El precio real de los nuevos contratos de alquiler en València ha crecido un 4,5 % anual de media entre 2019 y 2024, el mayor incremento entre las seis ciudades más pobladas, según ha recogido el Informe Anual 2025 del Banco de España. El organismo ha dedicado un capítulo al mercado de la vivienda, cuyos problemas ha descrito como "uno de los principales retos de la economía española" y como un factor que "pueden tener efectos adversos sobre el crecimiento económico a largo plazo y la desigualdad".
El informe ha señalado que el acceso a la vivienda se ha endurecido por el aumento sostenido de los precios reales, impulsado principalmente porque la demanda asociada a la creación de nuevos hogares ha crecido más rápido que la oferta de nuevas viviendas. En ese contexto, el déficit acumulado de viviendas se ha acelerado entre 2021 y 2025 hasta las 750.000, y el 52,5 % del diferencial se ha concentrado en Madrid, Barcelona, Alicante, València, Málaga y Murcia.
València, entre las zonas con mayor dinamismo inmobiliario
Según el Banco de España, València y su área urbana se han situado entre las zonas donde se ha concentrado el dinamismo del mercado inmobiliario, impulsado por el crecimiento económico y demográfico y por el componente turístico. En la ciudad, el precio real del alquiler ajustado por la inflación ha registrado un fuerte incremento.
Además, las viviendas que han entrado en el mercado del alquiler han presentado una prima de entrada del 21,4 % respecto al precio medio de las viviendas que ya permanecían alquiladas.
En el área urbana de València, el precio real de compra, de acuerdo con el indicador de ventas repetidas, ha aumentado un 7,9 % anual entre 2014 y 2024, frente al 4,7 % de la media de España.
El esfuerzo de acceso supera el 30 % de la renta en alquiler
Las dificultades para acceder a la vivienda en propiedad han desplazado la demanda hacia el alquiler, lo que ha presionado al alza los precios y el esfuerzo de los hogares. En las zonas con mayor demanda, ese esfuerzo ha superado el 30 % de la renta neta.
El Banco de España ha indicado que este fenómeno ha afectado especialmente a jóvenes e inmigrantes y ha sido más intenso en los centros de las áreas urbanas. En la ciudad de València, los hogares que han vivido de alquiler en 2024 han destinado de media el 30,2 % de su renta neta al pago del alquiler, por encima de la media española, situada en el 26,7 %.
Además, el 39,6 % de los hogares que han vivido de alquiler en 2024 en València han destinado más del 30 % de su renta neta a este gasto.
Jóvenes y compra de vivienda
En el caso de los jóvenes, el acceso a la vivienda ha presentado "mayores dificultades". Aquellos que han deseado emanciparse en viviendas de alquiler han tenido que afrontar esfuerzos que han superado el 50 % de su renta neta, "muy" por encima de los umbrales donde este esfuerzo se ha considerado excesivo y de la media de España, situada en el 36,3 %.
En cuanto a la compra, los hogares que no han residido en viviendas de su propiedad han tenido que destinar 6,7 años de su renta media neta a adquirir su primera residencia en València, en línea con la media de España, según datos de 2024. Asimismo, los jóvenes valencianos no emancipados han afrontado "serias dificultades" para adquirir su primera residencia sin apoyo familiar.
En 2024, han debido destinar 9,4 años de renta media neta del hogar para su compra, por encima de la media española, que ha sido de 8,3 años.
Oferta limitada y diferencias con otras provincias
El informe ha apuntado que la movilidad dentro del área urbana puede "aliviar parcialmente" estas tensiones. En el área urbana de València, trasladarse a otros municipios del entorno habría permitido reducir el esfuerzo de acceso a la compra en torno a un 12 %, aunque ese esfuerzo se ha mantenido en niveles elevados.
Pese a ello, dentro de las seis ciudades más pobladas de España, el nivel de esfuerzo necesario para adquirir una vivienda en València ha sido inferior al de otras grandes ciudades, y solo ha superado al de Zaragoza.
El Banco de España ha añadido que, a diferencia de otras zonas de la costa mediterránea, en València la demanda de no residentes y el peso de la vivienda turística han tenido una menor incidencia en el mercado. La cuota de mercado de la compra de viviendas por parte de no residentes ha crecido por debajo de la media española entre 2007 y 2025, y las viviendas turísticas han supuesto el 9,8 % de toda la oferta de alquiler del centro de la zona turística, frente al 10,8 % de media nacional.
Por su parte, en otras provincias de la Comunitat Valenciana, como Alicante y Castellón, las compras de viviendas por parte de no residentes y los pisos turísticos han tenido mayor relevancia. En 2025, las adquisiciones de no residentes han supuesto el 33,3 % de las compraventas en Alicante, que se ha situado como la provincia con mayor peso de toda España.
Alicante también ha sido la provincia donde más ha crecido el peso de estas operaciones, con un aumento de 16,6 puntos porcentuales entre 2007 y 2025. En conjunto, las viviendas turísticas y las propiedades de no residentes han supuesto el 13,8 % del parque total de viviendas de Alicante y el 3,5 % del de Castellón. En València, su cuota ha quedado por debajo de la media nacional, que ha rondado el 3,2 %.
Déficit de oferta
Durante la última década, la oferta residencial ha respondido "de forma insuficiente" al crecimiento de la demanda, según el Banco de España. En las seis grandes ciudades del país, el incremento en el número previsto de viviendas en sus áreas en desarrollo ha sido "nulo" o "muy limitado" entre 2019 y 2025.
En València, ese aumento se ha situado en torno a 3.662 viviendas, una cifra que el informe ha considerado reducida en relación con la evolución de la demanda.
La entidad ha atribuido la rigidez de la oferta de vivienda nueva a factores estructurales y coyunturales que han limitado la producción de viviendas: escasez de suelo edificable, lentitud en la ejecución, problemas en la gestión de la planificación urbanística, disminución de la productividad y falta de mano de obra, entre otros.


