Tres días, artistas urbanos pintando en directo y una ciudad que vuelve a apostar por el spray como herramienta de transformación cultural. València acogerá del 2 al 4 de octubre una nueva etapa de la Liga Nacional de Graffiti (LNG), una de las competiciones de arte urbano más importantes del país, después de que la Junta de Gobierno Local haya aprobado este viernes la colaboración de la Fundación Visit València con la organización del evento. La Fundación destinará 14.200 euros a su desarrollo y difusión.
Una competición que recorre España de norte a sur
La Liga Nacional de Graffiti no es un evento puntual ni improvisado. La temporada 2026 ya lleva meses en marcha, con Andorra (Teruel) como primera parada presencial del circuito, donde artistas de distintos puntos del país trabajaron en directo transformando espacios del municipio. El calendario incluye ciudades como Vigo, Ventas de Huelma, Mojácar, Jerez de la Frontera o Ingenio, en Gran Canaria, conformando un recorrido que convierte muros olvidados en lienzos de varios metros. València encaja en ese circuito como una de las ocho paradas del año.
Durante las jornadas del evento, el público puede acercarse al espacio y seguir de cerca el trabajo de los artistas clasificados, contemplando en directo el proceso de creación de las obras y conociendo de una forma diferente el graffiti. No es una galería con cuadros enmarcados: es el acto mismo de crear, al aire libre y con espectadores.
Del muro degradado al referente cultural
La edición valenciana de 2025 ya dejó una huella visible en la ciudad. La Liga se celebró en el barrio de Montolivet, concretamente en la calle Pepita Samper, una calle peatonal a la que dan numerosas paredes traseras de edificios y que presentaba un aspecto degradado. Gracias al arte urbano, ese espacio quedó transformado en un nuevo punto de referencia con murales gigantes que dejaron un legado permanente para la ciudad. Esa es precisamente la lógica que subyace al proyecto: no decorar, sino regenerar.
La iniciativa encaja además en una narrativa más amplia sobre el papel de la creatividad en la proyección urbana. València fue Capital Mundial del Diseño en 2022 y, un año después, fue incorporada a la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría de Diseño. El arte urbano, en ese contexto, no es un añadido estético sino una pieza coherente con ese posicionamiento.
Turismo y barrios: la doble apuesta de Visit València
La colaboración de la Fundación Visit València con la Liga Nacional de Graffiti responde a una estrategia que busca hacer confluir turismo, cultura y vida de barrio. La idea no es solo atraer visitantes, sino generar actividad para quienes ya viven en esos entornos. Un enfoque que, dicho así, puede sonar a eslogan, pero que en la práctica se traduce en murales permanentes, programación abierta y recorridos culturales que perduran más allá del fin de semana del evento.
"El arte urbano tiene la capacidad de recuperar lugares, activar nuestros barrios y convertir espacios cotidianos en nuevos puntos de encuentro y expresión cultural que pueden disfrutar tanto residentes como visitantes" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones y presidenta de la Fundación Visit València
La programación de la etapa valenciana se complementará con actividades vinculadas al arte urbano y acciones de difusión y producción audiovisual. Ediciones anteriores de la Liga en otras ciudades han incluido también actividades pensadas para los más pequeños, como talleres infantiles de graffiti que ofrecen a niños y niñas la oportunidad de acercarse a esta disciplina. Una forma de ampliar el alcance del evento más allá del público habitual del arte urbano.
Una ciudad que ya sabe lo que es esto
València ya es un referente del arte urbano, y esa es una de las razones por las que la ciudad fue elegida para acoger ediciones de la Liga. Sus barrios acumulan años de intervenciones en muros, fachadas y persianas que han ido incorporando nuevas expresiones artísticas al paisaje cotidiano, configurando recorridos informales que muchos vecinos hacen sin llamarlos visitas culturales, simplemente porque forman parte de su entorno.
El arte urbano lleva décadas peleando por ser reconocido como disciplina legítima, y eventos como la Liga Nacional de Graffiti forman parte de ese proceso de normalización. Que una ciudad como València destine fondos públicos, apruebe convenios y alinee el graffiti con su estrategia turística dice algo sobre cómo ha cambiado la conversación. Lo que antes se borraba con pintura gris, hoy se financia con 14.200 euros y aparece en la agenda de la Junta de Gobierno Local.

