El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha nuevas medidas para mejorar la seguridad vial en el acceso a El Palmar. Entre ellas destaca una señalización que hasta ahora apenas se había visto en la ciudad: los llamados “dientes de dragón”, una marca pintada en la calzada diseñada para que los conductores reduzcan la velocidad casi de forma automática.
Esta nueva señalización se ha instalado en la calle de Vicent Baldoví, en la entrada a la pedanía desde la carretera CV-500. Se trata de una zona donde el tráfico pasa de circular por una carretera a entrar en un entorno habitado, por lo que es especialmente importante moderar la velocidad. La medida responde además a peticiones vecinales para mejorar la seguridad en uno de los accesos más transitados del entorno de la Albufera.
Pero los dientes de dragón no son la única actuación. El consistorio también ha instalado nueve bandas sonoras transversales en la carretera de acceso a El Palmar. Estas bandas producen vibraciones y ruido al pasar por encima, lo que alerta al conductor y le obliga a reducir la velocidad antes de llegar al núcleo urbano.
¿Qué son los dientes de dragón?
Los dientes de dragón son una marca vial formada por triángulos pintados a ambos lados del carril, como si fueran una dentadura. Su objetivo es advertir al conductor de que está entrando en una zona donde debe circular más despacio.
La señalización está recogida en el nuevo Reglamento General de Circulación aprobado mediante el Real Decreto 465/2025, que introduce nuevas marcas horizontales destinadas a mejorar la seguridad en carretera.
Aunque ahora llegan a la ciudad de València, este tipo de señalización ya se ha probado en otros puntos de España en los últimos años. El Ministerio de Transportes y la Dirección General de Tráfico comenzaron a experimentar con estas marcas en 2021 en la travesía de Nava de Roa (Burgos), en la N-122, dentro de un proyecto piloto para reducir la velocidad en tramos conflictivos.

El efecto óptico que hace levantar el pie del acelerador
El funcionamiento de los dientes de dragón se basa en un efecto visual. A medida que el conductor avanza por el tramo señalizado, los triángulos pintados en los bordes del carril van aumentando de tamaño.
Esto provoca la sensación de que el carril se estrecha progresivamente, aunque en realidad mantiene el mismo ancho. El cerebro interpreta ese supuesto estrechamiento como un riesgo, lo que hace que muchos conductores reduzcan la velocidad de forma instintiva.
Según explica el Real Automóvil Club de España (RACE), estas marcas se utilizan especialmente al inicio de travesías urbanas, cerca de pasos de peatones, en puntos negros o en carreteras donde se registran muchos accidentes.
Más cambios en el acceso a El Palmar
Las actuaciones del Ayuntamiento no se limitan a la nueva señalización. En la misma calle de Vicent Baldoví también se ha ampliado la mediana central y se ha pintado de rojo, lo que reduce el ancho de los carriles y contribuye a que los conductores circulen más despacio.
Además, se ha cambiado el sentido de circulación del camino de la Trilladora del Tocaio, entre las calles Francisco Monleón y Santíssim Crist de la Salut, y se ha reforzado la visibilidad y la señalización en la intersección de la calle del Jesuset de l’Hort con la de los Redolins.

Con estas medidas, el Ayuntamiento busca reducir la velocidad de los vehículos y mejorar la seguridad tanto para vecinos como para peatones en una zona donde conviven tráfico local, visitantes y ciclistas, especialmente durante los fines de semana y en temporada turística.
Los dientes de dragón se suman así a las nuevas estrategias de señalización que se están implantando en España: medidas visuales que influyen en el comportamiento del conductor sin necesidad de radares ni sanciones, pero que pueden marcar la diferencia en la prevención de accidentes.


