Tokio, uno de los epicentros mundiales de la cultura del videojuego, ha acogido esta semana una pequeña pero significativa delegación procedente de València. Seis estudios y empresas valencianas han participado en Tokyo Game Show 2026, la feria internacional del sector que este año celebra su 30º aniversario y que ha reunido a 1.138 expositores de 53 países en el recinto de Makuhari Messe. Una cita de enorme escala — con una asistencia presencial de 257.642 personas a lo largo de cuatro días — en la que No Spoon, IPK Academy, Dunwich, Pizza Tomahawk, Nox Noctis y ENCOM han plantado bandera valenciana con el respaldo de València Game City y València Innovation Capital.
Un puente entre València y el mercado japonés
Que una ciudad española lleve sus estudios de videojuegos hasta Japón no es algo que ocurra todos los años. La presencia valenciana en TGS 2026 se ha enmarcado en una acción de internacionalización impulsada por IVACE+i Internacional e ICEX España Exportación e Inversiones, dos organismos cuya colaboración ha sido clave para que estos estudios pudieran acceder a un mercado que, históricamente, ha marcado el ritmo global de la industria. Porque el mercado japonés no es uno más: es el lugar donde nacieron franquicias que hoy mueven miles de millones de euros y donde los gustos del público pueden anticipar tendencias globales.
La agenda comenzó antes del propio TGS, con la participación de la delegación en Spain Game Matsuri, un encuentro profesional que conecta la industria española con la japonesa y que sirvió como primer punto de contacto con el ecosistema local. Fue allí donde el estudio valenciano Nox Noctis realizó una presentación dirigida tanto al público general como a los medios japoneses, convirtiendo su trabajo en el primer escaparate del talento valenciano ante la audiencia nipona.
"La presencia de València en Tokyo Game Show nos ha permitido mostrar internacionalmente el talento y la capacidad de nuestros estudios y profesionales y, al mismo tiempo, acercarles a un mercado tan relevante como el japonés" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
Reuniones con Brasil, Corea, China, Reino Unido y Estados Unidos
Más allá de la vitrina, la presencia valenciana en Tokio ha tenido una dimensión marcadamente diplomática y de prospección de negocio. María Tinoco, directora de València Game City, ha mantenido una intensa agenda de reuniones con representantes de ecosistemas internacionales de todo el mundo: desde Indie Hero y We Make Realms (Brasil) hasta Busan Indie Connect Festival y Game for Companies (Corea del Sur), pasando por Xsolla (Estados Unidos), Gamersky (China) y Games London & London Games Festival (Reino Unido). Una lista que ilustra bien la vocación global del evento: la edición 2026 ha reunido a 1.138 expositores únicos de 53 países, una cifra récord que convierte a TGS en un nodo de conexión entre industrias de los cinco continentes.
Estos encuentros no son meros intercambios de tarjetas de visita. Representan la posibilidad de que un estudio valenciano encuentre un distribuidor en Asia, un socio inversor en América o un aliado para presentar su juego en un festival internacional. La internacionalización, en la industria del videojuego, puede marcar la diferencia entre un proyecto local y uno que trasciende fronteras.
"La colaboración con IVACE+i Internacional e ICEX nos ha permitido sumar capacidades y facilitar que nuestros estudios tengan acceso a nuevos contactos, conocimiento y oportunidades en un mercado estratégico para la industria del videojuego" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
València, más allá del turismo y la gastronomía
Durante años, la proyección internacional de València ha descansado sobre pilares tan sólidos como el turismo, la gastronomía o la arquitectura. Pero iniciativas como València Game City apuntan a una ciudad que también quiere ser reconocida por su capacidad tecnológica y creativa. Tokyo Game Show sigue siendo uno de los principales escaparates del videojuego mundial, y su edición 2026 es especialmente significativa al cumplir 30 años desde la primera celebración en 1996. Estar presente en ese escenario, aunque sea con una delegación de seis estudios, tiene un valor simbólico difícil de subestimar.
La participación en Spain Game Matsuri y Tokyo Game Show 2026 es, en ese sentido, mucho más que un viaje de negocios. Es una declaración de intenciones sobre el lugar que València quiere ocupar en el mapa global de la industria del videojuego: no solo como ciudad que consume y disfruta los juegos, sino como territorio que los crea, los exporta y los lleva hasta el otro extremo del mundo para que compitan en igualdad de condiciones con los mejores.


