València inyecta 400.000 euros en sus startups más prometedoras: así funciona el Early Stage Program que quiere hacer de la ciudad un referente tecnológico europeo

El Ayuntamiento de València lanza un programa de aceleración con subvenciones de 50.000 euros por startup para impulsar su expansión internacional.

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València Innovation Capital
València Innovation Capital

Ocho startups valencianas acaban de recibir el pistoletazo de salida oficial para una nueva etapa. Este lunes, el Ayuntamiento de València puso en marcha el Early Stage Program, un programa de aceleración dotado con 400.000 euros que repartirá subvenciones de hasta 50.000 euros por empresa emergente. La jornada inaugural —el llamado kick off— se celebró en Les Naus, el espacio de innovación urbana que se ha convertido en uno de los epicentros del ecosistema emprendedor de la ciudad.

El programa no está diseñado para cualquier startup que acabe de nacer en un garaje. Va dirigido a compañías que ya han demostrado que su modelo funciona: empresas con tracción real, inversión privada previa y capacidad para crecer más allá de las fronteras españolas. En un ecosistema como el valenciano, donde el número de startups activas ha alcanzado las 1.689 y crece a un ritmo del 11,34% , seleccionar a quiénes se acompaña —y cómo— se convierte en una decisión estratégica.

"Este programa refleja la apuesta de València por acompañar a las startups que ya han validado su modelo y están listas para crecer. Queremos que escalen desde aquí, conectadas a inversión, talento y mercados internacionales, consolidando a València como un hub tecnológico de referencia en Europa" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València

La iniciativa nace del paraguas de València Innovation Capital, la apuesta del Área de Innovación del Ayuntamiento de València para promover una ciudad dinámica, diversa y creativa, impulsando sinergias entre startups, inversores, empresas y otros actores del ecosistema . En esta ocasión, el programa se desarrolla en colaboración con Startup València, la asociación que agrupa a buena parte del tejido emprendedor local.

Ocho empresas, ocho apuestas de futuro

Las startups seleccionadas no son un bloque homogéneo. Reflejan, más bien, un mapa de las tecnologías que están redefiniendo la vida urbana, la administración pública y la seguridad digital. Se agrupan en varias líneas estratégicas que revelan hacia dónde mira el ecosistema innovador valenciano.

En el ámbito de la tecnología urbana y la transición hacia ciudades inteligentes participan tres compañías: Batteryfly, especializada en soluciones energéticas avanzadas para entornos urbanos; Enerlind, orientada a la eficiencia y la sostenibilidad energética; y CivitPhone, que trabaja en soluciones digitales para la gestión urbana y la mejora de los servicios públicos. No es casualidad que este bloque sea el más nutrido: València se ha consolidado como una ciudad donde la innovación no solo se desarrolla, sino que se implementa directamente para mejorar los servicios públicos y la calidad de vida de la ciudadanía .

En el terreno de la digitalización del sector público y la automatización de procesos, el programa incorpora dos propuestas Govtech: Feending y Voicit, dos empresas que buscan mejorar la eficiencia administrativa y la interacción entre las instituciones y la ciudadanía a través de software avanzado. La apuesta por este sector no es nueva en València: a través de València Innovation Capital, la ciudad ya impulsa instrumentos como el Sandbox Urbano, los retos GovTech y la Compra Pública Innovadora, que permiten probar soluciones en entornos reales y acelerar su adopción en la gestión pública .

La ciberseguridad tiene también su hueco en el programa con ByteHide, una empresa de resiliencia y tecnología dual. Su presencia no es anecdótica: el ecosistema valenciano lleva años apostando por este sector, y la ciudad cuenta ya con un historial consolidado en programas de aceleración especializados en seguridad digital. Junto a ByteHide, Dryfing aporta soluciones orientadas a la gestión de emergencias y la seguridad, con aplicaciones que se extienden también al turismo sostenible y a entornos complejos.

Completan la selección Biotasmart, en el ámbito de la salud digital y la monitorización inteligente del bienestar, y Kämpe, que representa la economía creativa a través de tecnologías inmersivas y videojuegos. Este último sector tiene un peso creciente en la estrategia tecnológica de la ciudad: en septiembre de 2024, València Game City abrió sus puertas en La Harinera como hub de innovación para videojuegos y esports, con capacidad para albergar hasta 60 startups .

Dinero, pero también acompañamiento

La subvención de 50.000 euros por empresa es la parte más visible del programa, pero no la única. El Early Stage Program incluye un itinerario de acompañamiento especializado centrado en la profesionalización de equipos, el escalado del negocio, la conexión con inversores y la expansión internacional. El objetivo es claro: llevar a estas compañías a un estadio de madurez que les permita acceder a rondas de financiación más avanzadas. En otras palabras, el dinero público actúa como palanca para atraer capital privado.

El contexto es favorable. València se posiciona como uno de los ecosistemas tecnológicos de mayor dinamismo de España, con más de 200 millones de euros de inversión captada en startups, más de 1.689 startups activas y más de 20.000 empleos cualificados generados en los últimos años . Y la ciudad ha consolidado un valor estimado del ecosistema cercano a los 4.000 millones de euros, situándose entre los hubs emergentes más relevantes del sur de Europa .

En ese marco, el Early Stage Program no es un gesto aislado, sino una pieza más de una estrategia que acumula ambición: el convenio entre el Ayuntamiento y Startup València tiene una vigencia de tres años, entre 2025 y 2027, y contempla una aportación anual de 200.000 euros por parte del consistorio . El programa lanzado este lunes es, en parte, uno de los frutos de ese acuerdo. La pregunta que queda en el aire es si estas ocho startups lograrán convertirse en el ejemplo que demuestre que València no solo sabe crear empresas, sino también hacerlas crecer hasta donde verdaderamente importa: los mercados internacionales.