Valencia invierte 18,5 millones en renovar el polideportivo de Abastos: piscinas, pádel y energía solar para un edificio con 80 años de historia

El Ayuntamiento aprueba el proyecto de reforma integral del Complejo Deportivo Abastos con un presupuesto de 18,5 millones de euros.

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Complejo deportivo Abastos
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Un antiguo mercado de mayoristas de los años cuarenta que acabó convertido en polideportivo municipal. Esa es, resumida en una frase, la historia del Complejo Deportivo Cultural Abastos de València, un edificio que acumula décadas de uso, varias vidas y, ahora, una reforma que podría ser la más ambiciosa de toda su trayectoria. El Ayuntamiento de València ha aprobado el proyecto básico y de ejecución para la renovación integral de sus espacios deportivos, con un presupuesto base de licitación de 18.467.207,07 euros.

Un mercado, un polideportivo y ahora una nueva etapa

Para entender lo que supone esta intervención, conviene hacer memoria. El complejo, situado en la calle Alberique 18, en el barrio de Arrancapins del distrito de Extramuros, ocupa el antiguo mercado municipal de Abastos, un edificio declarado Bien de Relevancia Local que fue construido por encargo del alcalde de la ciudad, el barón de Cárcer, en la década de los cuarenta del siglo pasado, como mercado de venta al por mayor para detallistas de la provincia. Proyectado por el arquitecto Javier Goerlich Lleó con criterios funcionalistas, las obras arrancaron el 1 de diciembre de 1940 y, tras varias interrupciones, concluyeron el 28 de junio de 1948.

Una vez que los abastos se trasladaron al actual polígono de Mercavalencia, el edificio quedó en desuso durante largo tiempo, hasta que en 1991 fue objeto de una importante transformación que lo convirtió en un gran contenedor que aloja en su interior dos edificios: un complejo deportivo y cultural y un instituto, organizados en torno a un gran vestíbulo central. El Complejo Deportivo Cultural Abastos fue inaugurado en 2003 y desde entonces ha estado funcionando a pleno rendimiento bajo un contrato de concesión de servicio público. Más de dos décadas de actividad continua que han dejado su huella en unas instalaciones que, según reconoció el propio Ayuntamiento, necesitaban una puesta al día urgente.

La reforma más cara de su historia

El acuerdo fue adoptado por la Junta de Gobierno Local en su última sesión ordinaria de julio, y el documento técnico fue presentado por la mercantil Complejo Deportivo Abastos, SL. La reforma contempla una renovación completa de prácticamente todo el interior del centro: piscinas, salas de actividad física y deportiva, vestuarios, áreas de administración, cafetería y zonas de acceso y estancia. En el exterior, el proyecto incluye la mejora de las pistas de pádel y las zonas de entrenamiento al aire libre.

Pero la intervención va mucho más allá de cambiar azulejos o renovar vestuarios. El proyecto también contempla una actualización integral de todas las instalaciones técnicas del edificio:

  • Climatización y ventilación
  • Producción de agua caliente sanitaria
  • Red eléctrica y protección contra incendios
  • Sistemas de suministro y evacuación de aguas
  • Instalación de energía solar fotovoltaica

La incorporación de paneles solares fotovoltaicos no es un detalle menor: sitúa a un edificio concebido hace más de ochenta años en el debate energético del siglo XXI, y refleja una apuesta clara por la sostenibilidad que la administración ha querido dejar por escrito en el propio proyecto.

Patrimonio y deporte, una ecuación difícil de equilibrar

Reformar un edificio protegido siempre es un reto. El edificio de Abastos está catalogado como Bien de Relevancia Local y constituye un ejemplo de arquitectura racionalista en la ciudad. Cualquier intervención debe respetar esos valores patrimoniales, y el proyecto aprobado así lo recoge expresamente: la reforma incorpora criterios de accesibilidad, seguridad, sostenibilidad y eficiencia energética sin renunciar a la identidad arquitectónica del conjunto.

El edificio ocupa dos manzanas completas con una superficie total de 23.800 metros cuadrados , lo que da idea de la escala del desafío. No se trata de reformar un gimnasio de barrio, sino de transformar uno de los equipamientos municipales más grandes y singulares de la ciudad.

Un contrato de 25 años y nueve meses de obras

La ejecución de la reforma y la gestión posterior de las instalaciones se han articulado a través de un contrato de concesión de servicios con ejecución de obras, que la Junta de Gobierno Local adjudicó el pasado 17 de abril a la mercantil Complejo Deportivo Abastos, SL. El valor estimado del contrato es de casi 102 millones de euros y el plazo máximo de duración es de 25 años, con una previsión de que las obras duren unos 9 meses. La concesión incluye también la dotación del equipamiento necesario para poner en funcionamiento el centro tras la intervención.

El complejo cerró sus puertas el pasado 30 de junio para afrontar la reforma más ambiciosa de su historia. Mientras duren las obras, los usuarios podrán beneficiarse de matrícula gratuita en instalaciones deportivas municipales alternativas, tanto de gestión directa como indirecta, entre las que se encuentran el Polideportivo de El Carmen, el de Nou Moles, el Complejo Deportivo Cultural de Patraix y el Polideportivo de Benimàmet.

Un mercado construido en tiempos de posguerra, reconvertido en polideportivo a principios de siglo y ahora relanzado con 18,5 millones de euros y energía solar. La historia del Complejo de Abastos es, en cierto modo, la historia de cómo una ciudad reutiliza, adapta y, cuando no le queda más remedio, renueva lo que tiene. La pregunta que queda en el aire es cuántos vecinos del barrio de Arrancapins podrán volver a nadar en sus piscinas antes de que acabe el año.