Valencia renueva su gran arteria comercial: casi dos millones de euros para transformar la calle Colón en cinco meses

El Ayuntamiento de València adjudica a Pavasal la reforma integral de la calle Colón por 1,99 millones de euros: nuevo pavimento fonoabsorbente, mobiliario urbano y reordenación de la movilidad.

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Calle Colón.
Calle Colón.

La calle que nunca duerme está a punto de despertar con otra cara. La Junta de Gobierno Local de València ha adjudicado este viernes la reforma integral de la calle Colón a la empresa Pavasal Empresa Constructora SAU por un importe de 1.998.848,91 euros, con un plazo máximo de ejecución de cinco meses. La intervención afectará a una superficie total de 21.900 metros cuadrados en uno de los ejes comerciales más emblemáticos y transitados de la ciudad.

La calle Colón no siempre fue el escaparate que es hoy. Su origen se remonta a la última década del siglo XIX, cuando la demolición de la muralla medieval dejó al descubierto los terrenos sobre los que se construiría el Ensanche de Valencia. Fue la llegada de los grandes almacenes en los años ochenta lo que trasladó definitivamente el corazón comercial de la ciudad hacia Colón, convirtiendo esta vía de casi 800 metros en una referencia ineludible para el comercio, el turismo y la vida cotidiana de los valencianos. Un estudio reciente la situó como la quinta calle más cara de España. Con ese peso histórico y económico a sus espaldas, la reforma que ahora se pone en marcha no es un capricho urbanístico: es una deuda pendiente con una calle que lleva décadas aguantando el paso del tiempo con el mismo pavimento.

Un asfalto que no solo pisa, sino que escucha

La actuación más llamativa del proyecto es la renovación de 12.000 metros cuadrados de pavimento con asfaltado fonoabsorbente, una tecnología que promete reducir hasta 10 decibelios el nivel de ruido ambiental y recortar hasta un 20% las emisiones de CO2. Para hacerse una idea: 10 decibelios menos equivalen, para el oído humano, a percibir el sonido prácticamente a la mitad. En una calle por la que circulan autobuses, motos, bicicletas y miles de peatones cada día, ese silencio ganado tiene un valor difícil de cuantificar. El nuevo pavimento también unificará la estética de Colón con las calles adyacentes, algo que el Consejo Asesor de Urbanismo lleva tiempo reclamando como criterio de coherencia visual para el centro urbano.

La renovación del mobiliario urbano completa el cambio de imagen: 90 papeleras y 60 bancos y sillas nuevos se instalarán siguiendo los criterios estéticos unificados definidos por ese mismo Consejo Asesor. Se ampliarán además las aceras, se añadirán nuevos pasos de peatones, se mejorarán las señales y se instalarán semáforos específicos para bicicletas. Los bolardos en los accesos laterales acabarán con uno de los problemas más cotidianos y molestos de la calle: los vehículos mal aparcados que bloquean el paso de los autobuses de la EMT.

Las motos ceden terreno a las bicis y los peatones

La reforma trae consigo una reordenación profunda de los espacios de movilidad. Los 134 estacionamientos de motocicletas que actualmente ocupan parte de la calzada desaparecerán de la calle Colón y se redistribuirán en calles adyacentes, ocupando 45 plazas de zona azul. En su lugar, la estación de Valenbisi y las horquillas para bicicletas pasarán a ocupar esos espacios, consolidando la apuesta del Ayuntamiento por la movilidad sostenible en el corazón de la ciudad. La intervención no se circunscribe únicamente a la calle Colón: también abarcará la plaza dels Pinazos y la calle Cerdà de Tallada, adyacente al Palacio de Justicia, con el objetivo de crear un entorno más cohesionado y accesible.

Primero Pérez Galdós y Giorgeta, luego Colón

Las obras no comenzarán de inmediato. El Ayuntamiento ha establecido una secuencia lógica para minimizar el caos en el centro: primero deben concluir los trabajos en las avenidas de Pérez Galdós y Giorgeta, y solo entonces se dará el pistoletazo de salida en Colón. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, fue claro al respecto:

"Coordinarnos para que tras la finalización de las obras de Pérez Galdós y Giorgeta se inicien las de la calle Colón, y el plazo previsto es de aproximadamente cinco meses, por lo que se estima que estén acabadas a finales de año o principios del siguiente." - Juan Giner, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de València

Lo que se presenta como una reforma de infraestructura es, en el fondo, una declaración de intenciones sobre qué tipo de ciudad quiere ser Valencia en los próximos años. Menos ruido, menos coches mal aparcados, más espacio para quien camina o pedalea. La calle Colón nació cuando se derribó una muralla. Quizá esta reforma sea, a su manera, otro derribo necesario: el del modelo de calle que durante décadas puso el asfalto por encima de las personas.