Nació en 1886 por iniciativa del entonces alcalde de Valencia y, más de un siglo después, sigue siendo una referencia ineludible en el mundo de las bandas de música. El Certamen Internacional de Bandas de Música 'Ciutat de València', considerado el concurso de este tipo más antiguo del mundo en activo, celebrará su 139ª edición del 14 al 18 de julio de 2027 en el Palau de la Música. Las inscripciones estarán abiertas del 19 al 26 de octubre de 2026, y las bandas seleccionadas recibirán una aportación económica por su actuación.
El Ayuntamiento de València, que aprobó la convocatoria en Junta de Gobierno Local, organiza una cita que reúne cada año a aproximadamente 3.500 músicos procedentes de distintos rincones del planeta. No es poco. Para poner en perspectiva la magnitud histórica del certamen, basta recordar que su primera edición se celebró en 1886, lo que lo convierte en el concurso musical más antiguo en su clase. La edición de 2026, que coincidió con el 140 aniversario del evento, reunió agrupaciones internacionales de Lituania, Italia, Portugal y Países Bajos , una muestra de la proyección global que mantiene año tras año.
Cinco secciones, cinco días de competición
El programa de 2027 arrancará el miércoles 14 de julio con la Sección Libre y se cerrará el domingo 18 con la Sección de Honor, el escaparate más exigente del certamen. Entre medias, la Tercera (jueves 15), la Segunda (viernes 16) y la Primera (sábado 17) completarán una semana en la que el Palau de la Música se convertirá en el epicentro de la música de viento y percusión a nivel mundial. Las secciones Tercera, Segunda, Primera y de Honor están reservadas a bandas no profesionales; la Libre, en cambio, admite también formaciones profesionales, juveniles y vinculadas a centros de enseñanza musical.
El número de participantes está acotado: hasta cinco bandas en Honor, cinco en Primera, seis en Segunda, seis en Tercera y cinco en Libre. Si el número de solicitudes supera las plazas disponibles, la selección se resolverá mediante sorteo. Las agrupaciones, además, solo podrán inscribirse en una única sección, lo que obliga a cada banda a definir con precisión en qué nivel quiere medirse.
El tamaño de la plantilla también marca la categoría en la que puede competir cada agrupación: de 111 a 140 intérpretes en Honor; de 81 a 110 en Primera; de 61 a 80 en Segunda; de 40 a 60 en Tercera; y de 40 a 80 en Libre. No es un detalle menor: una banda con 115 músicos no puede competir en Segunda aunque lo desee.
Premios: puntos, diplomas y euros
El sistema de puntuación distingue con claridad entre las categorías inferiores y las superiores. En Tercera, Segunda y Libre, el primer premio se otorga a las bandas que sumen entre 200 y 240 puntos; el segundo, entre 160 y 199,5; y el tercero, entre 120 y 159,5. En Primera y Honor, los umbrales ascienden considerablemente: de 334 a 400 puntos para el primero, de 267 a 333,5 para el segundo, y de 200 a 266,5 para el tercero.
Ahora bien, los primeros, segundos y terceros premios no llevan dotación económica: se acreditan únicamente mediante diploma. El dinero llega a través de la mención de honor, un reconocimiento que recibe la banda con mayor puntuación entre las que hayan logrado un primer premio en su sección, y que no puede compartirse. La dotación total de las menciones de honor asciende a 36.500 euros: 15.000 para Honor, 10.000 para Primera, 6.500 para Segunda y 5.000 para Tercera. La Sección Libre queda al margen de la recompensa económica en este apartado.
Al margen de los premios, el Ayuntamiento prevé aportaciones por actuación de 12.000 euros para cada banda de Honor, 9.500 para Primera, 8.000 para Segunda, 7.000 para Tercera y 4.000 para Libre. La previsión global para estas aportaciones alcanza los 217.500 euros, a los que se suman 28.000 euros destinados a los dos jurados. Todos estos importes quedan supeditados al crédito del presupuesto municipal de 2027.
Novedades: un nuevo trofeo y más garantías de transparencia
La 139ª edición introduce dos cambios relevantes respecto a convocatorias anteriores. El primero es la creación de un nuevo reconocimiento para la sociedad musical que consiga ganar tres veces la mención de Honor en un período de diez años, un incentivo a la excelencia sostenida que premia la trayectoria y no solo el rendimiento puntual. El segundo tiene que ver con la transparencia: se exigirá una declaración responsable o documento similar que garantice que las bandas —especialmente las extranjeras— concurren con su plantilla habitual, una medida que busca asegurar la autenticidad de cada agrupación en escena.
En cuanto al repertorio, las secciones Tercera, Segunda, Primera y de Honor deberán interpretar una obra obligatoria y otra de libre elección. La Sección Libre permite que las agrupaciones elijan ambas piezas. Todas las bandas, sin excepción, comenzarán además con una obra de calentamiento fuera de concurso. Las partituras obligatorias podrán consultarse durante el plazo de inscripción en el Servicio de Banda Sinfónica Municipal y serán entregadas a las formaciones seleccionadas en el acto del sorteo.
El palmarés de 2026, un anticipo de lo que puede venir
Si el palmarés de la edición de 2026 sirve de termómetro, la proyección del certamen no conoce fronteras. La Societat Musical Instructiva Santa Cecília de Cullera se alzó con el primer premio y la mención de honor de la Sección de Honor con 352 puntos. En Primera, el galardón fue para la Banda Sinfónica Associação Recreativa e Musical Amigos da Branca, de Portugal. En Segunda triunfó la Sociedad Musical Santa Cecilia de Chelva; en Tercera, la italiana Orchestra Fiati Maria SS di Custonaci; y en Libre, la Lithuanian Symphonic Wind Orchestra, de Lituania.
Cinco secciones, cinco ganadores de cinco países o regiones distintas. Es difícil encontrar mejor ilustración de lo que este certamen representa: un espacio donde la tradición bandística valenciana, profundamente arraigada en la cultura popular de la Comunitat, dialoga con formaciones de todo el mundo que llegan al Palau de la Música con partituras, uniformes y la misma ambición. El certamen de bandas más antiguo del mundo en activo es también uno de los grandes símbolos musicales de la ciudad, y la convocatoria de 2027 lo reafirma como cita obligada para quien quiera tomarse en serio la música de banda.


