Tres años dan para mucho si se sabe gestionar. Esa es, en esencia, la tesis que la alcaldesa de València, María José Catalá, defendió este lunes ante la Federación de Empresas de la Comunidad Valenciana Contratistas de Obras de la Administración (FECOVAL), en una reunión en la que presentó el balance de su mandato con datos que, en algunos casos, suponen un antes y un después en la historia reciente del Ayuntamiento.
Más de 511 millones ejecutados: el mayor nivel inversor de la última década
La cifra más llamativa del balance es la inversión ejecutada en los barrios de la ciudad: más de 511 millones de euros en tres años, frente a los 377 millones que el gobierno anterior destinó en cuatro años completos de mandato. Es decir, en menos tiempo y con más dinero puesto encima de la mesa. Catalá lo describió sin rodeos como "el mayor nivel inversor de la última década".
"Hemos disparado la inversión ejecutada en los barrios por encima de los 511 millones de euros en tres años, el mayor nivel inversor de la última década, frente a 377 millones ejecutados en los cuatro años del mandato anterior." - María José Catalá, alcaldesa de València
Esos datos encuentran respaldo en las comparativas por ejercicio. El Ayuntamiento de València alcanzó en 2025 los 201 millones de euros destinados a inversiones reales y transferencias de capital, una cifra que contrasta con los 116,7 millones ejecutados en 2022, último año completo del gobierno de Joan Ribó, y los 80,67 millones de 2021. El ritmo, lejos de frenarse, se mantiene en 2026: en el primer semestre del año ya se ha alcanzado prácticamente el 40% de las obligaciones reconocidas, con un total de 590,6 millones de euros.
Para la alcaldesa, la lectura no es solo contable. Desde el área económica del Ayuntamiento destacan que este impulso se traduce en mejoras tangibles como actuaciones en equipamientos públicos, instalaciones deportivas, mercados municipales y proyectos urbanísticos repartidos por toda la ciudad. O, como lo formuló la propia Catalá: "la elevada ejecución en los barrios de la ciudad se traduce en miles de puestos de trabajo que ayudan a la economía familiar de los vecinos".
Del colapso de expedientes a una licencia en un 70% menos de tiempo
Si la inversión era la cara brillante, el sistema de licencias urbanísticas era, hace tres años, la cara más oscura. Cuando el actual equipo de gobierno llegó al Ayuntamiento en junio de 2023, encontró un panorama que Catalá no dudó en calificar de "parálisis": más de 22.000 expedientes atascados y hasta 1.500 días de espera para obtener una licencia urbanística. Tres años para tramitar un permiso de obra. Una eternidad para quien quería construir, reformar o invertir en la ciudad.
La respuesta fue doble: se creó la Dirección General de Licencias para aportar certidumbre y seguridad jurídica, y se aprobó una nueva Ordenanza Reguladora de Licencias para agilizar los trámites. Los resultados, según Catalá, son contundentes: los tiempos se han reducido en muchos casos hasta un 70%.
El ejemplo más elocuente está en las viviendas de nueva planta. En el primer semestre de 2023, el Ayuntamiento concedió cero licencias para construcción residencial. Ninguna. En el primer semestre de 2026, ese número asciende a 1.484. Desde junio de 2023 hasta hoy, el total de viviendas con licencia concedida suma 5.465 unidades.
"Los tiempos se han reducido en muchos casos hasta un 70%; desde junio de 2023 se ha concedido licencias para la construcción de 5.465 viviendas." - María José Catalá, alcaldesa de València
Proyectos desbloqueados por valor de 1.000 millones y 16.000 empleos
Más allá de los datos globales, Catalá puso el foco en el impacto económico directo de haber desbloqueado la maquinaria administrativa. Desatascar licencias y expedientes no es solo burocracia: es inversión privada que llega o que huye. En este caso, la alcaldesa cifró en 1.000 millones de euros la inversión de proyectos reactivados en la ciudad, y en torno a 16.000 los empleos directos e indirectos asociados a ellos.
A ello se suma la activación de suelo residencial. El Ayuntamiento tiene en marcha 18 Programas de Actuación Integrada (PAIs) que contemplan más de 13.000 nuevas viviendas, de las cuales casi 3.000 serán de protección pública. En una ciudad donde el acceso a la vivienda lleva años siendo uno de los principales problemas para sus ciudadanos, esta cifra adquiere una dimensión que va más allá de lo urbanístico.
La reunión con FECOVAL, presidida por José Luis Santa Isabel y a la que también asistió el concejal de Licencias, Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, no fue un acto de campaña al uso, sino un foro técnico con los contratistas que ejecutan esa inversión sobre el terreno. Que sea precisamente ante ellos donde Catalá elija presentar su balance dice mucho del tono que quiere darle a su gestión: menos titulares, más metros cuadrados. El nuevo reparto de fondos ha buscado también equilibrar la inversión entre barrios, con distritos que anteriormente recibían menos recursos, como Quatre Carreres, Pedanías del Sur, Benimàmet, Benimaclet, Benicalap o Extramurs, que han experimentado un crecimiento notable. Si los números se consolidan, la pregunta que quedará en el aire al cierre de este mandato es si el salto cuantitativo en inversión habrá logrado traducirse, también, en una mejora cualitativa y perceptible para quienes viven en esos barrios cada día.


