València enriquece su patrimonio: Adquisición de un busto del Marqués de Campo para el Museu de la Ciutat

El Ayuntamiento de València incorpora una escultura de José Campo Pérez, obra de Eusebi Arnau, que se integrará en la nueva propuesta museológica del Palau del Marqués de Campo, realzando la figura del influyente exalcalde.

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Marqués de Campo
Marqués de Campo

El Ayuntamiento de València ha dado un paso significativo en su compromiso con la preservación y enriquecimiento del patrimonio cultural de la ciudad, anunciando la reciente adquisición de un busto que representa a José Campo Pérez, figura histórica conocida como el Marqués de Campo. Esta importante pieza artística, comprada por 3.044,50 euros (incluyendo comisiones e impuestos) en la subasta organizada por la casa Segre en Madrid el pasado 25 de marzo, está destinada a convertirse en uno de los ejes centrales del Museu de la Ciutat, ubicado en el histórico Palau del Marqués de Campo.

Según ha detallado José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, esta incorporación es fundamental para el nuevo plan museológico del Museu de la Ciutat. “El nuevo plan museológico del Museu de la Ciutat dedica precisamente su primera sala al propio edificio y al Marqués de Campo y la citada escultura se integra a la perfección en ella”, afirmó Moreno. La escultura no solo enriquecerá la colección, sino que también “contribuirá a poner en valor el Palau del Marqués de Campo, uno de los ejemplos de arquitectura civil de mayor relevancia en València, durante su etapa como casa solariega, y servirá de eje conductor para narrar su historia y de nexo de unión con la colección de arte de entre siglos que albergará la planta noble”.

El legado del Marqués de Campo en València

José Campo Pérez (1814-1889) fue una figura central en la transformación de València durante el siglo XIX. Con tan solo 29 años, asumió la alcaldía de la ciudad bajo el partido moderado entre 1843 y 1847, marcando el inicio de una era de profundas reformas urbanísticas y modernización. Su visión progresista sentó las bases para el desarrollo económico y social de la capital valenciana. Entre sus iniciativas más destacadas se encuentran:

  • La promoción de la llegada del ferrocarril a la ciudad.
  • La instalación del alumbrado de gas, modernizando la iluminación urbana.
  • La mejora en la conducción de aguas potables, esencial para la salud pública.
  • El adoquinado de las principales calles, facilitando el tránsito y la higiene.

El historiador Sanchis Guarner lo describió acertadamente como “capdavanter de l'emprenedora burgesia valenciana vuitcentista”, un testimonio de su espíritu emprendedor y su impacto en la burguesía valenciana del siglo XIX. Pero sus logros no se limitaron a la infraestructura. El Marqués de Campo también fue clave en:

  • La reforma del Puerto de València, impulsando su capacidad comercial.
  • La reorganización de la administración del servicio de Policía Urbana.
  • La fundación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad.
  • La creación de importantes instituciones benéficas, como el Asilo del Marqués de Campo, dedicado al cuidado y educación de niños huérfanos.

Su influencia trascendió el ámbito local, siendo Diputado en las Cortes Generales por la provincia de València durante siete legislaturas consecutivas. En 1875, el Rey Alfonso XII le otorgó el título nobiliario de marqués en reconocimiento a su crucial contribución a la restauración monárquica, y fue igualmente designado senador vitalicio, consolidando su estatus como una de las personalidades más influyentes de su tiempo.

Detalles de la obra de Eusebi Arnau

La escultura recién adquirida es una obra del reconocido escultor Eusebi Arnau, fechada en 1887. Este busto capta a José Campo Pérez en una edad avanzada, con un semblante serio y una mirada profundamente concentrada, reflejando su carácter de empresario, financiero, político y filántropo. La pieza, tallada en mármol blanco, exhibe un gran naturalismo y precisión en sus detalles.

Uno de los rasgos más distintivos es su barba, muy poblada y rizada, que se extiende desde las patillas más allá del óvalo facial y se divide en dos en la parte inferior, dejando el mentón despejado. Estas características son fácilmente reconocibles y coinciden con las del monumento dedicado al Marqués de Campo en la plaza de Cánovas del Castillo, facilitando su identificación.

El vestuario, aunque resuelto de manera más esquemática, muestra una chaqueta o gabán con doble abotonadura y amplias solapas. Un detalle significativo es la insignia circular que luce en el ojal, que muy probablemente representa la Legión de Honor de Francia, una distinción que el Marqués de Campo solía exhibir en muchos de sus retratos. La escultura tiene una altura de 63 centímetros y se asienta sobre una peana de mármol verde de 104 x 32 x 32 cm. A pesar del paso del tiempo, la obra se encuentra en un estado de conservación aceptable, requiriendo únicamente una limpieza profesional antes de su esperada exhibición al público.

El Palau del Marqués de Campo: de residencia a museo

El lugar elegido para la exhibición de este busto es el Palau del Marqués de Campo, un edificio con una rica historia que hoy alberga el Museu de la Ciutat. Este palacio, situado en la actual plaza de L'Arquebisbe, 3, fue adquirido por el propio Marqués de Campo en 1853 al duque de Villahermosa. Bajo su dirección, el inmueble experimentó una significativa transformación, con la intervención de los arquitectos Manuel Ferrando y Jaime Beatty, quienes lo adaptaron a las necesidades y gustos de su influyente propietario.

Tras el fallecimiento del marqués en 1889, la propiedad pasó a manos de los condes de Berbedel, quienes también realizaron reformas. Sin embargo, con el tiempo, el palacio fue abandonado y su estado de deterioro progresó. Ante esta situación, el Ayuntamiento de València tomó la decisión de adquirir el edificio en 1973, iniciando un ambicioso proyecto de rehabilitación integral. Finalmente, en 1989, el restaurado palacio abrió sus puertas al público como la nueva sede del Museu de la Ciutat, un espacio dedicado a la historia y el arte de València.

La incorporación de este busto no solo rinde homenaje a su antiguo propietario, sino que también refuerza la narrativa histórica del propio palacio, permitiendo a los visitantes conectar de manera más profunda con la vida y el legado de una de las figuras más emblemáticas de la València decimonónica.