El Cabanyal lleva décadas siendo el escenario de una de las disputas urbanas más intensas de la historia reciente de Valencia. Durante buena parte del siglo XX, el barrio vivió bajo la sombra de la prolongación del Paseo de Valencia al Mar, actual avenida Blasco Ibáñez, un proyecto que amenazaba con borrar del mapa cientos de viviendas y con él, la identidad de un barrio marinero único. Aquella herida urbanística tardó décadas en cerrarse. Hoy, el Ayuntamiento de València da un nuevo paso para escribir un capítulo diferente: 31 viviendas municipales en el Cabanyal serán rehabilitadas y devueltas al barrio mediante licitaciones públicas que priorizan a sus propios vecinos.
Una permuta con equivalencia milimétrica
El consejo de administración de la sociedad municipal Plan Cabanyal·Canyamelar (PCCSA) aprobó este lunes una operación de permuta de inmuebles con el Ayuntamiento de València que, en apariencia, parece un simple intercambio de papeles en un registro. Pero el alcance real es mucho más concreto: 31 viviendas del patrimonio municipal pasan a ser gestionadas por la sociedad pública para su rehabilitación y posterior adjudicación a residentes del Cabanyal–Canyamelar, especialmente jóvenes menores de 35 años.
Los números cuadran con precisión quirúrgica. PCCSA entrega al Ayuntamiento 21 parcelas tasadas en 2.746.249,85 euros; a cambio, el Ayuntamiento aporta 31 viviendas valoradas en 2.748.032,29 euros. La diferencia es de apenas 1.782,44 euros, que la mercantil deberá abonar al consistorio. Una equivalencia patrimonial de 2,75 millones de euros que, más allá de la aritmética, cierra un ciclo: las 21 parcelas cedidas llevan años acogiendo equipamientos que ya prestan servicio al barrio —el centro cívico, el centro de día, la escuela infantil, la escuela-taller para jóvenes y la ampliación de l'Escorxador—. La permuta permite ahora que el Ayuntamiento adquiera la plena titularidad de esos suelos. La aprobación definitiva de la operación requiere un acuerdo posterior de la Junta de Gobierno Local.
Rehabilitación, licitación y vecinos primero
El propósito de PCCSA es llevar a cabo todas las actuaciones de desarrollo urbanístico y edificatorio necesarias para la rehabilitación del Cabanyal-Canyamelar, así como todas aquellas intervenciones que contribuyan también a la revitalización del barrio. En ese marco, las 31 viviendas incorporadas se sumarán al circuito de rehabilitación ya en marcha. La sociedad gestionará el proceso completo: redacción de pliegos, publicación, visitas, mesas de adjudicación y seguimiento posterior. No es un modelo nuevo: con este mismo sistema, PCCSA ya ha adjudicado 39 viviendas durante la legislatura actual a personas que las destinan a residencia habitual.
"Cada una de estas 31 viviendas va a volver al Cabanyal por la vía que funciona: rehabilitación pública, licitación transparente y adjudicación preferente a vecinos del barrio" - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias y presidente de PCCSA del Ayuntamiento de València
La operación se enmarca en el Plan + Vivienda, impulsado por la alcaldesa María José Catalá, cuyo objetivo es ampliar en un millar de inmuebles la oferta de vivienda asequible en la ciudad. Según Giner, el plan "ha multiplicado por más de treinta el número de viviendas públicas movilizadas respecto al periodo 2015–2023, combinando obra nueva, rehabilitación de viviendas vacías y permutas dirigidas a la construcción de vivienda protegida". Una cifra que, si se contrasta con el escenario de hace apenas unos años —cuando el 76% de la vivienda pública de la 'zona cero' seguía en ruina —, ilustra el salto de escala que se ha producido en la gestión del parque público del barrio.
El Edificio Astilleros, próxima gran obra del Cabanyal
En la misma sesión, el consejo de PCCSA aprobó los pliegos de cláusulas administrativas y técnicas del contrato de obras del Edificio Astilleros, conforme al proyecto aprobado en la Junta de Gobierno Local del pasado 5 de junio. El proyecto contempla la construcción de 51 viviendas públicas, un aparcamiento subterráneo de 53 plazas y una nueva plaza pública ajardinada sobre una parcela municipal entre las calles Astilleros, Vicent Guillot "Tio Bola" y Eugenia Viñes. La licitación asciende a 14,7 millones de euros y el plazo de ejecución previsto es de 20 meses. El acuerdo está condicionado a la aprobación del encargo formal de las obras a PCCSA por parte del Servicio de Vivienda en una próxima Junta de Gobierno Local. El Edificio Astilleros es, además, la pieza central del plan de realojos de los llamados Bloques Portuarios, cuya gestión también corresponde a la sociedad municipal.
Cuentas saneadas por segundo año consecutivo
Antes de la reunión del Consejo, la Junta General Ordinaria de PCCSA aprobó las cuentas anuales del ejercicio 2025. El balance cierra con un resultado positivo de 556.780,55 euros, más del doble del registrado en 2024, cuando el beneficio fue de 252.287,86 euros. Es el segundo ejercicio consecutivo en positivo para una sociedad que, según el propio Giner, nunca había logrado cerrar en beneficios en mandatos anteriores. La auditoría de regularidad contable no señaló salvedades.
El debate sobre el futuro del Cabanyal no gira solo en torno a cuántos edificios se rehabilitan, sino para quién se regenera el barrio y cuál debe ser el equilibrio entre desarrollo económico, actividad turística y permanencia de la población residente. En ese contexto, la apuesta del Ayuntamiento por priorizar a los vecinos del barrio en las adjudicaciones —y especialmente a los jóvenes— intenta responder precisamente a esa pregunta: que quienes han sostenido el Cabanyal durante sus años más difíciles puedan seguir siendo sus protagonistas.

