El patrimonio de una ciudad debería poder disfrutarlo todo el mundo. Esa premisa, que suena obvia, sigue siendo una asignatura pendiente en muchos destinos turísticos. Por eso llama la atención que València haya decidido dar un paso concreto: del 23 al 27 de septiembre, el Ayuntamiento ofrece un programa gratuito de visitas guiadas con intérprete de lengua de signos para que las personas con discapacidad auditiva puedan recorrer los rincones más emblemáticos de la ciudad en igualdad de condiciones.
La iniciativa no es casual en cuanto a su fecha. El 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Lengua de Signos, una efeméride que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en 2017. La fecha fue elegida porque coincide con la creación de la Federación Mundial de Sordos, en 1951. En la actualidad, esta lengua es el sistema de comunicación visual de más de 70 millones de personas sordas en todo el mundo. Una comunidad enorme que, con demasiada frecuencia, se enfrenta a barreras invisibles cuando quiere acceder a espacios culturales o hacer turismo.
Cinco rutas, cinco relatos de la ciudad
El programa, promovido por la Concejalía de Turismo con la colaboración de la Oficina Municipal de Atención a las Personas con Discapacidad, propone cinco recorridos distintos que arrancan cada día a las 19.00 horas. La variedad de los itinerarios es, de entrada, una declaración de intenciones: València no ofrece una ruta simbólica y residual, sino una semana completa de experiencias diferentes.
La apertura, el martes 23, seguirá el itinerario histórico del Santo Cáliz hasta su destino final en la Catedral. Al día siguiente, el miércoles 24, el protagonista será Sant Vicent Ferrer, figura clave de la historia valenciana, cuya huella sigue visible en buena parte del casco urbano. Los días 25 y 26 el programa da un giro inesperado y viaja al siglo XX: dos rutas dedicadas a Ernest Hemingway, escritor norteamericano que dejó constancia de su paso y su fascinación por València. La primera de ellas recorrerá la playa; la segunda, el centro histórico. La semana concluirá el sábado 27 con una ruta centrada en las fuentes ornamentales de la ciudad, uno de esos elementos urbanos que pasan desapercibidos para quien vive en la ciudad, pero que esconden una historia propia.
"Esta programación busca acercar el patrimonio, la historia y los espacios emblemáticos de València a toda la ciudadanía y visitantes, eliminando barreras de comunicación y favoreciendo una experiencia compartida" - Paula Llobet, concejala de Turismo del Ayuntamiento de València
Más que un gesto: una apuesta por la accesibilidad real
En un sector turístico que mueve millones de visitantes cada año, la accesibilidad sigue siendo uno de los grandes retos pendientes. Las personas sordas enfrentan una barrera fundamental: el derecho a comunicarse en su propia lengua, lo que dificulta su acceso a derechos básicos como la educación, la salud o el disfrute cultural, restringiendo su participación activa en la sociedad. Frente a eso, una ruta guiada con intérprete puede parecer un gesto pequeño. Pero los gestos pequeños, cuando se repiten y se institucionalizan, acaban cambiando la forma en que una ciudad se relaciona con sus ciudadanos.
"Estas visitas permiten que más personas disfruten del patrimonio y de la oferta turística de València en igualdad de condiciones. Con estas propuestas avanzamos hacia una ciudad más accesible, inclusiva y abierta a toda la ciudadanía" - Javier Copoví, director de la Oficina Municipal de Atención a las Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de València
Las personas interesadas en participar pueden solicitar información e inscribirse a través del correo electrónico [email protected]. La actividad es completamente gratuita. En un mundo donde el turismo accesible sigue siendo más excepción que norma, que una capital como València dedique una semana entera a garantizar que nadie se quede fuera del relato de su propia ciudad es, cuando menos, un ejemplo que invita a ser imitado.

