Un pueblo de poco menos de 3.000 habitantes en la comarca de la Plana Alta ha hecho algo que muchas grandes ciudades aún no han logrado: transformar su memoria colectiva en una experiencia digital interactiva, accesible para cualquier persona con o sin conocimientos tecnológicos. Vall d'Alba, que celebra en 2025 el centenario de su segregación como entidad local independiente , ha aprovechado la efeméride para ir más allá de los actos festivos y construir algo que perdure: un archivo municipal digital llamado 'Memòria Viva'.
Un archivo que nació de los vecinos
La iniciativa ha sido impulsada con el apoyo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, a través del programa Territorios Innovadores, que financia proyectos de I+D+i con impacto directo en los municipios valencianos. El director general de Innovación, Juan José Cortés, se reunió con la alcaldesa, Marta Barrachina, y el equipo de gobierno local para conocer de primera mano los detalles de un proyecto que ya está en marcha.
El resultado es llamativo: un centenar de entrevistas orales grabadas y una colección de documentos históricos digitalizados, todo ello reunido gracias a la implicación directa de los propios habitantes del municipio, que han aportado sus testimonios y materiales personales. No es un archivo frío de documentos polvorientos, sino una memoria viva, como su propio nombre indica, construida desde abajo.
"Esta labor documental se ha podido completar gracias a la colaboración de los habitantes de la localidad, que han contribuido con sus testimonios y documentos" - Juan José Cortés, director general de Innovación de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio
Para que esa memoria no quede guardada en un cajón digital, se ha desarrollado una plataforma web de consulta pública, gratuita y universal, donde cualquiera —residente, investigador o turista— puede acceder a los contenidos sin restricciones. Sencillo y, en apariencia, obvio. Y sin embargo, son pocos los municipios de su tamaño que disponen de algo así.
Códigos QR en la iglesia, el museo y la cooperativa
Pero 'Memòria Viva' no se queda en la pantalla del ordenador. El proyecto incluye una ruta cultural interactiva por el municipio, con placas de códigos QR instaladas en puntos clave del patrimonio local: la Iglesia de San Juan Bautista, el Museo Etnológico, la Cooperativa Agrícola y las antiguas escuelas. Escanear uno de esos códigos con el móvil abre un portal a galerías de fotos antiguas, información ampliada y una hemeroteca local. Es, en cierto modo, como leer el municipio como si fuera un libro aumentado.
Para quienes no dominan los smartphones —o simplemente prefieren no usarlos—, el proyecto contempla también la instalación de un tótem interactivo en el municipio. Un dispositivo físico diseñado para facilitar el acceso al archivo de forma sencilla e intuitiva, pensado especialmente para las personas mayores, que de otro modo podrían quedar al margen de esta iniciativa digital. Una solución que no es menor: la brecha digital sigue siendo uno de los grandes retos de los entornos rurales.
La pluma, la firma y una escultura para la identidad
El proyecto tiene también una dimensión artística y simbólica. Se ha instalado una escultura emblemática que representa la identidad de Vall d'Alba mediante elementos cargados de significado: la pluma, que evoca la firma de la carta de puebla original, y el perfil urbano del propio municipio. Una pieza que no es solo decorativa, sino que actúa como punto de encuentro entre el pasado y el presente, y como recordatorio permanente del origen compartido del pueblo.
El 4 de julio se cumplen exactamente 100 años de la constitución del primer Ayuntamiento de Vall d'Alba , una fecha que ha servido de catalizador para todo un año de actividades. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un amplio programa cultural, social y festivo para conmemorar los cien años de historia del municipio , del que 'Memòria Viva' es, quizás, el legado más duradero.
"La celebración del centenario nos invitó a mirar nuestro pasado, pero también a construir un relato compartido de quiénes somos" - Marta Barrachina, alcaldesa de Vall d'Alba
Innovación al servicio del territorio, no al revés
El programa Territorios Innovadores, en cuyo marco se encuadra 'Memòria Viva', está dirigido a entidades locales de toda la Comunitat Valenciana. Los fondos se distribuyen por tramos según la población de cada municipio, con el objetivo de garantizar que los proyectos de innovación lleguen tanto a los pueblos pequeños como a las ciudades medianas y grandes. No todos los municipios tienen los mismos recursos, y el programa intenta corregir ese desequilibrio.
El director general Juan José Cortés no dudó en señalar el valor transversal de esta clase de iniciativas: la tecnología no solo sirve para desarrollar productos o servicios comerciales, sino también, y cada vez más, para preservar lo que une a una comunidad. Cuando la innovación se pone al servicio de la memoria colectiva, el resultado puede ser más poderoso que cualquier aplicación de moda. Vall d'Alba, con sus cien años recién cumplidos y una plataforma web abierta al mundo, parece haberlo entendido bien.


