Dos tragedias, un mismo dolor. El Ayuntamiento de València conmemoró este jueves el segundo aniversario de la dana que devastó la comarca el 29 de octubre de 2024 con un minuto de silencio ante las puertas del edificio consistorial, al que se sumó el luto reciente por el accidente ferroviario ocurrido apenas un día antes en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo. Concejales y concejalas de todos los grupos políticos de la corporación municipal se unieron en silencio para honrar a las víctimas de ambas catástrofes.
Un aniversario marcado por una nueva tragedia
La jornada del 29-O llegaba ya cargada de simbolismo y duelo colectivo, pero la víspera añadió otra capa de dolor difícil de procesar. El día anterior, el 28 de octubre, una colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de Urda, se saldó con al menos 68 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, según los datos del Servicio de Emergencias de Castilla-La Mancha. El presidente regional, Emiliano García-Page, no descartó que la cifra de víctimas mortales pudiera aumentar cuando se movieran los vagones siniestrados. España, que apenas en enero de 2026 había vivido otra tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), encadenaba así una segunda catástrofe en los raíles en menos de un año.
Es en ese contexto en el que el acto institucional de Valencia adquirió una dimensión especial. No era solo el aniversario de una riada histórica. Era también el primer momento de duelo institucional formal tras un siniestro que había conmocionado al país entero.
La alcaldesa, en Castellar-l'Oliveral
La alcaldesa de València, María José Catalá, no presidió el minuto de silencio frente al consistorio, sino que optó por desplazarse a Castellar-l'Oliveral, una de las pedanías que sufrió con mayor dureza el impacto de la dana en 2024. Allí, junto a la alcaldesa pedánea Sol Verdeguer, participó en el acto local de memoria del 29-O. Su presencia en la pedanía, y no en la plaza central, fue un gesto deliberado: el recuerdo debe hacerse donde el dolor fue real y concreto, no solo en los despachos.
El portavoz del gobierno municipal, Juan Carlos Caballero, fue quien atendió a los medios al término del acto ante el Ayuntamiento. Sus palabras condensaron el estado de ánimo de una ciudad que lleva dos años aprendiendo a convivir con la pérdida.
"Dos años después de la dana, todavía seguimos recordando aquellos días y recordando a las víctimas y a sus familiares, con quienes hemos estado de la mano para que no fueran olvidadas" - Juan Carlos Caballero, portavoz del gobierno municipal de l'Ajuntament de València
Una declaración institucional de gratitud a los servicios de emergencia
Más allá del minuto de silencio, la Junta de Gobierno local aprobó este jueves una declaración institucional de gratitud dirigida a los servicios de emergencia, la protección civil y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. El mensaje abarcaba un doble reconocimiento: el de quienes trabajaron sobre el terreno durante la dana de 2024 y el de quienes, el día anterior, habían vuelto a ponerse en primera línea en Toledo.
"Expresamos nuestro reconocimiento a aquellos que se dejan la piel y la vida para poder rescatar a supervivientes, así como a las personas fallecidas, y que sus familiares puedan despedirse de ellos" - Juan Carlos Caballero, portavoz del gobierno municipal de l'Ajuntament de València
El edil también transmitió "la conmoción, el duelo y las condolencias de l'Ajuntament de València", con un mensaje especial de apoyo "a aquellos que todavía no han encontrado a su ser querido, a quienes todavía están en los hospitales, y a todos los que están conmocionados por una tragedia que nadie se espera en España".
Un día para el recuerdo y la reflexión
Caballero cerró su intervención con una frase que resume el espíritu de la jornada: tanto el recuerdo de la dana como el impacto del accidente ferroviario "nos han encogido a todos el corazón". Y fue más allá del duelo inmediato para reclamar algo más duradero: que los hechos sirvan para tomar "las medidas suficientes y necesarias para que cosas así no vuelvan a suceder".
Es la pregunta que flota en el ambiente cada vez que una catástrofe de estas dimensiones sacude a España. ¿Aprende la sociedad de sus tragedias, o solo las lamenta? El Ayuntamiento de València no tiene esa respuesta, pero sí ha decidido que, al menos mientras las heridas estén abiertas, el silencio y el recuerdo son el primer paso imprescindible hacia algo mejor.


