Valencia cierra un capítulo largo —y con sus propios contratiempos— en la historia del Parc Central. La Junta de Gobierno Local ha adjudicado este viernes a la mercantil Trecet 10, SL la gestión y explotación del nuevo Polideportivo del Parc Central, una instalación de nueva construcción ubicada en la nave 1 del recinto. El contrato tendrá una duración de tres años y no será susceptible de prórroga. El barrio de Ruzafa, que llevaba años reclamando una infraestructura de este tipo, está a punto de ver satisfecha una de sus principales demandas vecinales.
Una nave centenaria con vocación deportiva
No es casualidad que este edificio genere tanta expectativa. La nave 1 del Parc Central es un edificio histórico protegido que data del año 1917 , y durante décadas permaneció en un limbo entre el patrimonio industrial y la ciudad que crecía a su alrededor. Originalmente, este espacio formaba parte de una serie de naves industriales testigos de la era industrial de la ciudad, que durante años yacieron en desuso, perdidas entre las páginas del tiempo. Rehabilitarla para uso deportivo supone, en cierto modo, devolverle la vida con un propósito completamente nuevo.
Las obras de habilitación no fueron sencillas. La instalación acumuló más de dos años de retrasos y un sobrecoste de 1,84 millones de euros, lo que supuso un incremento del 35% respecto al coste previsto en la adjudicación inicial. Entre las modificaciones necesarias se encontraban ajustes en la cimentación y el suelo de la piscina, actuaciones en la cubierta, así como trabajos de limpieza de grafitis y recuperación de la fachada. Un recorrido accidentado que, con la adjudicación de este contrato de gestión, parece llegar definitivamente a su fin.
Más de 4.000 metros cuadrados para el deporte en el corazón verde de la ciudad
El resultado final es un complejo de 4.098,15 metros cuadrados útiles distribuidos en sótano y dos plantas, con un aforo previsto para 681 personas. No es un polideportivo al uso: la instalación combina piscina, spa, baño turco y sauna con una pista polideportiva cubierta, sala de musculación, salas de actividades y cafetería. En la planta baja se sitúa la zona de aguas con piscina climatizada, spa, sauna, baño turco, la pista polideportiva y una de las salas deportivas. En la primera planta se encuentran dos salas deportivas más —musculación y sala de actividades—, además de las dependencias administrativas.
Hay un detalle que merece atención especial: en la zona del sótano se ha instalado la infraestructura necesaria para la producción centralizada de energía para el agua caliente sanitaria y la climatización del resto de naves protegidas del Parc Central, mediante un sistema de geotermia que permitirá una reducción de al menos un 30% del consumo de energía primaria no renovable. El polideportivo, por tanto, no solo sirve al vecino que quiere nadar por las mañanas, sino que actúa como motor energético de todo el conjunto patrimonial.
Un canon que no cuesta nada al Ayuntamiento
El modelo de gestión elegido es una concesión de servicios: la contraprestación del Ayuntamiento de València se articula a través del derecho de explotación, lo que significa que el consistorio no desembolsa ni un euro por la operación del centro. Al contrario: es la empresa adjudicataria la que paga un canon al Ayuntamiento. Trecet 10, SL se ha comprometido a abonar un canon fijo anual de 32.667,95 euros —resultado de sumar 7.538,76 euros adicionales al mínimo exigido en los pliegos de 25.129,19 euros—, más un canon variable que incorpora un 1,5% adicional sobre el mínimo del 5% establecido en el contrato.
La empresa adjudicataria asumirá los servicios de control, vigilancia y programación deportiva, con especial atención a las actividades acuáticas, polideportivas y de gimnasia de mantenimiento para todas las edades. La gestión incluirá la atención a las personas usuarias y el acompañamiento profesional necesario para el desarrollo de la actividad ordinaria del centro.
El último peldaño de una larga espera vecinal
Para entender el peso simbólico de este momento, hay que recordar que el nuevo polideportivo da respuesta a las necesidades y a las reivindicaciones de los vecinos y vecinas de una zona que carecía de una infraestructura polideportiva. Ruzafa, uno de los barrios más dinámicos y densamente poblados de la ciudad, llevaba tiempo siendo la excepción en una red municipal de equipamientos deportivos que no llegaba a cubrir su demanda.
Con la adjudicación de este contrato, la apertura del polideportivo deja de ser una promesa para convertirse en una realidad inminente. Valencia logra así un verdadero hito urbano: la nave 1 del Parc Central se presenta como un ejemplo inspirador de cómo las ciudades pueden evolucionar respetando su historia y mirando hacia el futuro con optimismo. Una nave industrial de más de un siglo de vida, reconvertida en espacio de salud, deporte y comunidad, integrada en uno de los pulmones verdes más importantes de la ciudad. Ese es, quizás, el mejor resumen de lo que puede dar de sí una buena idea cuando, finalmente, se lleva a cabo.


