València celebra 700 años de Corpus Christi con cuatro días de fiesta, una custodia récord y la mirada puesta en la UNESCO

Del 4 al 7 de junio, València vive la Festa Grossa más histórica: el 700 aniversario del Corpus Christi, con procesión, Rocas, bandas de música y candidatura a Patrimonio de la Humanidad.

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Corpus Valencia
Corpus Valencia

Setecientos años no se cumplen todos los días. El Corpus Christi de València, conocido popularmente como la Festa Grossa, alcanza en 2026 un aniversario que muy pocas celebraciones del mundo pueden presumir de igualar: siete siglos de historia ininterrumpida, de tradición transmitida de padres a hijos, de carros triunfales, danzas, personajes bíblicos y una procesión que recorre el corazón del centro histórico con la custodia más grande del mundo a su paso. Del 4 al 7 de junio, la ciudad no solo celebra una fiesta; reivindica un legado.

Un origen medieval que sobrevivió a la peste y al tiempo

El origen del Corpus Christi se remonta a 1263, cuando el papa Urbano IV instituyó la festividad mediante la bula Transiturus hoc mundo, extendiéndose por toda la cristiandad. En València, la procesión se instauró en 1355 gracias al obispo Hugo de Fenollet, marcando el inicio de una tradición que ha perdurado más de siete siglos. No fue un camino fácil: la peste negra y otras calamidades, como la muerte prematura del propio obispo, influyeron para que la procesión se suspendiera durante largos años. Pero la ciudad siempre encontró la manera de recuperarla. Aunque la primera procesión documentada data del año 1355, existen referencias anteriores que prueban que la fiesta ya se celebraba en 1326. De ahí viene el número que se conmemora este año.

La custodia procesional de la Catedral, obra de Francisco Pajarón Suay, es considerada la más grande del mundo y fue realizada gracias a las donaciones de los valencianos. Ese detalle lo dice todo sobre la relación entre la ciudad y su fiesta: no es algo que se impuso desde arriba, sino algo que el pueblo construyó y financió con sus propias manos.

Cuatro días para celebrar siete siglos

Los actos centrales arrancan el jueves 4 de junio con la Misa Solemne en el Real Colegio Seminario del Corpus Christi. A las 20 horas, el Patriarca acogerá la Misa Solemne del Corpus, oficiada por el arzobispo de València, monseñor Enrique Benavent, que al finalizar pronunciará el Pregón del Corpus. Es la primera vez que el pregón recae en el máximo representante de la Iglesia en la ciudad, un gesto que subraya el carácter excepcional de esta edición.

El viernes 5 llega una de las grandes novedades del año. Como es tradición, una representación de la Asociación de Amics del Corpus entregará, a lo largo de la jornada, adornos florales llamados pomells a autoridades civiles, religiosas y militares de la ciudad, invitándoles a participar de la festividad. Pero este año, la entrega de pomells tendrá un broche de oro inédito: diez bandas de música desfilarán por primera vez en una entrada conjunta impulsada por la Concejalía de Fiestas y Tradiciones en colaboración con COSOMUVAL, con una interpretación colectiva de piezas musicales y los himnos oficiales en la plaza de L'Ajuntament. En conmemoración del 700 aniversario, se ubicarán también siete monumentos florales a cargo del Gremio de Floristas de la Comunidad Valenciana en varias calles y plazas, uno de ellos frente al Palacio Arzobispal.

El sábado 6 reserva la tradicional Penjà de Poals, representaciones vinculadas al Corpus, conciertos de música tradicional valenciana y, a las 23 horas, el concierto extraordinario de la Banda Sinfónica Municipal de Valencia en la plaza de la Virgen. La Nit de Festa cerrará una jornada pensada para que la celebración llegue también a quienes no son devotos pero sí curiosos.

El domingo 7 es el día grande. El arzobispo presidirá la solemne misa de pontifical a las 10 horas, que será retransmitida por el canal de YouTube de la Catedral; a las 12 horas, la Cavalcada del Convit, y a las 19 horas, la solemne Procesión General. A lo largo del recorrido se ubicarán siete coros en la Plaza de Manises, Plaza del Tossal, frente a la Lonja, en la esquina de la Avenida María Cristina con la calle San Vicente, frente a la iglesia de San Martín, en la calle del Mar y frente al Palacio Arzobispal.

Un patrimonio sin equivalente en España ni en el mundo

Lo que hace singular al Corpus de València no es solo su antigüedad, sino la riqueza y diversidad de los elementos que lo componen. La celebración mantiene vivo un conjunto de manifestaciones únicas como las Rocas, els Gegants i Cabuts, las danzas tradicionales, la Cabalgata del Convite o la figura de la Moma, símbolos de un lenguaje festivo propio que ha llegado hasta nuestros días tras siglos de historia. La procesión reúne cerca de 300 personajes bíblicos, danzas, música, carros triunfales y siglos de historia popular. El vestuario que lo hace posible supera las 1.300 prendas entre trajes y complementos. Una cifra que habla de la escala de la logística, pero también del mimo con que se preserva cada detalle.

Uno de los momentos más característicos es la Cabalgata del Convite, un desfile con origen en el año 1516 que representa una invitación pública del Capellán de las Rocas a participar en la procesión del Corpus Christi. La Moma, representación de la Virtud, combate a los siete Momos, figuras alegóricas de los pecados capitales. Una batalla simbólica que lleva repitiéndose cada año desde hace siglos y que, vista en directo, tiene más fuerza de la que ninguna pantalla puede transmitir.

"No hay ninguna procesión en el mundo como la del Corpus de Valencia" - Francisco Esteve, presidente de la Associació Amics del Corpus

El Ayuntamiento apunta a la UNESCO y al reconocimiento nacional

El 700 aniversario no es solo una celebración; es también una palanca institucional. El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para que el Corpus Christi avance hacia su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, tras haber obtenido en 2019 el reconocimiento autonómico. El siguiente escalón es aún más ambicioso: trabajar junto a las administraciones competentes para impulsar la candidatura del Corpus Christi de València como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO.

"El Corpus ha llegado hasta nuestros días porque generaciones enteras entendieron que conservar esta celebración era también conservar una parte esencial de la historia de València" - Mónica Gil, concejala de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de València

Ambos procesos forman parte de una misma estrategia de protección y proyección que el Ayuntamiento describe como una responsabilidad colectiva. No basta con organizar la fiesta cada año; hace falta blindarla. La celebración aspira a ser reconocida algún día como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO , un objetivo que la convierte, en este 700 aniversario, en algo más que una tradición: en una apuesta de futuro. Porque una ciudad que es capaz de conservar durante siete siglos una fiesta de esta magnitud merece, al menos, que el mundo lo sepa.