El Ayuntamiento de Valencia da un paso más allá de la emergencia y la reforestación: quiere que alguien responda ante los tribunales por el incendio que el pasado 27 de agosto arrasó la Devesa de El Saler. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este jueves iniciar los trámites para que la Asesoría Jurídica Municipal pueda ejercer todas las acciones judiciales que procedan en defensa de los intereses públicos afectados por el fuego. La decisión llega dos semanas después de que las llamas quemaran cerca de 37 hectáreas de uno de los parques naturales más emblemáticos del litoral valenciano.
Un incendio confirmado como intencionado
El fuego se declaró en la tarde del 27 de agosto en la zona de la Gola del Puchol, en plena Devesa, y se extendió con rapidez obligando a evacuar a los vecinos de la pedanía de El Saler y de varios cámpines. Las autoridades confirmaron al día siguiente que el incendio había sido intencionado. En total, el fuego afectó a unas 36 hectáreas de las aproximadamente 900 que tiene el parque natural. Una proporción que, sobre el papel, puede parecer manejable, pero que representa un daño irreparable en un ecosistema que actúa como pulmón verde del sur de Valencia y como refugio de biodiversidad única en el Mediterráneo.
Los cañones de agua instalados en el parque natural fueron fundamentales para que el incendio "no haya sido demoledor" , según reconocieron fuentes municipales. Aunque todavía no estaban operativos la totalidad de los cuarenta cañones previstos. Un detalle que no pasó desapercibido y que alimenta la pregunta de qué habría ocurrido si el fuego se hubiera iniciado meses más tarde, con todos los sistemas en marcha.
La respuesta judicial: acusación penal y reclamación de daños
Fue el concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, quien impulsó la propuesta aprobada este jueves en la Junta de Gobierno Local. La medida autoriza a la Asesoría Jurídica Municipal a dirigirse judicialmente contra cualquier persona que pueda resultar responsable, ya sea de forma directa o indirecta, por acción u omisión. El Ayuntamiento se reserva incluso el ejercicio de la acusación penal por los posibles delitos que pudieran determinarse, además de la reclamación de todos los daños y perjuicios ocasionados.
"El Ayuntamiento tiene la obligación de defender el patrimonio natural y los intereses públicos afectados. Ponemos todos los medios jurídicos a nuestro alcance para que se esclarezcan los hechos y, si corresponde, se depuren responsabilidades." - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia
Según el acuerdo, la Asesoría Jurídica no solo iniciará las actuaciones judiciales, sino que realizará el seguimiento en todos sus trámites, instancias, incidencias y recursos. Y cuando sea necesario, podrá solicitar medidas cautelares. En la práctica, significa que el Ayuntamiento no se limita a denunciar: se convierte en parte activa del proceso judicial.
Proteger la Devesa más allá del humo
Gosálbez fue claro al subrayar que la protección de la Devesa y de la Albufera no puede agotarse en la fase de emergencia o en los planes de reforestación. La lógica es sencilla pero poderosa: apagar el fuego es urgente, pero sin consecuencias jurídicas para los responsables, el ciclo puede repetirse. ¿Qué disuade a quienes provocan incendios intencionados si la respuesta institucional se detiene cuando se apagan las llamas?
"Queremos que se investigue hasta las últimas consecuencias quién ha podido intervenir en este incendio que ha afectado a un espacio natural de extraordinario valor como es la Devesa de El Saler." - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia
El concejal cerró su intervención con una reflexión que va más allá del caso concreto: "La Devesa es un patrimonio de todos los valencianos. Nuestra responsabilidad es defenderla, protegerla y exigir que cualquier daño causado de manera intencionada o por una actuación negligente pueda tener las consecuencias que correspondan." Palabras que resuenan especialmente en una ciudad que aún tiene fresco el recuerdo de la DANA de noviembre de 2024 y que sabe, mejor que nadie, lo que cuesta reconstruir lo que el agua y el fuego se llevan por delante.


