Cuidar de un gato callejero en Valencia no es solo cuestión de amor animal: implica madrugar, reorganizar la jornada laboral y, muchas veces, enfrentarse a situaciones para las que no existe ningún protocolo. El Ayuntamiento de València acaba de dar un paso concreto para cambiar eso. A partir del próximo lunes 19 de octubre, el centro municipal de atención veterinaria de la plaza de Saragossa abrirá también por las tardes, de 16:00 a 22:00 horas, de lunes a jueves, para facilitar a los voluntarios la entrega y recogida de los gatos que se sometan a intervenciones quirúrgicas. Y hay más: el Ayuntamiento incorporará además un servicio especializado de rescate para gatos comunitarios atrapados en lugares de difícil acceso.
Una ciudad con 22.000 gatos y 600 colonias
Para entender la magnitud de lo que está en juego, conviene tener una cifra en mente: València gestiona actualmente más de 600 colonias felinas y alrededor de 22.000 gatos comunitarios, cuyo control poblacional y sanitario se lleva a cabo mediante el método CER —captura, esterilización y retorno—. No es una red pequeña. Es, en la práctica, una infraestructura invisible sostenida en buena medida por ciudadanos que dedican su tiempo libre a alimentar, censar y trasladar animales.
El método CER está consolidado como la vía principal para el control poblacional de colonias felinas, y la evidencia científica establece que alcanzar un 80% de esterilización por colonia es el umbral necesario para estabilizar la población y mejorar la convivencia ciudadana. Un objetivo ambicioso que, sin infraestructura de apoyo suficiente, queda frenado por algo tan mundano como el horario de oficina.
El problema del horario: cuando la burocracia y la voluntad no coinciden
Hasta ahora, el centro de la plaza de Saragossa —ubicado en la antigua Torreta de Estibadores, un espacio rehabilitado para dar respuesta a la necesidad de aplicar el método CER en la gestión de estas colonias y en cumplimiento de la ley de bienestar animal— solo operaba en horario de mañana. Para muchos voluntarios, eso suponía un problema real: entregar un gato capturado la noche anterior o recogerlo tras su operación requería pedir horas al trabajo o encontrar a alguien que lo hiciera por ellos.
El concejal de Bienestar Animal, Juan Carlos Caballero, fue claro al respecto durante la Feria de los Animales celebrada en el Jardín del Túria, donde se anunciaron las medidas:
"Muchas de las personas que atienden las colonias felinas realizan esta labor de forma voluntaria y la compatibilizan con sus obligaciones laborales y personales. El horario de tarde permitirá que puedan entregar y recoger a los animales en una franja horaria más amplia.", ha comentado Juan Carlos Caballero, concejal de Bienestar Animal del Ayuntamiento de València.
La ampliación no modifica la actividad veterinaria y de esterilización que ya se desarrolla durante la mañana, sino que añade una franja vespertina que permitirá organizar mejor las capturas, planificar las esterilizaciones y adaptar el funcionamiento del centro a quienes colaboran a diario en el cuidado de las colonias.
Rescates para los casos más complicados
La segunda medida aborda una casuística que cualquier voluntario experimentado conoce bien: el gato que se ha colado en un sótano, que está atrapado en una tubería o que se ha refugiado en un rincón al que ninguna trampa convencional llega. Hasta ahora, ese animal quedaba, en demasiadas ocasiones, sin atención veterinaria. El nuevo servicio especializado permitirá intervenir precisamente en esos casos, cuando los voluntarios no pueden realizar la captura con los medios habituales, facilitando que los animales puedan incorporarse a los programas municipales de control sanitario y esterilización.
La participación de veterinarios es ya obligatoria en emergencias, rescates, reubicaciones o desplazamientos de colonias, así como en la atención de gatos heridos o enfermos, según el protocolo marco de la Comunitat Valenciana. El nuevo servicio municipal no hace sino traducir esa exigencia normativa en una herramienta operativa concreta.
Medidas que nacen desde abajo
Lo que distingue a estas dos novedades de otras medidas administrativas es su origen. No parten de un plan estratégico diseñado en un despacho, sino de las necesidades trasladadas directamente por quienes trabajan sobre el terreno. Caballero lo reconoció sin rodeos: estas iniciativas "responden a necesidades trasladadas por las propias personas voluntarias y responsables de las colonias felinas y tienen como objetivo facilitar su labor y la atención de los gatos comunitarios".
La normativa autonómica establece que corresponde a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios, de forma que los ayuntamientos deben disponer de un programa de gestión de colonias felinas que contemple los aspectos relacionados en la normativa nacional vigente. Valencia lleva años construyendo ese programa, y la ampliación del centro de Saragossa es su último escalón. La pregunta que queda en el aire es si otras ciudades con redes de voluntariado felino igualmente comprometidas terminarán siguiendo el mismo camino.
