València encarga por 178.000 euros una nueva réplica artesanal de la Reial Senyera que desfilará el 9 d'Octubre de 2027, antes de que la actual bandera cumpla cien años

El Ayuntamiento adjudica a Artesanía Suay la confección de un nuevo facsímil de la Senyera con seda, bordados y técnicas históricas.

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Reial Senyera
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Casi un siglo de procesiones cívicas, de balcones del Ayuntamiento y de actos institucionales han pasado factura a la Reial Senyera de València. La bandera más emblemática de la ciudad, confeccionada en 1928, acumula un deterioro que ya no admite más esperas, y el Ayuntamiento ha dado el paso definitivo: adjudicar el contrato para crear una nueva réplica que tome su relevo en las calles antes de que la actual cumpla su centenario en 2028.

El consistorio ha formalizado la adjudicación a la empresa Artesanía Suay S.L. por un importe de 178.408,45 euros (IVA incluido), una cifra que refleja la complejidad técnica y artesanal de un encargo que va mucho más allá de copiar una bandera: implica reproducir con la máxima fidelidad los materiales, los tintes, los bordados y las técnicas de manufactura de una pieza que es, a todos los efectos, patrimonio histórico vivo de la ciudad.

Una historia de réplicas para preservar el original

La Reial Senyera tiene una historia que pocos objetos pueden igualar en términos de continuidad institucional. El uso continuado deterioró la pieza histórica y, en 1927, el Ayuntamiento encargó a Eduardo Sanchis Romero una copia, preservando el original. Ese facsímil se estrenó en 1928 en ceremonias institucionales, especialmente en el 9 d'Octubre. Ahora, casi cien años después, la historia se repite: la réplica de 1928 envejece, y la ciudad necesita una nueva guardiana de la tradición.

El paso del tiempo y el uso continuado en numerosos actos oficiales han provocado un preocupante estado de conservación, tal como han puesto de manifiesto diversos informes técnicos del IVCR+i (Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación). En 2008 se trabajó para recuperar su tejido y limpiar la madera del mástil y la plata de su cimera, y entre 2020 y 2021 fue sometida a una intervención más exhaustiva. Ni siquiera esas restauraciones han bastado para frenar el deterioro.

Tras casi un siglo, y a la vista del preocupante estado de conservación de la pieza de 1928, el gobierno municipal ha optado por realizar una nueva réplica fiel al modelo histórico. Una vez lista la nueva versión, la copia de 1928 quedará en el Museo Histórico Municipal, siguiendo el mismo destino que la Senyera original del siglo XVI, también custodiada allí.

Un trabajo de artesanía de alta precisión

El encargo no es una labor menor. El contrato contempla la reproducción integral de la Senyera: la parte textil con sus bordados, cordones, borlas y pasamanería, pero también un nuevo asta y un nuevo tahalí —el elemento que permite a quien la porta cargarla durante la procesión—. Todo deberá ejecutarse siguiendo los patrones manuales tanto de la Senyera histórica como de la réplica de 1928.

La fidelidad exigida es milimétrica. Los trabajos incluyen el tintado de la seda según las referencias cromáticas obtenidas en estudios científicos previos sobre la pieza histórica, ajustándose al catálogo de muestras elaborado a partir de la bandera original en 2023. Para ello, el estudio detallado de la Senyera de 1928, que incluyó comparaciones con la antigua Senyera de 1545, fue crucial para elaborar la documentación técnica necesaria, garantizando una reproducción lo más precisa posible.

El contrato exige perfiles profesionales muy específicos: especialistas en tintes naturales, en textura tradicional de seda en telares jacquard, en pasamanería artesanal y en carpintería y ebanistería. No se trata, pues, de un trabajo de taller convencional, sino de la convergencia de varios oficios en vías de extinción puestos al servicio de un símbolo colectivo.

"La enseña debe entregarse confeccionada y vestida sobre el asta, siguiendo el modelo histórico. La colocación del remate superior, reutilizado de la bandera de 1545, será realizada por los técnicos del Servicio de Patrimonio Histórico, quienes se encargarán de su ajuste final sobre el nuevo conjunto" - José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de València

Mejoras para un uso más seguro y longevo

La nueva Senyera no será solo una copia más fiel: incorporará también mejoras funcionales pensadas para el futuro. El asta contará con un asa regulable que se adaptará a las diferentes personas que la porten a lo largo de los años, y con un sistema diseñado para evitar que la cuerda usada durante la tradicional subida y bajada desde el balcón de la Casa Consistorial pueda dañar la cimera. El nuevo tahalí, por su parte, estará diseñado para distribuir adecuadamente el peso y facilitar el transporte durante la Procesión Cívica.

Antes de comenzar a coser o teñir nada, la empresa adjudicataria deberá elaborar un proyecto técnico de ejecución que el Ayuntamiento tendrá que revisar y aprobar. Solo entonces comenzarán, de forma sucesiva, las fases de tintado, textura y pasamanería, confección y bordado, realización del asta y el tahalí, y montaje final. Todo el proceso quedará documentado en un vídeo —con los brutos de las grabaciones incluidos— que se entregará al consistorio como parte del contrato.

Lista para el 9 d'Octubre de 2027

El calendario es claro: la nueva réplica deberá desfilar en la Procesión Cívica del 9 d'Octubre de 2027, la celebración del Día de la Comunitat Valenciana que cada año convierte las calles de la ciudad en un escenario de memoria colectiva. El objetivo es que esté lista antes de que la actual Senyera alcance su centenario en 2028, cerrando así un ciclo que comenzó cuando el Ayuntamiento decidió, hace casi un siglo, que la bandera de la ciudad merecía ser protegida de su propio uso.

La nueva réplica contará además con un periodo mínimo de garantía de tres años, durante el cual se realizarán inspecciones periódicas sobre su estado de conservación, incluyendo el seguimiento de los tintes, la parte textil y el resto de elementos del conjunto. La Senyera de València es la bandera privativa de la ciudad, y históricamente encabezó la milicia urbana en defensa de sus fueros y privilegios, portada por el justicia. De símbolo guerrero a emblema ceremonial, de reliquia del siglo XV a encargo artesanal del siglo XXI: la Senyera sigue siendo, ante todo, una bandera que se hace para ser llevada por las calles.