El Ayuntamiento de Valencia ha dado el pistoletazo de salida para la recuperación definitiva de los huertos urbanos de Sociópolis. La Junta de Gobierno Local ha sacado a licitación el proyecto de obras de reparación de este espacio agrícola de la pedanía de La Torre, con un presupuesto de 563.170,78 euros —IVA incluido— y un plazo de ejecución de siete meses. El dinero, según el proyecto básico aprobado en marzo, procede del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, lo que convierte esta actuación en una de las respuestas institucionales más concretas a los estragos que la DANA del 29 de octubre de 2024 dejó en el sur de la ciudad.
Un espacio que la riada dejó irreconocible
Pocas imágenes ilustraron mejor la magnitud de aquella catástrofe que la de los huertos de Sociópolis anegados por el barro. Estos espacios se habían convertido en los últimos años en uno de los principales referentes de agricultura urbana y participación vecinal en Valencia, funcionando además como puntos de convivencia, envejecimiento activo y educación ambiental para numerosos vecinos. Perderlos, aunque fuera temporalmente, no fue solo un golpe material: fue también un golpe al tejido social del barrio.
Tras la riada, el Consell Agrari de València (CAV) no se limitó a evaluar los daños visibles. Encargó un análisis exhaustivo del suelo a un laboratorio especializado para determinar si la tierra seguía siendo segura para el cultivo. El veredicto fue positivo: los niveles de metales se encontraban dentro de los valores normales. Aun así, se realizó también una evaluación complementaria sobre la presencia de hidrocarburos, para garantizar la máxima seguridad antes de autorizar cualquier actividad agrícola. Cuando la ciencia dio luz verde, el CAV comenzó a trabajar a contrarreloj.
Volver a la tierra, paso a paso
El Consell Agrari de València destinó más de 70.000 euros a las actuaciones de acondicionamiento previas, desarrolladas en coordinación con distintos servicios municipales. La actuación incluyó la revisión integral del sistema de riego interior y exterior, la preparación de las parcelas para el cultivo y la adecuación de instalaciones generales como taquillas y baños.
El esfuerzo tuvo recompensa. En mayo de 2026, las parcelas fueron puestas de nuevo a disposición de sus usuarios, algo más de año y medio después de que la DANA las arrasara. Los primeros en regresar fueron los más de 150 usuarios que ya tenían autorización en vigor el 29 de octubre de 2024 y que no habían solicitado la baja durante ese tiempo. Una vuelta a casa, en el sentido más literal del término.
Sin embargo, esta reapertura fue planteada como parcial, a la espera de una actuación municipal integral que mejorará el conjunto de instalaciones e infraestructuras y que podría prolongarse hasta septiembre de 2027. Es precisamente esa actuación integral la que ahora entra en fase de licitación.
Más de medio millón para una reconstrucción a fondo
El proyecto que sale ahora a concurso público tiene carácter plurianual: afectará a los ejercicios de 2026 y 2027. Con 563.170,78 euros sobre la mesa y siete meses de obras por delante, el objetivo es devolver a los huertos de Sociópolis su plena funcionalidad, no solo remendando lo que rompió la riada, sino mejorando lo que ya existía antes. Una reconstrucción que, en este caso, también es una oportunidad para hacer mejor lo que el tiempo y el uso habían ido deteriorando.
El concejal de Agricultura y presidente del CAV, José Gosálbez, lo resumió con claridad cuando anunció la reapertura parcial en mayo: "No hablamos solo de reapertura, hablamos de recuperación: de espacios públicos, de confianza y de una función social que beneficia a toda la ciudad."
Los huertos de Sociópolis siempre fueron algo más que parcelas donde cultivar tomates o lechugas. Son un símbolo de una forma de entender la ciudad: más verde, más participativa, más humana. Que ahora una inversión de medio millón de euros respalde su reconstrucción definitiva dice mucho sobre lo que Valencia no está dispuesta a perder, por mucho barro que se empeñe en arrastrarlo.


