Hay festivales que te dan música, y luego están los que te hacen preguntarte cómo funciona el mundo. Del 13 al 18 de octubre, el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) de València acogerá una nueva edición de Volumens, el festival internacional que desde 2015 lleva explorando las fronteras donde el arte, la ciencia, la tecnología y la música se encuentran —y a menudo se confunden— con entrada gratuita para el público.
Un festival con raíces profundas en la cultura digital valenciana
Volumens es el festival de referencia en cultura digital y new media art de la Comunidad Valenciana, celebrado anualmente en Valencia desde 2015. Su propio nombre encierra tres lecturas: volumen, vinculado al sonido; lumens, a la luz y la imagen; y volúmenes, a los espacios que acogen sus intervenciones. No es un capricho semántico: es casi una declaración de intenciones sobre cómo el festival concibe la experiencia artística como algo que ocupa espacio, que resuena y que ilumina.
Con una trayectoria de varias ediciones, el festival apuesta por la música electrónica experimental, el arte digital y la reflexión crítica en torno a la tecnología, el pensamiento y la sociedad, lo que lo convierte en un proyecto único en el territorio valenciano y uno de los pocos con esta línea artística a nivel estatal. Esta nueva cita cuenta con el apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV), que respalda una programación pensada tanto para el aficionado curioso como para el especialista más exigente.
TarsLab: cuando la luz y el sonido dialogan con el espacio
Entre las primeras propuestas confirmadas, destaca la nueva instalación del laboratorio digital TarsLab, formado por Juanjo Ortiz y Jordi Blasco. El proyecto ha sido concebido específicamente para los espacios del Centre del Carme y se centra en la creación de entornos inmersivos donde luz y sonido no se limitan a coexistir, sino que literalmente dialogan con el público que los habita. No es la primera vez que TarsLab sorprende: sus trabajos han pasado por instituciones como el Museo Carmen Thyssen de Málaga, el Espai d'Art Contemporani de Riba-roja del Túria o el festival Russafart.
La idea de crear una obra hecha a medida para un espacio patrimonial como el del antiguo convento del Carmen no es menor. El Centre del Carme se convierte así en un laboratorio de cruce entre arte y tecnología, abriendo un espacio de diálogo y exhibición para artistas que trabajan en la intersección entre arte, tecnología y pensamiento contemporáneo.
Campus Volumens / AVM: el laboratorio de los estudiantes de la UPV
Volumens no mira solo hacia los grandes nombres internacionales. Bajo el paraguas de Campus Volumens / AVM, el CCCC exhibirá los proyectos desarrollados por los estudiantes del Máster en Artes Visuales y Multimedia de la Universitat Politècnica de València. Esta muestra reúne proyectos que exploran la inteligencia artificial, el cuerpo híbrido, la memoria o la biotecnología, convirtiendo el Centre del Carme en un laboratorio de creación especulativa. Es, en definitiva, una apuesta por mostrar que la vanguardia no siempre llega desde fuera.
Una mesa redonda para repensar la tecnología desde lo pequeño
La jornada inaugural del festival, prevista para el 13 de octubre, incluirá también una mesa redonda organizada por la red ACTS (Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad), titulada 'Minúsculo. Agentes y tecnologías blandas en las ACTS'. La sesión pondrá el foco en el uso de tecnologías ligeras, colaborativas y sostenibles en los procesos de creación contemporánea. Artistas e investigadores debatirán sobre las intersecciones entre arte, ciencia y tecnología como herramientas para la transformación social. En un momento en que la conversación pública sobre tecnología suele girar en torno a lo enorme —grandes modelos de inteligencia artificial, megacorporaciones, infraestructuras globales—, la apuesta por lo «minúsculo» resulta casi provocadora.
Una ciudad como escenario
El festival no se quedará encerrado entre los muros del Centre del Carme. Como viene siendo habitual en su trayectoria, la programación se extenderá a otros espacios de la ciudad, combinando patrimonio, innovación y cultura electrónica en una cartografía urbana que convierte a València en un punto de encuentro para artistas, investigadores y públicos de todo el mundo. Con la música como motor y una clara vocación de generar nuevas audiencias y resignificar los espacios que ocupa, el festival ha intervenido algunos de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.
La programación completa incluirá conciertos audiovisuales, instalaciones inmersivas, cine, sesiones de club y diferentes propuestas de experimentación sonora y audiovisual, con una destacada representación de la escena nacional y valenciana. El festival cuenta con la colaboración del Institut Valencià de Cultura, el Ayuntamiento de València y CaixaForum València.
En un paisaje cultural en el que las fronteras entre disciplinas se vuelven cada vez más borrosas, Volumens lleva más de una década demostrando que esa borrosidad no es un problema, sino precisamente el territorio donde suceden las cosas más interesantes. Octubre en València tiene, una vez más, una cita que va bastante más allá del entretenimiento.

