Un instante. Eso es lo que separa un trayecto rutinario en patinete eléctrico de un accidente con consecuencias irreversibles. La Policía Local de València lo sabe, y por eso pondrá en marcha el próximo 2 de agosto la campaña de sensibilización 'Conecta con la vía', una iniciativa encuadrada en el Plan Vector que apunta directamente a uno de los hábitos más extendidos —y más peligrosos— entre los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP): circular con el teléfono en la mano o con los auriculares puestos.
Una ciudad con 1.193 siniestros y 30 víctimas graves o mortales en un solo año
Los números son difíciles de ignorar. Durante 2025, los VMP estuvieron implicados en 1.193 siniestros en la ciudad de València, con un balance de 30 víctimas graves o mortales. La mayoría de esos choques se produjeron en cruces, mediante colisiones laterales, un tipo de accidente que tiene mucho que ver con conductores que no llegan a ver —o simplemente no miran— lo que viene de lado. No es casualidad. Es distracción.
El problema no es exclusivo de la capital valenciana. En el conjunto de España, los accidentes con vehículos de movilidad personal se dispararon casi un 470% entre 2020 y 2024, según la Dirección General de Tráfico. Y la tendencia no se detuvo: los siniestros con VMP volvieron a crecer en 2025, alcanzando los 549 casos registrados, un 38,6% más que el año anterior, dejando 572 lesionados y 19 fallecidos, según el informe de Fundación Mapfre y Cesvimap. Los accidentes mortales se concentraron especialmente en la Comunidad Valenciana, que acumuló seis de los diecinueve fallecidos. Un contexto que convierte la nueva campaña valenciana en algo más que un simple recordatorio de normas.
La distracción no es solo un riesgo: es la puerta a todas las infracciones
Aquí está la idea central de la campaña, y merece la pena detenerse en ella. La Policía Local no solo advierte de que mirar el móvil mientras se conduce es peligroso —algo que, en teoría, todo el mundo sabe—, sino que da un paso más: la distracción es el factor que desencadena otras infracciones. Cuando un conductor de VMP se desconecta visual y auditivamente de la vía, aumenta la probabilidad de saltarse un semáforo, invadir una zona peatonal o circular por donde no debe. La pantalla no solo distrae; desinhibie.
El análisis de la Policía Local sobre las infracciones más frecuentes de los usuarios de VMP en València lo ilustra con precisión:
- No respetar la señalización semafórica: 25,9%
- Circular por lugares prohibidos: 15,5%
- No mantener la distancia de seguridad: 15,2%
¿Cuántas de esas infracciones se cometen porque el conductor estaba mirando otra cosa? La campaña sostiene que muchas. Y que, en ese caso, el incumplimiento de la norma no es el problema original, sino la consecuencia de haber dejado de prestar atención.
"Todo va bien… hasta que patinas"
El lema elegido para la campaña tiene la virtud de la ironía. "Todo va bien… hasta que patinas" funciona en dos registros simultáneos: el literal —el accidente con el patinete— y el coloquial, el desliz, el momento en que algo sale mal. La imagen que lo acompaña muestra las consecuencias de una distracción al volante de un patinete eléctrico, con una vocación de impacto visual que busca conectar emocionalmente, no solo informar.
Dos mensajes completan el cartel: uno recuerda que circular con auriculares o mirando el móvil equivale a abandonar la vía mentalmente, aunque el cuerpo siga sobre ella; el otro apunta directamente a la responsabilidad colectiva, recordando que las consecuencias de una distracción las sufren, sobre todo, los más vulnerables: peatones, ciclistas, personas mayores, niños.
Una campaña para las semanas de más tráfico en la ciudad
El arranque el 2 de agosto no es arbitrario. El verano concentra un mayor número de desplazamientos en patinete y bicicleta eléctrica, especialmente en una ciudad como València, con un clima que favorece la movilidad activa durante todo el año. Las colisiones con otros vehículos concentraron el 64,7% de los siniestros, seguidas de caídas y atropellos a peatones, y la siniestralidad se concentró especialmente en entornos urbanos. Es precisamente en esos entornos —cruces concurridos, carriles bici, aceras compartidas— donde una fracción de segundo de atención puede marcar la diferencia.
La iniciativa se extenderá durante las próximas semanas a través de distintos soportes informativos y acciones de difusión. Más allá de sancionar, la Policía Local apuesta por convencer: que llegar al destino sano y salvo no depende de la suerte, sino de mantener los ojos —y los oídos— en el sitio donde corresponde. En la vía.


