València construirá una nueva cochera de autobuses en el Safranar por 5,9 millones para albergar la mayor flota de su historia

La EMT lanza tres licitaciones por casi 20 millones para ampliar cocheras y electrificar la flota, que superará los 530 vehículos en 2027.

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La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València ha dado un paso decisivo para resolver uno de sus cuellos de botella más persistentes: el espacio. La compañía ha sacado a licitación pública la construcción de un tercer depósito en el barrio del Safranar, con capacidad para 79 autobuses —60 articulados y 19 estándar—, por un importe de 5,9 millones de euros. Una inversión que llega en el momento justo: la ciudad acaba de encadenar dos años consecutivos de récords históricos de pasajeros y la flota municipal llevaba más de dos décadas sin crecer.

Una cochera que nace de la necesidad

La nueva infraestructura se ubicará a apenas 400 metros de los talleres de Sant Isidre, con los que estará comunicada mediante la urbanización del acceso entre ambas instalaciones. La proximidad no es casual: el objetivo es que las dos cocheras funcionen como un sistema integrado, capaz de absorber los autobuses que ya están llegando a la ciudad. Porque el problema no es futuro, es presente. Durante el año 2025, la EMT superó su récord histórico de viajeros, registrando un total de 120.526.090 desplazamientos. Esta cifra supone un incremento de la demanda del 4,15% respecto a 2024, año en el que el número de viajeros fue de 115.720.226, y del 19,53% en comparación con 2023, ejercicio en el que se realizaron 100.832.000 viajes.

Dicho de otro modo: en apenas dos años, la EMT ha ganado casi 20 millones de pasajeros. Y el autobús que transporta a tanta gente tiene que aparcarse en algún lugar.

222 autobuses nuevos que necesitan sitio

La raíz del problema está en las compras. La EMT ha invertido 118 millones de euros en la adquisición de 222 nuevos vehículos —120 eléctricos, 98 articulados híbridos y 4 minibuses— que comenzaron a llegar a València el año pasado y seguirán haciéndolo hasta principios de 2027. Con ellos, la flota pasará de los actuales 496 vehículos a 530. Una expansión que, sobre el papel, parece modesta, pero que después de más de 20 años de estancamiento supone un cambio de era para el transporte público valenciano.

El problema es que los depósitos actuales no tienen capacidad para alojar todos esos autobuses. De ahí que el nuevo depósito del Safranar no sea un capricho, sino una pieza imprescindible del puzle. La cochera estará completamente finalizada a lo largo del segundo cuatrimestre de 2027, aunque podrá usarse parcialmente como estacionamiento a partir de los nueve meses desde el inicio de las obras. Una solución escalonada que permitirá aliviar la presión conforme vayan llegando los nuevos vehículos.

Casi 20 millones de euros para electrificar tres cocheras

El del Safranar es solo uno de los tres frentes abiertos simultáneamente. La EMT ha licitado también la electrificación de las cocheras de Sant Isidre y el Depósito Norte, en una apuesta global que suma una inversión cercana a los 20 millones de euros. El desglose es el siguiente:

  • Depósito Norte: obras de electrificación licitadas por 7,9 millones de euros, con el objetivo de instalar 70 puntos de carga y llevar una potencia de 9,9 MW. Los trabajos están en fase avanzada y se prevé que la infraestructura esté operativa en el cuarto trimestre de 2025.
  • Sant Isidre: una inversión de 1,5 millones de euros ejecutada ya en 2024 incluyó 28 puntos de carga. Ahora se licita una segunda actuación por 4,3 millones que habilitará 24 puntos de carga adicionales, en continuidad con las fases ya realizadas.
  • Safranar: 5,9 millones para el nuevo depósito, que incluye también la urbanización del acceso con Sant Isidre.

El resultado conjunto de todas estas actuaciones es transformador: València pasará de dos cocheras a tres, de 497 a 576 plazas de estacionamiento, de 22 puntos de recarga en 2023 a 168, y de 2 MW de potencia eléctrica a 12 MW. Unas cifras que reflejan el salto de escala que está dando la empresa municipal.

Hacia una flota mayoritariamente eléctrica

Detrás de cada kilovatio y cada plaza de estacionamiento hay una decisión política deliberada. El concejal de Seguridad y Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, lo ha explicado sin ambigüedades:

"Se trata de una clara apuesta por los vehículos limpios, ya que con la llegada de los nuevos autobuses, más del 91% de la flota de la EMT estará compuesta por autobuses eléctricos e híbridos frente al 55% de 2023" - Jesús Carbonell, concejal de Seguridad y Movilidad y presidente de la EMT de València

El dato más llamativo es el de los autobuses puramente eléctricos: de los 22 que había en 2023 —un testimonial 4% de la flota— se pasará a 142 en 2027, lo que representará prácticamente el 27% de todos los vehículos. Un crecimiento de más de seis veces en apenas cuatro años. Está prevista además la llegada de otros 94 autobuses eléctricos más y otros 67 híbridos articulados durante el presente ejercicio y principios de 2027, lo que permitirá llevar la flota de EMT a 530 autobuses frente a los 497 actuales.

La pregunta que subyace a todo esto es si las infraestructuras van a llegar a tiempo. La respuesta que ofrece la EMT es que, por primera vez en mucho tiempo, están siendo planificadas con antelación y no a remolque de los problemas. La empresa municipal ha entrado en una fase de expansión y modernización de su flota e infraestructuras, marcando un punto de inflexión en su trayectoria. Si los tiempos de obra se cumplen y los autobuses siguen llenándose como hasta ahora, el Safranar dejará de ser un barrio conocido solo por los valencianos para convertirse también en el símbolo de una transformación que ya está en marcha.