València destina 100.000 euros para ayuda humanitaria en Venezuela tras el devastador doble terremoto de junio

La Junta de Govern aprueba subvenciones de hasta 25.000 € por proyecto para paliar los efectos del sismo que dejó miles de víctimas.

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Unos niños cogidos de la mano
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Tres semanas después de que Venezuela viviera una de las catástrofes sísmicas más devastadoras de su historia reciente, el Ayuntamiento de València ha respondido con una medida concreta: una línea especial de subvenciones dotada con 100.000 euros para financiar proyectos de acción humanitaria dirigidos a la población afectada por los terremotos del pasado 24 de junio. La Junta de Govern Local aprobó este viernes las bases reguladoras de esta convocatoria, cuyo portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, se encargó de presentar en detalle.

Un doblete sísmico sin precedentes en más de un siglo

Para entender la urgencia de la respuesta, basta con recordar lo que ocurrió aquella tarde de junio. Los terremotos de Venezuela de 2026 fueron dos movimientos telúricos del tipo doblete ocurridos el 24 de junio: el primero alcanzó una magnitud de 7,2 y se originó a 23 kilómetros de la ciudad de San Felipe, en el estado Yaracuy; el segundo, de magnitud 7,5, llegó apenas 39 segundos después, a 28 kilómetros al sureste de Yumare. En un lapso de apenas 40 segundos, los dos potentes movimientos telúricos sacudieron el centro y el occidente del país, dejando una profunda huella en la población, especialmente en Caracas y en el estado de La Guaira.

La escasa profundidad de los focos sísmicos —entre 10 y 20 kilómetros— es el factor clave que explica por qué las ondas se liberaron con tanta fuerza en la superficie, causando una sacudida que no solo se sintió en la mayor parte del territorio venezolano, sino también en el norte de Colombia, el norte de Brasil y varias islas del Caribe, como Aruba, Bonaire y Curazao. Los terremotos ocurrieron, además, durante la conmemoración de la batalla de Carabobo y las fiestas de San Juan, por lo que muchos comercios se encontraban cerrados. Un detalle que, lejos de ser anecdótico, agravó la vulnerabilidad de miles de personas sorprendidas fuera de sus rutinas habituales.

Hasta el momento se han reportado 4.490 fallecidos y más de 16.000 heridos, así como el colapso de viviendas, edificios y afectaciones en redes de transporte, incluido el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Las cifras, que no han dejado de actualizarse desde la primera noche, sitúan esta tragedia entre las peores que ha sufrido el país caribeño en más de cien años.

Hasta 25.000 euros por proyecto, pagados al 100% por adelantado

La convocatoria aprobada por el consistorio valenciano fija en 25.000 euros el importe máximo subvencionable por proyecto, que podrá cubrir hasta el 80% del coste total de cada iniciativa. Una de las características más destacadas de esta línea de ayuda es que las subvenciones se abonarán de forma anticipada al 100%, un mecanismo pensado precisamente para que las organizaciones que trabajan sobre el terreno puedan actuar con agilidad sin esperar a justificar el gasto.

Las iniciativas elegibles deberán centrarse en tres ámbitos: la atención inmediata a la población afectada, la protección de las necesidades básicas y la reconstrucción o rehabilitación de servicios esenciales. La concesión se realizará mediante concurrencia competitiva, y las entidades interesadas tendrán un plazo de 15 días naturales desde la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia para presentar sus solicitudes a través de la Sede Electrónica del Ayuntamiento.

Adhesión a la FEMP y apoyo a la comunidad venezolana de la ciudad

La respuesta de València no se limita al plano económico. En la misma sesión, la Junta de Govern aprobó la adhesión a la Declaración Institucional de la FEMP de apoyo y solidaridad con el pueblo venezolano, que describe la situación como una "grave emergencia humanitaria con miles de víctimas y decenas de miles de personas afectadas". Con esta adhesión, el Ayuntamiento expresa sus condolencias a las víctimas, muestra su apoyo a la comunidad venezolana residente en la ciudad y se suma al compromiso del municipalismo español de colaborar, dentro de sus posibilidades, en la ayuda a los damnificados. La declaración también reconoce explícitamente la labor de los equipos de emergencia, el personal sanitario, los voluntarios y las organizaciones humanitarias presentes sobre el terreno.

Más ayuda social: higiene, educación y alimentación

La sesión de este viernes dio también luz verde a la modificación del Plan de Subvenciones Municipal para incorporar tres nuevos proyectos de carácter social en la propia ciudad de València. El primero es el proyecto HigieneBus – 10 minutos de dignidad, impulsado por Edad Dorada Mensajeros de la Paz CV, dotado con 15.000 euros, que busca facilitar el acceso a condiciones mínimas de higiene personal a personas sin hogar, en exclusión residencial severa o que viven en asentamientos precarios.

El segundo proyecto, Escoleta Matinal, recibe también 15.000 euros y será ejecutado por la Fundación por la Justicia. Su objetivo es reducir el riesgo de exclusión social de niños y niñas en situación de alta vulnerabilidad del barrio de Nazaret, incidiendo en el abandono escolar temprano, el rendimiento académico y la convivencia intercultural. Es la primera vez que esta iniciativa recibe financiación municipal.

Finalmente, el Banco de Alimentos de València obtiene una subvención nominativa de 30.000 euros destinada al reparto directo de suministros en la ciudad, que incluye la entrega solidaria en Mestalla y la distribución a domicilio para personas mayores o con movilidad reducida usuarias del programa Al teu costat.

En definitiva, la aprobación de esta batería de medidas refleja una doble vocación solidaria del consistorio valenciano: la que mira hacia dentro, hacia quienes viven en situación de vulnerabilidad en sus propios barrios, y la que mira hacia fuera, hacia un pueblo que, a miles de kilómetros, intenta reconstruirse entre los escombros de una catástrofe que el mundo todavía no ha terminado de dimensionar.