València endurece su normativa de apartamentos turísticos para proteger el tejido residencial

El Ayuntamiento aprobará restricciones que limitan al 2% la presencia de viviendas turísticas por barrio y exigen accesos independientes, frenando la saturación urbana.

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Vista aérea de Valencia
Vista aérea de Valencia

El Ayuntamiento de València se prepara para dar un paso decisivo en la regulación del mercado de alojamientos turísticos. Este martes, durante la sesión plenaria de marzo, se someterá a aprobación una nueva normativa que posicionará a la capital del Turia “en una de las ciudades con la normativa más restrictivas sobre los apartamentos turísticos”. Esta medida, largamente esperada, busca equilibrar el desarrollo turístico con la calidad de vida de los residentes, estableciendo límites claros y estrictos para la proliferación de viviendas de uso turístico (VUT) en la ciudad.

La propuesta legislativa establece que los apartamentos turísticos nunca podrán superar el 2% del parque total de viviendas de cada barrio y distrito. Además, su ubicación quedará restringida a bajos o primeras plantas en edificios de uso mixto, con la condición indispensable de que no existan viviendas en el mismo rellano. Un requisito fundamental será la disposición de un acceso independiente desde la calle, separado del de los vecinos, garantizando así la privacidad y tranquilidad de las comunidades residenciales.

Según explicó el concejal de Urbanismo, Juan Giner, esta nueva regulación marca el fin de la moratoria de dos años establecida previamente. “concluirán los dos años de moratoria que se estableció y se pone en marcha los candados administrativos en todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad a excepción de Ciutat Vella”, que ya cuenta con su propio Plan Especial. Esto significa que la creación de nuevas plazas turísticas de cualquier tipo —no solo apartamentos— quedará automáticamente bloqueada una vez que se alcancen los topes definidos.

Un Marco Normativo Pionero para València

El concejal Giner enfatizó el carácter riguroso de la normativa, declarando que “Es una normativa restrictiva, que acaba con la barra libre que toleró la izquierda cuando estuvo al frente del Ayuntamiento provocado por un cambio de normativa en la que los bajos comerciales podían pasar a ser bajos turísticos. Dimos un primer paso para su restricción con la moratoria mientras elaborábamos la nueva norma y ahora con ella vamos a terminar con un modelo de ciudad por el que no apostamos”. El objetivo primordial es fomentar un modelo de ciudad donde los vecinos sean los principales beneficiarios. “Queremos vecinos que disfruten de sus barrios y, por eso, hemos contado con todas las aportaciones que mejoraban la normativa inicial propuesta”, añadió Giner.

La clave de la efectividad de esta regulación reside en la aplicación simultánea de tres “candados” o umbrales de bloqueo. No son alternativos, sino acumulativos: cualquier nueva solicitud de alojamiento turístico deberá cumplir con los tres filtros a la vez. Si se supera cualquiera de estos límites en un barrio, distrito o manzana, la actividad quedará automáticamente bloqueada en esa zona, independientemente de los otros indicadores. “Esta lógica acumulativa es la que, en la práctica, convierte en casi inviable la apertura de nuevos apartamentos turísticos en València”, subrayó el responsable municipal de Urbanismo y Vivienda.

  • Primer Candado: Límite de Plazas Turísticas por Población. La normativa establece que el número total de plazas turísticas (incluyendo hoteles, apartamentos y viviendas turísticas) nunca podrá exceder el 8% de los habitantes empadronados en cada barrio y distrito. Giner afirmó que “una vez rebasado ese umbral, la creación de plazas turísticas quedará bloqueada para mantener el equilibrio entre la capacidad de alojamiento y el vecindario, en línea con el modelo de ciudad que queremos ser”.
  • Segundo Candado: Porcentaje de Viviendas Destinadas a Uso Turístico. Para salvaguardar el uso residencial, se garantiza que un máximo del 2% del total de viviendas de cada barrio y distrito pueda destinarse a uso turístico. Por debajo de este límite, solo se permitirán en bajos y primeras plantas, siempre que no coexistan con viviendas al mismo nivel. Además, se exige un acceso propio e independiente desde la vía pública y la autorización por mayoría cualificada de la comunidad de propietarios. El concejal destacó que “con esta normativa es muy complicado crear nuevos apartamentos turísticos en València, de hecho ya ha descendido el número de peticiones en los últimos tiempos”.
  • Tercer Candado: Protección del Comercio Local en Plantas Bajas. Este umbral busca proteger la diversidad comercial y de servicios. En las plantas bajas de cada manzana, solo se permitirá hasta un máximo del 15% de cualquier tipo de alojamiento turístico en parcelas con uso dominante residencial, sobre el total de locales de la manzana.

Soluciones Innovadoras para La Torre: Aparcamientos en Altura

Además de la regulación turística, el pleno de marzo también tiene prevista la aprobación del Plan Especial del Sector La Torre. Esta iniciativa permitirá la construcción de aparcamientos en altura en los nuevos edificios de esta pedanía del sur de la ciudad, una medida crucial para mitigar los riesgos de inundación. La decisión surge como respuesta directa a las graves consecuencias de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que afectó la zona el 29 de octubre de 2024.

La modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de València posibilitará la creación de plazas de parking sobre la planta baja, específicamente en las plantas primera y segunda, tanto para edificaciones tipo TOB (torres en bloque) como TOE (torres exentas). Esta solución, propuesta por el Servicio de Planeamiento, busca prevenir futuros daños en un sector con un considerable número de edificios aún por construir. El Ayuntamiento ha especificado que estos aparcamientos elevados se ubicarán en el espacio libre privado de cada parcela, siendo el mantenimiento responsabilidad de las comunidades de propietarios.

Balance Económico Positivo: Liquidación del Presupuesto 2025

Otro punto relevante en la agenda plenaria será la liquidación del presupuesto municipal de 2025, que ha arrojado un balance muy favorable. El ejercicio se cerró con un remanente de tesorería de 38 millones de euros y una inversión ejecutada de 201 millones de euros durante el año pasado. La concejala de Hacienda y Presupuestos, María José Ferrer San Segundo, adelantó que “buena parte se incorpore a remanentes y financiar inversiones financieramente sostenibles, para seguir transformando la ciudad”.

Este superávit permitirá impulsar una serie de proyectos clave para la ciudad:

  • Continuidad de obras como el polideportivo de Sant Isidre, el centro municipal de artes escénicas de El Cabanyal y el Espai Dones.
  • Avance en los proyectos de inversión de Parques y Jardines y el Consell Agrari.
  • Asignación de 2,1 millones de euros para ejecutar las propuestas ciudadanas seleccionadas a través del proceso VLCParticipa de presupuestos participativos.
  • Destino de 6,8 millones de euros al ambicioso Plan Director de la EMT, liberando recursos para la adquisición de autobuses eléctricos y fortaleciendo la sostenibilidad del transporte público.
  • Reducción adicional de la deuda municipal con 2,74 millones de euros, consolidando una disminución significativa que, según el equipo de gobierno, ha pasado de 225 a 72 millones de euros en poco más de dos años y medio de mandato.