Setecientos mil metros cuadrados. Esa es la cifra que el Ayuntamiento de València pone sobre la mesa para transformar el paisaje urbano de la ciudad en los próximos años. Si se ejecutan todos los planes urbanísticos previstos, València ganará más verde del que suman decenas de parques juntos, repartido en nuevos barrios, grandes parques y corredores arbolados que cambiarán la manera en que sus vecinos viven y respiran la ciudad.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha presentado hoy el balance de las reservas de suelo verde que llevan implícitos los desarrollos urbanísticos en marcha. Actualmente, el área verde urbana de la ciudad —sin contar el parque natural de L'Albufera— cubre 490 hectáreas, una cifra que, a pesar de situar a València por encima de la media nacional, deja todavía a muchos barrios muy por debajo de los estándares internacionales recomendados. Catorce barrios de la ciudad están por debajo de 2,5 metros cuadrados de zona verde por habitante. La desigualdad verde, en definitiva, es tan real como la desigualdad económica.
Un mapa verde que empieza por los grandes proyectos
El grueso de esos 700.000 metros cuadrados llega de la mano de los grandes desarrollos pendientes. El más ambicioso es el Parc Central, con 317.000 m² de zonas verdes, un proyecto que lleva años en el horizonte urbanístico valenciano y que, de materializarse, convertiría a este espacio en uno de los pulmones más grandes del sur de Europa. Le sigue en envergadura el PAI del Grau, con 160.000 m² de infraestructura verde que incluye el futuro Parc de Desembocadura —105.000 m² por sí solo— y el tramo final del Jardín del Túria, convirtiendo la desembocadura del río en lo que el propio Giner ha denominado un "delta verde".
A estas dos grandes piezas les acompañan desarrollos de menor escala pero igualmente significativos para los barrios que los acogerán:
- Benimaclet: 70.000 m² y un gran parque central
- Turianova: 63.500 m²
- Sant Marcel·lí: 26.500 m²
- Parc d'Artilleria: 18.000 m²
- Malilla Nord S-6: 15.500 m²
- Escultor Hino: 13.500 m²
- Barrio de Camí Real: 11.000 m²
- Periodista Gil Sumbiela: alrededor de 2.000 m²
"Entre los desarrollos futuros que incluyen importantes reservas de suelo como zonas verdes destacan el Parc Central, con 317.000 m² de zonas verdes" - Juan Giner, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de València
Más allá de los grandes parques: la ciudad que se reurbaniza
No toda la nueva vegetación vendrá de los grandes planes. El concejal también ha destacado una serie de actuaciones de transformación del espacio público que, sin ser titulares de portada, cambiarán el día a día de miles de vecinos. La más llamativa es la ampliación prevista del Parc de la Rambleta, cuya extensión total proyectada supera las 14 hectáreas, de las que ya se han ejecutado 5,5. Es decir, más de la mitad del parque está todavía por construir.
También se prevé la reurbanización del eje plaza de Sant Agustí–calle de Sant Vicent–avenida de L'Oest, donde se incorporarán 2.631 m² de zonas verdes y se plantarán 264 árboles nuevos. En el barrio del Cabanyal, la construcción del futuro Edificio de Astilleros llevará aparejado un parque de 1.114,52 m². Y en el entorno de la calle del Doctor Olóriz, la ordenación definitiva del área contempla 2.585 m² de nueva zona verde.
"A estas reservas se suman actuaciones de transformación del espacio público que en muchos casos implican un aumento del arbolado existente o la creación de nuevos parques y jardines" - Juan Giner, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de València
El verde como parte de la estrategia de vivienda
Giner ha insistido en que la reactivación de estos planes urbanísticos no responde únicamente a una política medioambiental, sino que va ligada a una apuesta más amplia por la construcción de vivienda asequible. La Organización Mundial de la Salud establece como aceptable una relación de 15 metros cuadrados de zonas verdes por habitante en las ciudades, un umbral que los nuevos desarrollos ayudarían a alcanzar y que históricamente ha sido difícil de cumplir en los barrios más densos.
Según el concejal, en solo tres años el parque municipal de vivienda asequible ha aumentado en cerca de 500 unidades a través del Plan + Vivienda —muy por encima de las apenas 14 viviendas protegidas que el anterior equipo de gobierno sumó en dos legislaturas—, con el objetivo de alcanzar cerca de 1.000 viviendas antes de que finalice 2027. Además, se han reactivado un total de 18 Programas de Actuación Integrada (PAI) que llevan aparejada la construcción de alrededor de 13.000 viviendas, de las cuales casi 3.000 serán Vivienda de Protección Pública.
El mensaje de fondo es claro: construir ciudad no tiene por qué ser sinónimo de restar naturaleza. València se encuentra actualmente por encima de la media nacional en cuanto a superficie verde por habitante, pero la brecha entre barrios sigue siendo real. Si los planes urbanísticos presentados hoy se ejecutan en los plazos previstos, la Valencia de dentro de una década podría ser una ciudad sustancialmente más verde, más habitable y, sobre todo, más equitativa en el acceso a espacios naturales para todos sus vecinos.

