Los responsables del Observatorio Social de las Personas Mayores de CCOO han denunciado este jueves que, entre los meses de enero y agosto de este año, 2.330 personas han fallecido en la Comunitat Valenciana esperando la resolución de su expediente para recibir las ayudas a la dependencia. Una «tragedia» que el responsable de la Federación de Pensionistas del sindicato en la autonomía, Juan Pradells, ha atribuido a la falta de voluntad y la «dejación» de la Administración valenciana.
La atención a la dependencia es una de las claves para conseguir que el aumento de la longevidad no se limite simplemente a sumar años, sino que permita disfrutar plenamente de esta etapa de la vida, según los miembros del Observatorio. «Actualmente, la esperanza de vida tras la jubilación supera los 20 años», ha añadido el responsable estatal de la Federación, Juan Sepúlveda.
Días de espera para la aceptación
Pese a la ligera mejora registrada en el último año, la espera media desde que se solicita la ayuda hasta que se reconoce alcanza un total de 299 días en la Comunitat Valenciana, muy alejada del plazo máximo de 180 días establecido por ley y de los 90 días que establece la reforma aprobada hace solo unos días en el Congreso, según ha recordado Pradells.
«El problema de una persona que necesita ayuda y que tiene que esperar todo ese tiempo para conseguirla es inaceptable», ha insistido el representante sindical durante la presentación del estudio, en el que se analiza la situación del colectivo más vulnerable. El resultado es que una parte considerable de quienes necesitan estas prestaciones o servicios fallecen mucho antes de recibirlos.
Este año, entre los meses de enero y agosto, han sido 2.330 las personas fallecidas en la Comunitat Valenciana, una cifra superior a la del mismo periodo del año pasado, cuando fueron 2.003 los fallecidos. De este total, 895 murieron tras ser reconocidos como dependientes, pero antes de recibir ninguna ayuda, mientras que otros ni siquiera habían superado la fase de valoración.
Desde el Observatorio han recordado que en toda España, al cierre del año pasado, había 230.000 personas en lista de espera para obtener estas prestaciones. «Las comunidades tienen que acelerar el proceso. Esperemos que los 6.200 millones que va a inyectar el Gobierno central entre este año y el próximo sirvan para eso», ha recalcado Sepúlveda. Esta inversión adicional para el sistema de dependencia está prevista para 2026 y 2027.
La brecha de género
Más allá del tema de la dependencia, el Observatorio Social también ha señalado la necesidad de reforzar el sistema sanitario y ha lamentado que las autonomías destinen cada vez más recursos a derivar pacientes a centros privados. De media, los ejecutivos regionales destinan el 8,5% de sus presupuestos sanitarios a conciertos con entidades privadas.
Otro de los aspectos a los que se han referido es la situación de las pensiones, para destacar la importancia de la brecha de género entre los distintos tipos de prestación. Así, mientras la pensión media de jubilación en España ronda los 1.300 euros, en el caso de las mujeres se queda en unos 900 euros. Esta diferencia afecta especialmente a la situación económica de las mujeres, que son las que mayoritariamente reciben este tipo de prestación.
Sepúlveda ha explicado: «Las mujeres siguen siendo las que mayoritariamente cuidan de la familia y siguen teniendo carreras de cotización más cortas y con peores salarios». Una trayectoria que, bajo su punto de vista, se traduce en una brecha de unos 500 euros en la pensión en el momento de jubilarse la mujer.


