Once artistas o colectivos creativos tomarán este curso el relevo donde los libros de texto difícilmente llegan. El Ayuntamiento de Valencia ha resuelto la convocatoria del programa de Residencias Artísticas en centros educativos, seleccionando once proyectos que recibirán 3.000 euros cada uno para desarrollarse en colegios e institutos de la ciudad durante el curso 2025/2026. El presupuesto total de la iniciativa asciende a 33.000 euros.
Arte que entra por la puerta del aula
La idea es tan sencilla como potente: un creador —puede ser un artista visual, un músico, un arquitecto o un dramaturgo— se instala en un centro escolar y trabaja junto al alumnado y al profesorado en un proyecto artístico real. No como espectadores, sino como protagonistas. En cada residencia, el creador desarrolla un proyecto artístico personal en colaboración con el alumnado de un grupo-clase del centro participante, con propuestas innovadoras que evidencian el carácter procesual de la creación contemporánea y empoderan a alumnado y profesorado como productores culturales, no como meros consumidores.
Las disciplinas sobre las que pueden versar los proyectos son variadas: artes visuales, cultura digital y audiovisual, arquitectura, teatro, danza o creación sonora, entre otras. Una diversidad que convierte cada residencia en una experiencia singular e irrepetible para cada escuela.
El programa no acaba con el proceso creativo en el aula. La iniciativa incluye la presentación pública del proceso a la comunidad educativa y un encuentro final en un espacio municipal para compartir la experiencia de las diferentes residencias. Es decir, el arte trasciende el aula y se convierte en un hecho colectivo.
Once proyectos, dos calendarios
De los once proyectos seleccionados por la Junta de Gobierno Local, tres arrancarán de forma inmediata y concluirán antes de que acabe septiembre. Los ocho restantes se desarrollarán entre enero y junio de 2027, distribuyendo así el impacto del programa a lo largo de todo el año académico.
En cuanto a la financiación, el Ayuntamiento ha establecido un sistema de doble pago para garantizar la viabilidad de cada proyecto: el 50% de la ayuda se abona de forma anticipada, antes de que comience la residencia, y el otro 50% se entrega una vez finalizada la actividad. Un mecanismo que protege tanto al artista como al centro escolar.
La Concejalía de Educación ha impulsado esta línea de ayudas que, con un presupuesto total de 33.000 euros, prevé la concesión de 11 residencias artísticas, dotadas con 3.000 euros cada una, para poner en marcha propuestas de creación contemporánea que fomenten el papel del alumnado y del profesorado como productores culturales. No es un programa nuevo: ediciones anteriores ya habían ampliado el número de residencias progresivamente , consolidando una apuesta municipal que lleva varios cursos creciendo.
El Premio José Iturbi, ahora con más dotación
La misma sesión de la Junta de Gobierno Local sirvió para aprobar otra distinción de calado en el ámbito musical. El Premio José Iturbi al mejor expediente académico del curso 2025/2026 queda convocado con una dotación de 2.000 euros, destinado al estudiante que haya obtenido el mejor resultado al finalizar las enseñanzas profesionales de música en el Conservatorio Municipal que lleva el nombre del célebre pianista valenciano.
El galardón evalúa la media del expediente académico, así como los Premios de Honor y las Menciones obtenidas a lo largo de la carrera. En caso de empate, el jurado podrá conceder el reconocimiento ex aequo. Lo más destacado de esta edición es el incremento de la dotación: el premio pasa de los 1.500 euros de la convocatoria anterior a los 2.000 euros actuales, un aumento del 33% que no pasa desapercibido.
"Con este incremento queremos reforzar el reconocimiento público al esfuerzo, la dedicación y la excelencia de nuestro alumnado" - Juan Carlos Caballero, concejal del Ayuntamiento de Valencia
Juntos, el programa de Residencias Artísticas y el Premio José Iturbi dibujan una misma filosofía: que la excelencia y la creatividad no son conceptos reservados a élites culturales, sino semillas que pueden germinar en cualquier aula de la ciudad. Valencia apuesta por que el arte no sea un complemento del sistema educativo, sino una parte viva de él. En un momento en que la educación artística sigue siendo una asignatura pendiente en muchos sistemas escolares, iniciativas como esta recuerdan que hay formas de hacer las cosas de otra manera.


