Alzira vuelve a transformar sus calles céntricas en un gran mercado a cielo abierto. La XVI edición de la 'Fira de Comerç, Tapa i Automoció' ha abierto sus puertas con 105 expositores, convirtiendo la capital de la Ribera Alta en uno de los escaparates comerciales más dinámicos de la provincia de Valencia. El secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, asistió al acto inaugural como representante de la Generalitat Valenciana, señal del peso institucional que ha adquirido una cita que, edición tras edición, sigue creciendo.
De doce comercios a un centenar largo de expositores
La feria se inició en el año 2009 como una apuesta modesta del tejido comercial local. Hoy, dieciséis ediciones después, el salto es más que notable. La directora de IDEA Alzira, Carmen Herrero, ha destacado que «la feria a lo largo de los años ha experimentado un crecimiento exponencial de participación de comercios». Ese crecimiento tiene su reflejo más claro en la presente edición: 105 expositores que cubren tres ámbitos bien diferenciados —comercio local, gastronomía y automoción— y que ocupan el corazón urbano de Alzira hasta el 18 de octubre.
La fórmula es sencilla pero efectiva: sacar la actividad económica a la calle, ponerla al alcance del viandante y rodearla de una oferta de ocio que invite a quedarse. Se estima que unas 40.000 personas pasean durante el fin de semana de la feria. Una cifra que, en una ciudad como Alzira, equivale a que prácticamente toda la población local —y buena parte de la comarca— pase por los puestos al menos una vez. Pocas iniciativas de comercio de proximidad consiguen ese nivel de implicación ciudadana.
Instituciones unidas por el comercio de proximidad
El acto inaugural reunió a varios de los rostros más reconocibles de la política municipal y autonómica. Junto a Camarero estuvieron el alcalde de Alzira, Alfons Domínguez; la concejala de Desarrollo Económico, Empleo y Comercio, Participación Ciudadana y Fiestas, Gemma Alós; y la directora de IDEA Alzira, Carmen Herrero. La feria está organizada por el Ayuntamiento de Alzira, a través de IDEA Alzira, y en colaboración con la Asociación Empresarial de Alzira.
La presencia del secretario autonómico de Turismo no es un detalle menor. Que la Conselleria de Turismo se siente en la mesa de inauguración de una feria local habla de cómo este tipo de eventos ha dejado de ser un asunto puramente vecinal para convertirse en una herramienta de política turística y económica con proyección comarcal. El propio Camarero puso en valor el papel de la feria como refuerzo de la colaboración entre administraciones, asociaciones y empresas para impulsar el comercio de proximidad y la actividad turística de la Ribera Alta.
Un modelo que mira más allá de Alzira
Se estima que este año se superan las cifras de visitantes del año pasado, que ya batió récords. La tendencia al alza pone de manifiesto que el modelo funciona: integrar en un mismo espacio la compra cotidiana, la gastronomía local y la exposición de vehículos genera una propuesta lo suficientemente variada como para atraer a perfiles muy distintos de visitantes, desde familias con niños hasta compradores especializados.
La fira se extiende por las calles céntricas de Alzira, desde la avenida dels Sants Patrons hasta el recinto ferial, en un recorrido que convierte el paseo en una experiencia comercial completa. La zona de tapas, por su parte, actúa como eje de socialización: en torno a ella se generan conversaciones, se cierran tratos y se refuerza ese tejido de relaciones informales que sostiene cualquier economía local que se precie.
Dieciséis años después de su primera edición, la 'Fira de Comerç, Tapa i Automoció' de Alzira ha dejado de ser una feria más del calendario comarcal para convertirse en un referente de cómo las ciudades medianas pueden competir con las grandes superficies y las plataformas digitales apelando a algo que ningún algoritmo puede replicar: la experiencia de comprar en la calle de toda la vida, con el tendero de siempre y la tapa recién hecha al lado.
