València da luz verde a las obras del primer gran centro del cómic de España: 1,5 millones para un sueño que lleva años en viñetas

El Ayuntamiento de València adjudica por 1,5 millones las obras de reforma del futuro Centre del Còmic Micharmut, en El Carme, el primer centro público de estas características en España.

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El Ayuntamiento de València acaba de dar un paso decisivo para convertir la ciudad en la capital española del cómic. La Junta de Gobierno Local ha adjudicado este viernes a la empresa DOALCO S.A. las obras de reforma del edificio de la plaza de Tavernes de la Valldigna número 4, en el barrio de El Carme, que albergará el futuro Centre del Còmic Micharmut. El contrato asciende a 1,5 millones de euros y los trabajos deberán completarse en un plazo de doce meses. No es un edificio cualquiera: data del siglo XIX y fue, durante décadas, la sede del Centro Excursionista. Ahora, sus muros de piedra centenaria se preparan para guardar viñetas.

El primer centro público del cómic en España, por fin en marcha

El proyecto lleva años gestándose. La idea de dotar a València de un espacio dedicado a la investigación, el archivo y la conservación del patrimonio gráfico nació como respuesta a una demanda histórica del sector: que las colecciones de tebeos valencianos no terminaran dispersas o en manos privadas sin acceso público. El futuro Micharmut será el primer centro público en España de estas características, con funciones de archivo, conservación del patrimonio creativo del cómic, investigación, formación y divulgación. No es exactamente un museo, aunque contará con espacios para la exhibición. Es algo más parecido a un archivo vivo.

Los fondos con los que contará el centro están formados por cerca de 10.000 publicaciones procedentes de donaciones, a las que se añadirán diversas compras gestionadas por el Ayuntamiento con particulares, con lo que podrá iniciar sus actividades con más de 30.000 documentos. Una colección que ya es significativa antes incluso de abrir sus puertas, y que seguirá creciendo: los servicios municipales están en permanente contacto con posibles donantes y vendedores de colecciones para seguir ampliando el fondo.

Un edificio histórico que se reinventa

Las obras no solo implican rehabilitar un inmueble con más de cien años de historia. Implican transformarlo sin borrarlo. Los trabajos contemplan una redistribución completa de los espacios respetando los elementos constructivos originales del siglo XIX, y darán lugar a salas de estudio y consulta, despachos para personal investigador, un archivo, un área de digitalización y un salón de actos. El Centre del Còmic Micharmut compartirá espacio con la biblioteca municipal Carles Ros, que actualmente ya funciona en el inmueble, lo que convierte al edificio en un punto de confluencia natural entre el lector de siempre y el investigador del futuro.

El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, resumió el espíritu del proyecto con claridad:

"Seguimos trabajando para colocar a València en el centro de la cultura del cómic, poniendo en valor nuestra historia y nuestros autores" - José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de València

Micharmut: un nombre que es una declaración de intenciones

El nombre del centro no es arbitrario. Juan Enrique Bosch, nacido en 1953 y fallecido en 2016, conocido como Micharmut, fue uno de los grandes dibujantes de la denominada Nueva Escuela Valenciana del cómic, desarrollada a partir de los años ochenta junto a autores como Mique Beltran, Sento, Daniel Torres, Miguel Calatayud o el mismo Javier Mariscal. Micharmut consiguió trascender a la persona para convertirse en un concepto, en una idea que representaba una fuerza creativa primordial sin límites, capaz de unir pasado, presente y futuro de la historieta. Su obra es inspiración para nuevas generaciones y un catálogo de caminos abiertos para explorar posibilidades expresivas inéditas para el noveno arte.

Ese espíritu de continuidad generacional es, precisamente, lo que el centro quiere preservar. Las colecciones que el Ayuntamiento está acordando adquirir corresponden al periodo de lo que se conoce como la Escuela Valenciana, una época de gran creatividad para la historieta gráfica que se desarrolló entre los años 40 y 60 del siglo pasado, con autores como Sanchis, Gago, Karpa, Liceras, Palop o Vañó. Precisamente esa etiqueta llevó a bautizar como "nueva escuela valenciana" a los autores de la generación de Micharmut, que renovaron el lenguaje del cómic a partir de la transición a la democracia. El hilo narrativo entre ambas generaciones es uno de los ejes del proyecto.

Investigación, digitalización y una apuesta por los creadores valencianos

Más allá del archivo, el Centre del Còmic Micharmut tendrá vocación académica y divulgativa. Gracias al convenio con la Universitat de València y a la colaboración con la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM, el centro contempla acciones formativas centradas en el noveno arte y presta especial atención a la promoción de los creadores valencianos. La lista de nombres que inspiran esta misión habla por sí sola: José Sanchis —creador de Pumby—, José Palop, Eduardo Vañó, Miguel Quesada, Arturo Rojas, Sento Llobell o el propio Micharmut, junto a voces más contemporáneas como Paco Roca, Salvador Larroca, Núria Tamarit o Cristina Durán.

El centro también ofrecerá servicios de restauración y digitalización de documentos para facilitar su consulta e investigación, una función clave en un país donde los fondos históricos del tebeo han estado durante décadas en un limbo entre el coleccionismo privado y el olvido. La digitalización no es un detalle técnico: es la diferencia entre que una obra sobreviva o desaparezca.

Valencia consolida su apuesta por el cómic como patrimonio cultural

La apertura del Micharmut no llega en el vacío. El Ayuntamiento participa en eventos como el Salón del Cómic, las Jornadas de Asovalcom o el Festival Internacional del Cómic de Angoulême, y ha creado recientemente una nueva modalidad en los galardones literarios Ciutat de València: el Premio de Cómic Josep Sanchis Grau, en homenaje al creador de Pumby, dotado con 10.000 euros. Son gestos que, sumados a la inversión en infraestructura, dibujan una política cultural coherente y con memoria.

Con las obras adjudicadas y un plazo de ejecución de doce meses, la ciudad tiene por delante un año de transformación silenciosa en un rincón del barrio de El Carme. Cuando termine, una institución que durante años existió solo como promesa pasará a ser un lugar físico donde las viñetas tienen tanto valor patrimonial como un cuadro o un manuscrito. Para una ciudad que ha dado al cómic español algunos de sus nombres más importantes, era una deuda pendiente desde hace demasiado tiempo.