Valencia eterniza en bronce a la voluntaria del barro: Paco Roca diseñará el monumento a los héroes anónimos de la dana

El Ayuntamiento encarga al historietista valenciano la escultura de 220 cm que se instalará en La Torre, pedanía afectada por las inundaciones de 2024.

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Mural de Paco Roca
Mural de Paco Roca
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Una joven con la ropa salpicada de barro, un barreño en una mano y una escoba en la otra, mirando al frente con paso firme. Esa imagen, que ya forma parte de la memoria colectiva de Valencia, pronto dejará de ser solo un mural para convertirse en una escultura de bronce de 220 centímetros en plena calle. El Ayuntamiento de València ha encargado al dibujante Paco Roca el diseño, la producción y la instalación de un monumento permanente en homenaje a los voluntarios de la dana, las decenas de miles de personas que, a partir del 29 de octubre de 2024, inundaron de solidaridad las pedanías arrasadas por las riadas.

Un símbolo que ya vivía en las paredes de La Rambleta

La historia de este monumento comienza, en realidad, unos meses antes de que nadie hablara de esculturas. Cuando la Asociación de Vecinos de Sant Marcel·lí se puso en contacto con Martín Forés para hacer un mural, este contactó con Paco Roca para que su ilustración de la voluntaria pasara a formar parte de los muros del Centro Cultural de La Rambleta, que con su actividad cultural paralizada se había convertido en un punto de referencia para los voluntarios que se desplazaban a las localidades afectadas. Juntos crearon un monumental mural de 16 metros de alto por casi ocho de ancho, que refleja el esfuerzo y la solidaridad de miles de personas movilizadas desde el 29 de octubre. La obra fue sufragada por la iniciativa privada y se inauguró coincidiendo con el Día Internacional del Voluntariado.

El dibujo representa a una joven con la ropa salpicada de barro que camina mirando al frente mientras sostiene un barreño y una escoba, y simboliza "el mirar hacia delante". Una imagen sencilla, directa y, según sus propios autores, construida con una intención precisa: condensar en una sola figura la diversidad y el esfuerzo colectivo de personas de todas las edades, razas y orígenes que respondieron a la emergencia.

De la fachada a la plaza: la ciudadanía decidió

Que ese mural diera el salto al espacio urbano en forma de escultura no fue una decisión tomada a puerta cerrada en un despacho municipal. Fue la ciudadanía quien lo eligió en la última edición de los presupuestos participativos VLC Participa 2025/2026, el mecanismo por el que los vecinos de Valencia deciden directamente en qué se gasta una parte del presupuesto público. La iniciativa cuenta con una dotación de 50.600 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de tres meses.

El emplazamiento elegido no es arbitrario. La futura escultura se instalará en la plaza de la iglesia de Nostra Senyora de Gràcia, en la pedanía de La Torre, uno de los núcleos de la ciudad directamente golpeados por las inundaciones. Fue precisamente allí donde el Consistorio habilitó, en los días posteriores al desastre, un punto de coordinación para los voluntarios que llegaban desde toda España.

"Los voluntarios hicieron de la dana una de las mayores manifestaciones de solidaridad que se recuerdan en mucho tiempo, dejando una huella emocional y social imborrable en nuestra tierra" - José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de València

Paco Roca: del cómic al bronce

Que sea el propio Paco Roca quien ejecute la escultura —y no un tercero a partir de su diseño— no es un detalle menor. El encargo garantiza la coherencia estética y conceptual entre el mural original y su traslado tridimensional, evitando que el paso de la pared al pedestal altere los elementos esenciales de la obra. En cierto modo, se cierra un círculo: el mismo artista que plasmó la solidaridad en una fachada será quien la fije para siempre en la plaza donde aquella solidaridad se organizó.

Roca es, a estas alturas, uno de los historietistas españoles más reconocidos a nivel internacional, con obra traducida a más de una docena de países. Su trayectoria acumula algunos de los premios más relevantes del mundo del cómic y la cultura: el Premio Nacional de Cómic en 2008 por Arrugas, el Premio Eisner a la mejor obra extranjera por La encrucijada (2017) o el Premio del Salón del Cómic de Barcelona por Los surcos del azar (2013), entre otros. La adaptación animada de Arrugas obtuvo además dos premios Goya. En 2014, el Ayuntamiento de València lo nombró Hijo Predilecto de la ciudad; en 2021 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España; y en 2024 pasó a formar parte del Patronato de la Biblioteca Nacional.

Junto a Martín Forés, Roca ha firmado varios murales de arte urbano en Valencia y otros municipios españoles, una colaboración que convierte este proyecto en la culminación natural de una asociación creativa forjada, precisamente, en los peores días de la catástrofe. Lo que nació como un gesto de urgencia —pintar rápido, pintar fuerte, dejar constancia— se transformará ahora en un monumento permanente que recordará, a quienes pasen por La Torre, que hubo un momento en que miles de desconocidos cogieron una escoba y decidieron que el barro no ganaría.