La concejala de Servicios Sociales de València, Marta Torrado, y el presidente de la Plataforma del Voluntariat de la Comunitat Valenciana, Miguel Ramón Salvador, firmaron este miércoles el nuevo convenio de colaboración para la gestión de la Casa del Voluntariado. El acuerdo no es un trámite administrativo rutinario: es la confirmación de que un proyecto nacido hace apenas dos años ha logrado algo difícil en el ámbito institucional, que es demostrar que funciona.
Un convenio de 100.000 euros para consolidar un espacio que ya es referencia
El nuevo convenio tiene una vigencia inicial de un año, prorrogable por una anualidad adicional, y contempla una aportación económica anual de 100.000 euros por parte del Ayuntamiento. Esta inversión da continuidad al acuerdo original suscrito en noviembre de 2023, que hizo posible la creación del espacio y su apertura el 16 de abril de 2024. Desde entonces, la Casa del Voluntariado ha evolucionado hasta convertirse en un punto de encuentro estable para entidades sociales, personas voluntarias y ciudadanía en general: un lugar donde se ofrecen orientación, formación, asesoramiento especializado e innovación social.
"La colaboración entre la administración y las entidades sociales genera resultados reales para la ciudadanía. Con este nuevo convenio garantizamos la continuidad de un proyecto que fortalece el voluntariado, impulsa la participación ciudadana y contribuye a construir una València más solidaria, cohesionada y comprometida." - Marta Torrado, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València
La idea fundacional de la Casa del Voluntariado fue ambiciosa desde el principio: no limitarse a ser una oficina de gestión, sino convertirse en un nodo de conexión entre administraciones públicas, asociaciones vecinales, empresas y ciudadanía. El nuevo convenio amplía precisamente ese papel, reforzando su función como recurso de apoyo a la acción comunitaria y a las políticas municipales de inclusión social.
Dos años, 351 personas orientadas y 528 cesiones de espacio
Los datos de actividad de la Casa del Voluntariado hablan por sí solos. En el último ejercicio, se acompañó a 351 personas interesadas en incorporarse al voluntariado, orientándolas y derivándolas a entidades sociales según sus intereses y disponibilidad. Además, se realizaron 528 cesiones de espacios para reuniones, formaciones, jornadas y actividades promovidas por organizaciones de la ciudad. Son cifras que, en términos cotidianos, significan que cada semana hay personas que llegan a ese espacio buscando cómo implicarse, y que lo consiguen.
Entre las iniciativas más destacadas de estos dos años figura el I Congreso de Voluntariado de la ciudad de València, celebrado en febrero de 2025, que reunió a representantes de administraciones públicas, entidades sociales, empresas y voluntarios para reflexionar sobre los retos del sector. En octubre del mismo año se celebró la I Jornada de Voluntariado Juvenil, concebida para fomentar la participación de las nuevas generaciones y promover el relevo generacional, una de las preocupaciones estructurales del voluntariado organizado en España.
Una firma con simbolismo: el Año Internacional del Voluntariado
La fecha elegida para la firma no es casual. 2026 ha sido proclamado Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 78/127 de 18 de diciembre de 2023. Un año en el que se pretende reconocer y enfatizar la promoción de la acción voluntaria como punto vital para cumplir con los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Renovar el compromiso con la Casa del Voluntariado precisamente en este contexto no es solo un gesto político: es situar a València en la conversación global sobre el papel del voluntariado en las sociedades contemporáneas.
Han pasado 25 años desde la última gran conmemoración internacional de las personas voluntarias en 2001, y el mundo ha cambiado profundamente. Los desafíos globales —la desigualdad, el cambio climático, los conflictos, las migraciones o las crisis humanitarias— reclaman más que nunca la acción y la implicación activa de la ciudadanía. En ese marco, iniciativas como la Casa del Voluntariado de València representan exactamente el tipo de infraestructura social que este año internacional busca impulsar: que gobiernos, organizaciones y sociedad civil integren la acción voluntaria en sus políticas y estrategias de desarrollo.
Con el nuevo convenio firmado, la Casa del Voluntariado afronta una nueva etapa orientada a seguir ampliando servicios, reforzar la formación y el trabajo en red, e impulsar nuevas líneas de participación ciudadana. Lo que empezó como un proyecto piloto en la primavera de 2024 se consolida hoy como una política pública estable, con presupuesto garantizado y una hoja de ruta que aspira a hacer del voluntariado algo tan accesible y natural en la ciudad como cualquier otro servicio municipal.

