad municipal por un importe de 2,25 millones de euros. Lo relevante no es solo lo que cubre ahora, sino lo que anticipa: el contrato ha sido dimensionado expresamente para absorber los inmuebles que aún están en construcción o en fase de adjudicación, de modo que ninguna vivienda que se incorpore al parque público quede sin respaldo técnico desde el primer día.

La lógica es sencilla pero necesaria. De nada sirve construir o adquirir nuevas viviendas públicas si no existe una estructura que garantice su conservación. El Plan + Vivienda del Ayuntamiento prevé la construcción de más de 950 viviendas de protección pública al final de la legislatura , por lo que blindar el mantenimiento de ese creciente patrimonio resulta tan urgente como la propia construcción.

Dos lotes, múltiples responsabilidades

El contrato se articula en dos grandes bloques. El primero agrupa los edificios, viviendas, garajes y anejos gestionados por la Delegación de Vivienda. El segundo reúne los inmuebles bajo tutela de la Delegación de Servicios Sociales, que atiende a colectivos en situación de mayor vulnerabilidad. No es un detalle menor: que ambas delegaciones compartan una misma estructura contractual de mantenimiento habla de una gestión más coordinada y eficiente del patrimonio residencial municipal.

El alcance técnico del contrato es amplio. Va mucho más allá de arreglar una gotera o cambiar una cerradura. Incluye mantenimiento preventivo y correctivo, reformas parciales, obras de adecuación y mejoras de accesibilidad y eficiencia energética. Además, el cuadro de precios ha sido actualizado para dar cobertura a instalaciones de nueva generación, ya presentes en los edificios más recientes del parque municipal:

  • Sistemas de aerotermia y agua caliente sanitaria centralizada
  • Energía solar térmica y fotovoltaica
  • Ascensores y sistemas de protección contra incendios
  • Extracción de humos en garajes y sótanos
  • Sistemas de alarma y grupos de presión

Es decir, los edificios municipales ya no son bloques de ladrillo con calefacción básica. Son estructuras tecnológicamente complejas que exigen un mantenimiento especializado. El contrato, en ese sentido, se adapta a la realidad del parque que existe hoy, no al de hace una década.

Mejoras añadidas: digitalización y pintura en 85 viviendas

Además del servicio base, la empresa adjudicataria ha ofertado mejoras voluntarias que amplían el valor del contrato. En el lote gestionado por la Delegación de Vivienda, se incorpora la digitalización de la gestión del servicio, una medida que facilitará el seguimiento de incidencias y la trazabilidad de las intervenciones en tiempo real. En el lote de Servicios Sociales, la mejora se traduce en algo más visible y cotidiano: actuaciones adicionales de pintura interior en 85 viviendas, una intervención que puede parecer menor pero que tiene un impacto directo en la calidad de vida de quienes habitan esos inmuebles.

"El objetivo no es solo conservar edificios, sino cuidar un patrimonio municipal que presta un servicio esencial. Este contrato nos permite acompañar el fuerte crecimiento del parque público de alquiler y responder con agilidad a cualquier incidencia para garantizar las mejores condiciones de habitabilidad" - Juan Giner, concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valencia

Una ciudad que intenta recuperar el tiempo perdido

Según el propio concejal Juan Giner, en dos años y medio de legislatura el Ayuntamiento ha puesto en marcha 446 viviendas públicas, con cerca de 1.000 más en construcción, y la inversión municipal en vivienda se ha multiplicado por 11. Son cifras que, en otro contexto, podrían leerse como un logro de gestión. Pero en el marco de una ciudad que, como toda España, enfrenta una demanda de alquiler asequible muy superior a la oferta disponible, lo que revelan es más bien la dimensión del déficit acumulado durante años.

El Ayuntamiento de Valencia ha impulsado recientemente nuevas medidas dentro de su Plan + Vivienda, entre ellas la ampliación a 45 años de la edad máxima para acceder al alquiler asequible municipal, aunque con la condición de acreditar siete años de empadronamiento en la ciudad. La demanda, en definitiva, crece. Y el nuevo contrato de mantenimiento, más que una medida administrativa, es la infraestructura silenciosa que hace posible que ese crecimiento no se convierta en un parque público deteriorado antes de cumplir su función social.