El Ayuntamiento de València ha dado un paso concreto en su política de cohesión social: la Junta de Gobierno Local ha aprobado una subvención nominativa de 578.264,50 euros destinada a la Fundación Secretariado Gitano, con el objetivo de desarrollar un programa de intervención integral dirigido a la población gitana de la ciudad. El dinero no irá a infraestructuras ni a campañas de imagen, sino directamente a personas: a itinerarios de inclusión, a formación prelaboral, a acompañamiento y a combatir una de las brechas sociales más persistentes del país.
Una brecha que los datos hacen difícil ignorar
Para entender el alcance de esta iniciativa, basta con mirar las cifras de contexto. La comunidad gitana en España se encuentra inmersa en una realidad marcada por graves desigualdades: el 92% de esta población se encuentra en riesgo de exclusión social o pobreza, frente al 26,9% de la población general. La tasa de paro entre la población gitana alcanza el 52%, el triple que la de la población general. No son estadísticas abstractas: son vidas cotidianas condicionadas por la falta de oportunidades, el abandono escolar temprano y la discriminación en el mercado laboral.
La Fundación Secretariado Gitano es una entidad social intercultural, sin ánimo de lucro, que trabaja desde hace más de 40 años por la promoción y la igualdad de oportunidades de la población gitana en España y en Europa. En València tiene una presencia consolidada, con programas que van desde el apoyo educativo hasta la inserción laboral, y con un equipo multidisciplinar que incluye educadores, trabajadores sociales, psicólogos y orientadores laborales.
Qué contempla el programa y a quién beneficia
El acuerdo aprobado por el consistorio valenciano se articulará mediante un convenio de colaboración entre ambas instituciones. La Fundación Secretariado Gitano desarrollará, entre otras acciones, al menos 400 itinerarios de atención específica, así como talleres de comercio ambulante, competencias básicas prelaborales y digitales. El Ayuntamiento derivará a aquellas personas gitanas usuarias de los centros de servicios sociales a programas de atención primaria básica y específica, y realizará itinerarios de inclusión social y seguimiento, facilitando además su asistencia a cursos de formación y búsqueda activa de empleo.
El programa tiene un marcado enfoque de género. La entidad colaborará en la selección de agentes clave, el 60% de los cuales serán mujeres gitanas de los barrios de València con mayor población de esta etnia: Malvarrosa, Cabanyal, Nazaret, La Punta, Quatre Carreres, Benicalap, Ciudad Fallera, La Fontsanta, Marxalenes y Orriols. Una apuesta que reconoce que las mujeres gitanas enfrentan una doble desventaja: la de la etnia y la del género.
Cómo se distribuye la inversión
La aportación municipal de 578.264,50 euros se distribuye en dos anualidades de 289.132,25 euros cada una, lo que garantiza continuidad al proyecto más allá del corto plazo. La Fundación Secretariado Gitano deberá acreditar el cumplimiento de las obligaciones del convenio y justificar la aplicación de los fondos, con un seguimiento que permita verificar que los recursos públicos se destinan efectivamente a los objetivos de inclusión y promoción social previstos.
Según el convenio, el Ayuntamiento y la Fundación Secretariado Gitano se comprometen a trabajar conjuntamente para conseguir la inserción social y laboral de la comunidad gitana de la ciudad de València. Una fórmula que, sobre el papel, suena a declaración de intenciones, pero que en la práctica se traduce en recursos reales para personas reales.
Un compromiso que se mide en oportunidades concretas
La aprobación de esta subvención no es un gesto simbólico. Es una respuesta institucional a décadas de exclusión estructural que han dejado a una parte significativa de la ciudadanía gitana fuera de los circuitos de formación y empleo normalizados. La combinación de itinerarios personalizados, talleres de cualificación profesional y un enfoque que pone a las mujeres en el centro del cambio apunta a un modelo de intervención que va más allá de la asistencia puntual. Que funcione, o no, dependerá en buena medida del seguimiento real que el Ayuntamiento haga de los fondos comprometidos y de la capacidad de la Fundación Secretariado Gitano para llegar a quienes más lo necesitan en los barrios de la ciudad.


